Armengol avisa al diputado de Vox que fue expulsado la semana pasada de que puede suspenderle hasta por un mes

Daniel Ríos

21 de abril de 2026 11:00 h

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La Mesa del Congreso —su órgano de gobierno— aprobó este martes a propuesta de la presidenta Francina Armengol un escrito de cuatro puntos para dar un ultimátum al diputado José María Sánchez, de Vox, que la semana pasada tuvo que ser expulsado de una sesión plenaria al ser llamado tres veces al orden por encararse a gritos con el vicepresidente Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Este escrito avisa a Sánchez de que, si vuelve a protagonizar un episodio similar, se le aplicarán las medidas “más enérgicas” que recoge el reglamento del Congreso. El texto salió adelante en la Mesa por la mayoría con la que cuentan el PSOE y Sumar y con el voto en contra del PP, que denuncia que Armengol no quiso negociar una redacción intermedia con ellos.

El reglamento de la Cámara Baja establece, en su artículo 106, que “cualquier persona que en el recinto parlamentario, en sesión o fuera de ella y fuese o no miembro de la Cámara, promoviere desorden grave con su conducta de obra o de palabra, será inmediatamente expulsada”. Y, además, especifica que, “si se tratare de un miembro de la Cámara”, como es el caso del diputado de Vox, “la Presidencia le suspenderá, además, en el acto en su condición de tal por plazo de hasta un mes, sin perjuicio de que la Cámara, a propuesta de la Mesa y de acuerdo con lo previsto en el artículo 101, pueda ampliar o agravar la sanción”.

El escrito recoge la condena, “en los más enérgicos términos” de “la actuación del señor Sánchez García” la semana pasada, ya que “su intento de intimidar a una funcionaria y su ataque a la Presidencia de la Cámara constituyen un grave cuestionamiento a la institución parlamentaria y a la democracia que representa”. Además, Armengol recuerda que es frecuente que el diputado de Vox “profiera descalificaciones a diversos miembros de la Cámara, siendo uno de los diputados que más veces son llamados al orden tanto en pleno como en comisión”.

“Existe, como queda constatado de forma frecuente, una táctica para socavar el funcionamiento del parlamento a base de generar altercados”, razona el escrito, que asegura que “los ataques al parlamento, a su reglamento o a su Presidencia no son casuales”. “Son el inicio de una coreografía que siempre acaba igual: con un ataque frontal a la democracia”, y “de ahí que no quepa considerar que la actuación del señor Sánchez García sea una simple falta de educación o una mera vulneración de la cortesía parlamentaria”, apunta Armengol.

Por ello, la presidenta del Congreso hace “un llamamiento a todas las formaciones políticas con representación parlamentaria para que rebajen el clima de crispación al que se está trasladando la vida parlamentaria”, aunque admite que “no todos los integrantes del arco parlamentario son igualmente responsables de la situación, pues algunos grupos han hecho de la crispación una herramienta política para deslegitimar las propias instituciones”.

Además de avisar a Sánchez de que un nuevo altercado puede conllevar su suspensión, la presidenta del Congreso pide a los grupos parlamentarios “que estudien una posible mejora del reglamento con el fin de que la Cámara disponga de una herramienta más eficaz para dar respuesta a las situaciones de conflictividad que se puedan producir en el curso de las sesiones parlamentarias”. “También sería recomendable analizar las formas de mejorar la convivencia en el recinto parlamentario para evitar ataques contra los valores democráticos”, plantea Armengol.

El PP quería apuntar a “los propios órganos de la Cámara”

Fuentes del PP aseguran que no han votado a favor del escrito de amonestación a Sánchez porque Armengol se ha negado a negociar con los populares un texto que recogiera el aviso de que “los propios órganos de la Cámara” también deben respetar el reglamento. Inicialmente, el PP —que se encuenta en una minoría de cinco a cuatro en la Mesa— presentó un escrito en el que, además de “condenar” expresamente la actitud del diputado de Vox la semana pasada, también exigía “evitar que se vuelvan a vulnerar los derechos democráticos fundamentales de participación política mediante el sistemático bloqueo de iniciativas legislativas sobre las que las mayorías democráticas de las Cortes Generales han expresado su voluntad de tramitación”.

No obstante, fuentes de los populares sostienen que, para intentar alcanzar un acuerdo con el PSOE y Sumar, presentaron una segunda propuesta de resolución tras esa en la que rebajaron ese punto, aunque manteniendo el espíritu de la reivindicación. En concreto, el PP pedía que el escrito definiera al Congreso como el “foro” donde se ejerce “el derecho fundamental a la participación en los asuntos públicos” y que planteara que dicho derecho no puede ser vulnerado ni por “representantes individuales” ni “por los propios órganos de la Cámara, mediante actuaciones al margen de las normas reglamentarias, legales y constitucionales”.