Casualidades o patrones de conducta
Son tantos los que mueven los hilos de nuestras vidas que han llegado al punto de enmarañarse. Lo cierto es que poco tienen que ver, aparentemente, la empresa tecnológica Palentir y la niña palestina que llora con la más sincera desesperación llamando a su madre que probablemente nunca volverá a ver. Y claro que existe una relación. Una que ya casi nadie busca, distraídos mirando lo que menos importa para ocultar el origen. Cuando todo lo trascendental avisa.
Las casualidades. Seis refinerías se han incendiado en cuatro continentes en 45 días. Desde que EEUU e Israel desataron la guerra contra Irán y Líbano. Parece un patrón, sí.
Otra “casualidad”. Otro patrón. Una investigación de la BBC es la última en confirmar los picos financieros masivos que se producen justo minutos antes de que Donald Trump haga anuncios que mueven el mercado. Hay quienes se están forrando, y tienen nombres y apellidos. Uno que empieza por la letra Te, el primero, junto a sus allegados. La administración estadounidense se enfrenta a graves acusaciones de estar lucrándose ilegalmente, dice, con información privilegiada. Al Gore, ex vicepresidente demócrata, ha dicho: “Esta es la administración más corrupta no solo en la historia de Estados Unidos, sino más corrupta de lo que jamás podría haber imaginado que un presidente podría salirse con la suya hasta el punto en que lo ha hecho”. Pues 77 millones de seres así lo decidieron.
Lo de enfrentarse a la justicia es ya otro cantar. Que nos lo cuenten también en España. No me digan que no es casualidad que se produzcan el mismo día la petición de 24 años de cárcel para Begoña Gómez solicitada por las acusaciones populares (de ultraderecha) y el impresionante solo de La Traviata a cargo de Luis Bárcenas en el juicio de la Kitchen. Lo confirmó todo, que M.Rajoy, ¡era el presidente del Gobierno entonces! -oh, sorpresa-, que destruyó pruebas en su presencia, que pidió a su extesorero –Luis, sé fuerte- que se deshiciera del resto, cosa que cumplió.
La instrucción del caso, que se juzga después de 13 años en los que fue sufriendo demoras, la llevó García-Castellón, otro señor que se dedica a esto como Peinado. Ya se supo buena parte de la trama Kitchen que se ratifica ahora pero no inculpó a Rajoy, ni a Cospedal, que también tuvo una participación de la que existen pruebas grabadas. Todo este pestazo de un PP como mafia de gran altura, usando a miembros de la policía bajo la denominación de “policía patriótica” para más inri, se queda en nada, porque no figura en la instrucción. Dicen. En cambio la de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, parece incluir lo más granado del Código Penal y para sentarla ante un jurado, cuidadosamente elegido ¿entre los telespectadores de Telemadrid u oyentes de la COPE y lectores de La Razón? Y será antes de las elecciones anuncian los medios afines.
A muchos ciudadanos nos parece escandaloso. Y aún salen los colegas de estos prendas en ataque corporativista a defender sus actuaciones y acusar al gobierno de unas presiones o censuras que ojalá tuvieran una pizca de verdad. Al menos y dentro de la legalidad, que hubiera alguna decisión para restablecer la confianza de los ciudadanos demócratas en la justicia.
Y no para ahí la cosa. Otro personaje innombrable para mí por el daño profundo que ha hecho al periodismo, uno que distribuye su veneno por tertulias y un medio que se vitorea con Okeys de panfleto, al que cumplimenta el rey y la corte celestial del PP, se despliega con bulos diversos sobre pucherazos y denuncias de golpes judiciales. El Confidencial se apunta a ese “se dice” de un golpe judicial del Gobierno para librarse de las condenas penales de sus allegados. Y va Francisco Marhuenda, director de La Razón, con su Carmen Morodo de escribiente, y lo secunda y lo amplía. Y llega la Corina venezolana y desea a España que tenga MUY PRONTO elecciones, en ese festival de insensatez, desconsideración, propaganda e insufrible plasta que ha jalonado su visita a los madriles del ayusato. Y va M.Rajoy, y se fotografia con ella. Y Felipe Gónzalez, ex presidente de gobiernos del PSOE, la presenta en un acto, rendido en elogios. Casualidades.
A todo esto, y comparado con el proceso a Begoña Gómez (24 años de cárcel le piden, insistamos), no dejo de preguntar qué pasa con Ayuso, su pareja que trabaja con Quirón (y dispone de correo corporativo de la empresa) y esos más de 1.000 millones de euros anuales que recibe Quirón desde que ella es presidenta de Madrid. Por ejemplo. Y si está encausado el novio en uno de los procesos que se prolongan y se prolongan, es acusado de trampas, no de esto. Y tampoco nos quedamos solo ahí, siendo mucho. Este artículo de la revista Nuve está plagado de datos que responden a estas cuestiones: “Mientras el aparato judicial y mediático lanza una ofensiva feroz, sin pruebas y basada en sospechas, contra cualquier persona vinculada al entorno del presidente del Gobierno, el silencio sobre la red clientelar del Partido Popular es atronador. ¿Quién investiga a las familias y allegados de los dirigentes del PP que se han beneficiado sistemáticamente de puestos de trabajo, contratos públicos y subvenciones? La pregunta no es retórica; es una exigencia de justicia.
Casualidades. Patrones. Pobre niña palestina y todos los niños y adultos víctimas del genocidio sionista; pobres, los injustamente agraviados y engañados en cualquier parte del mundo, en España. Malditos los autores y sus cómplices. Todo esto parece una realidad asumible, de hecho se asume, pero nos falta entender lo que viene: los planes de las mafias tecnológicas que vuelan mucho más alto, extendiendo los hilos tentáculos de su desmedido poder impune. Aún impune. Quizás, siempre impune.
Y lo que viene. Palentir, tecnológica estadounidense, IA, espía, armamento asistido por IA sin tener en cuenta los Derechos Humanos, acaba de lanzar un manifiesto aterrador. Va hacia una “República Tecnologica”, autocrática y lo explica en 22 puntos.en donde afirma que “una nueva era de disuasión basada en la IA está a punto de comenzar”. Está siendo ampliamente comentado con la habitual dispararidad de opiniones, la mayoría sensatas, sin embargo. “Palantir lamenta que el sector público aún no esté completamente desprovisto de conciencia. La política debe ser como la IA, desprovista de cualquier cosa que pueda confundirse con la empatía humana”, dice al respecto Yanis Varoufakis, ex vicepresidente griego con Syriza.
“La desigualdad actual supera con creces la de la Edad Dorada de la expansión industrial del siglo XIX. Rockefeller era rico, pero su fortuna palidece frente a la de Elon Musk, Larry Ellison o Jeff Bezos. Su influencia política bajo Donald Trump no tiene precedentes. Estos nuevos oligarcas rechazan cualquier responsabilidad social. Y no han hecho nada por su cuenta: internet y gran parte de sus innovaciones surgieron de investigación financiada con fondos públicos”, denuncia Joseph Stiglitz el gran Nobel de Economía con fuerte compromiso social.
Las casualidades rara vez suceden en estos asuntos. Hace tan poco tiempo si lo pensamos, la sociedad era más valiente y más responsable. Nos cortaron las alas, igual que nosotros, los supervivientes de los tiempos con conciencia, tendríamos que cortar los hilos con los que manejan nuestras vidas.