El PP hace del debate manipulado sobre la carne el centro de su precampaña en Castilla y León

David Noriega

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El líder del PP, Pablo Casado, ha exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que cese al ministro de Consumo por unas declaraciones sacadas de contexto por las que la derecha, y también algunos dirigentes socialistas, han cargado duramente contra Alberto Garzón, al acusarle de atacar a la ganadería española. “Debe cesar al ministro Garzón y, si no puede hacerlo, será él quien tenga que asumir que no es capaz de cambiar su Gobierno porque depende de los partidos radicales que dijo que no le dejarían dormir en paz”, insistió durante su intervención telemática, al estar confinado por COVID-19, en la clausura de la Convención Intermunicipal del partido en Castilla y León.

“Pido una rectificación, una disculpa y que se asuman responsabilidades frente a los ataques a los agricultores y ganaderos”, ha exigido Casado, en referencia a la entrevista concedida al diario británico The Guardian por el ministro Garzón, en la que afirmó que las macrogranjas “no son para nada sostenibles” porque “encuentran un pueblo en una zona despoblada, ponen 4.000, 5.000 o 10.000 cabezas de ganado y contaminan el suelo, el agua y luego exportan carne de mala calidad de estos animales maltratados”.

Si el líder del PP ya afirmó hace unos días que era “inaceptable que el Gobierno diga a la prensa extranjera que España exporta carne de mala calidad de animales maltratados”, en lo que consideró un “ataque a ganaderos y agricultores y a la imagen de nuestro país”, sin diferenciar entre granjas y macrogranjas, este sábado Casado ha acusado directamente a Garzón de decir que “las granjas en España maltratan a animales y exportan carnes de mala calidad”. Una afirmación que no se ajusta al entrecomillado del titular de Consumo en el periódico británico, donde llegó a decir que “la ganadería extensiva es ambientalmente sostenible y tiene mucho peso en partes de España como Asturias, algunas zonas de Castilla y León, Andalucía y Extremadura”.

La ofensiva del PP contra Garzón llegará a los ayuntamientos e instituciones de toda España, donde los populares presentarán mociones para exigir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su cese inmediato. El objetivo de esta estrategia es que “los barones del PSOE y todos los partidos” tengan que “retratarse”, ha dicho el vicepresidente de Comunicación del partido, Pablo Montesinos, en un tema que va camino de convertirse en uno de los ejes centrales de la campaña para las elecciones autonómicas de Castilla y León.

Mañueco: “Ni un minuto más de ministro”

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, también ha pedido la dimisión de Garzón, de quien ha dicho que “no puede seguir ni un minuto más de ministro” por unas declaraciones que ha calificado de una “gravedad e irresponsabilidad tremenda”, así como de “”un desconocimiento de lo que es la agricultura y la ganadería en Castilla y León“. ”Tenemos que defender a los agricultores y ganaderos“, ha insistido el 'popular', que ha hecho referencia a que en la región ”se cumplen los rigurosos estándares medioambientales y de bienestar animal de la UE“.

En España, el número de granjas ha pasado de 99.500 en 2007 a unas 88.400 en la actualidad, mientras las macrogranjas se han multiplicado por dos, de 1.425 a 2.126. Este aumento ha supuesto también una mayor contaminación del suelo y de las aguas en algunas zonas, por los problemas con la gestión de los desechos y la filtración de nitratos al medio natural. Una “deficiente” gestión que supondría un incumplimiento de la ley y por la que la Comisión Europea llevará a España ante el Tribunal de Justicia Europeo.

En un discurso claramente electoralista, Mañueco ha acusado al secretario general del PSOE en la región y también candidato a la Junta, Luis Tudanca, de estar “más preocupado de defender a Sánchez que de proteger los intereses de Castilla y León” y de haber “desentonado”, frente a otros barones socialistas, como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que ha pedido una rectificación porque “no se puede hacer propaganda negativa de un sector tan importante en el exterior”, o el de Aragón, Javier Lambán, que afirmó que quien hace este tipo de declaraciones “no puede ser ministro de España ni un día más”.

Tudanca afirmó este viernes en declaraciones a la Cadena Ser que Garzón se había “equivocado” en sus declaraciones, al considerar que son “inoportunas y generan confusión” pero que el PP “quiere aprovechar la circunstancia” porque este partido “ha hecho cosas más graves contra los ganaderos”. “El PP pretende hablar de todo lo que no sea su gestión aquí (en Castilla y León)” donde “ha convocado elecciones para tapar los casos de corrupción”, ha dicho.

Garzón también fue este miércoles desautorizado por el Ejecutivo que, en palabras de su portavoz Isabel Rodríguez consideró que hizo estas declaraciones “a título personal”, mientras la ministra de Educación, Pilar Alegría señaló que “la posición del Gobierno respecto a este tema es muy clara” y que Sánchez “se ha posicionado taxativamente a favor del sector ganadero”. Por su parte, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, salió al paso para afirmar que España debe seguir apostando por una ganadería sostenible, como defiende también el ministro de Consumo, “en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030” y “denunciar aquellas prácticas minoritarias que agravan la crisis climática”.

