¿Sabes qué es una violación?

¿Era la primera vez que escuchabas hablar de la Burundanga?

¿Te ha sorprendido leer que un grupo de hombres violaran a una mujer?

¿Te ha sonado muy ajeno que se compartan vídeos sexuales y fotos en un grupo de Whatsapp donde se humilla a una mujer?

¿Te ha dejado flipando los usos que se le da al cloroformo?

¿Nunca hubieras imaginado que en unas fiestas se violara a mujeres?

¿Era la primera vez que oías que un militar, un policía o un guardia civil habían agredido o acosado sexualmente a una mujer?

¿Jamás has oído ni bromeado con mujeres borrachas y sexo?

¿No has escuchado miles de veces, o hablado, de tener relaciones sexuales en términos donde la mujer no tenía ningún poder de acción: “Me la follé”, “la voy a empotrar”, “la ponía a cuatro patas”, “se la metía hasta...”?

¿No recuerdas haber soltado alguna vez un “lo iba pidiendo”, “se lo estaba buscando”, “algunas parece que es lo que quieren” para justificar comentarios machistas, frases soeces, acoso o agresiones a mujeres?

¿Piensas que el acoso a una mujer se limita a perseguirla durante días y hacerle la vida imposible hasta el colapso?

¿Crees que violar a una mujer es sólo inmovilizarla físicamente para conseguir la penetración?

¿Estás seguro de que nunca has conocido a una mujer que haya sido violada?

¿Sabes que en España se denuncian tres violaciones al día pero que la mayoría de víctimas no denuncian?

¿Sabes qué es una violación?

¿Sabes que mantener relaciones con una mujer después de haber insistido hasta cansarla es haber abusado sexualmente de ella?

¿Sabes que esquivar tus proposiciones también es un NO? ¿Sabes que ignorar cómo con su lenguaje corporal te está evitando puede acabar contigo violando a una mujer?

¿Estás seguro de que no existe la cultura de la violación? ¿Estás seguro de que todas y cada una de tus relaciones han sido consensuadas? Si es que sí, porque las violaciones son perpetradas por “locos”, ¿pondrías la mano en el fuego por las de tus amigos? 

Te lo preguntaré de nuevo ahora: ¿estás seguro de que no conoces a ninguna mujer que haya sido abusada sexualmente?

Si en este punto ya no estás tan seguro de que no, acuérdate de esta sombra de duda cuando hagas bromas sobre violaciones. Acuérdate cuando digas que lo de los violadores de San Fermín es un caso puntual. Acuérdate cuando tus colegas te manden fotos de mujeres humilladas. Acuérdate cuando bromees sobre lo poco que follamos, sobre lo estrechas que somos, sobre lo putas que somos, sobre lo locas que estamos. Acuérdate cuando te rías de bromas sexuales sobre mujeres. Y acuérdate aunque sólo agaches la cabeza al oírlos porque no te atreves a decir nada.

Acuérdate de esa sombra de duda –o de la certeza de que sí– en tu día a día. Porque sólo teniéndolo presente y manteniendo una postura activa contra la cultura de la violación conseguirás salir del engranaje; ese engranaje que hace que se normalice y bromee con el hecho de que nos violen en una fiesta, en Sanfermines, en una discoteca, en un coche, en un portal y hasta en nuestra propia cama.