El ministerio de Consumo ya generó polémica en el sector por una campaña en la que animaba a comer menos carne para mejorar la salud del planeta y la salud individual, en línea con las recomendaciones de varios organismos, como al Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que recomienda un consumo de entre 250 y 500 gramos semanales, que los españoles doblan, o la Organización Mundial de la Salud. En aquella campaña, el titular de Consumo ya señalaba que “no todos los tipos de ganadería son iguales” y que “la extensiva es mucho más sostenible que las grandes macrogranjas: ayuda a enriquecer suelos, prevenir incendios y crear puestos de trabajo”.

El líder del PP, Pablo Casado, ha exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que cese al ministro de Consumo por unas declaraciones sacadas de contexto por las que la derecha, y también algunos dirigentes socialistas, han cargado duramente contra Alberto Garzón, al acusarle de atacar a la ganadería española. “Debe cesar al ministro Garzón y, si no puede hacerlo, será él quien tenga que asumir que no es capaz de cambiar su Gobierno porque depende de los partidos radicales que dijo que no le dejarían dormir en paz”, insistió durante su intervención telemática, al estar confinado por COVID-19, en la clausura de la Convención Intermunicipal del partido en Castilla y León.

“Pido una rectificación, una disculpa y que se asuman responsabilidades frente a los ataques a los agricultores y ganaderos”, ha exigido Casado, en referencia a la entrevista concedida al diario británico The Guardian por el ministro Garzón, en la que afirmó que las macrogranjas “no son para nada sostenibles” porque “encuentran un pueblo en una zona despoblada, ponen 4.000, 5.000 o 10.000 cabezas de ganado y contaminan el suelo, el agua y luego exportan carne de mala calidad de estos animales maltratados”.

Si el líder del PP ya afirmó hace unos días que era “inaceptable que el Gobierno diga a la prensa extranjera que España exporta carne de mala calidad de animales maltratados”, en lo que consideró un “ataque a ganaderos y agricultores y a la imagen de nuestro país”, sin diferenciar entre granjas y macrogranjas, este sábado Casado ha acusado directamente a Garzón de decir que “las granjas en España maltratan a animales y exportan carnes de mala calidad”. Una afirmación que no se ajusta al entrecomillado del titular de Consumo en el periódico británico, donde llegó a decir que “la ganadería extensiva es ambientalmente sostenible y tiene mucho peso en partes de España como Asturias, algunas zonas de Castilla y León, Andalucía y Extremadura”.

La ofensiva del PP contra Garzón llegará a los ayuntamientos e instituciones de toda España, donde los populares presentarán mociones para exigir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su cese inmediato. El objetivo de esta estrategia es que “los barones del PSOE y todos los partidos” tengan que “retratarse”, ha dicho el vicepresidente de Comunicación del partido, Pablo Montesinos, en un tema que va camino de convertirse en uno de los ejes centrales de la campaña para las elecciones autonómicas de Castilla y León.

Mañueco: “Ni un minuto más de ministro”

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, también ha pedido la dimisión de Garzón, de quien ha dicho que “no puede seguir ni un minuto más de ministro” por unas declaraciones que ha calificado de una “gravedad e irresponsabilidad tremenda”, así como de “”un desconocimiento de lo que es la agricultura y la ganadería en Castilla y León“. ”Tenemos que defender a los agricultores y ganaderos“, ha insistido el 'popular', que ha hecho referencia a que en la región ”se cumplen los rigurosos estándares medioambientales y de bienestar animal de la UE“.

En España, el número de granjas ha pasado de 99.500 en 2007 a unas 88.400 en la actualidad, mientras las macrogranjas se han multiplicado por dos, de 1.425 a 2.126. Este aumento ha supuesto también una mayor contaminación del suelo y de las aguas en algunas zonas, por los problemas con la gestión de los desechos y la filtración de nitratos al medio natural. Una “deficiente” gestión que supondría un incumplimiento de la ley y por la que la Comisión Europea llevará a España ante el Tribunal de Justicia Europeo.

En un discurso claramente electoralista, Mañueco ha acusado al secretario general del PSOE en la región y también candidato a la Junta, Luis Tudanca, de estar “más preocupado de defender a Sánchez que de proteger los intereses de Castilla y León” y de haber “desentonado”, frente a otros barones socialistas, como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, que ha pedido una rectificación porque “no se puede hacer propaganda negativa de un sector tan importante en el exterior”, o el de Aragón, Javier Lambán, que afirmó que quien hace este tipo de declaraciones “no puede ser ministro de España ni un día más”.

Tudanca afirmó este viernes en declaraciones a la Cadena Ser que Garzón se había “equivocado” en sus declaraciones, al considerar que son “inoportunas y generan confusión” pero que el PP “quiere aprovechar la circunstancia” porque este partido “ha hecho cosas más graves contra los ganaderos”. “El PP pretende hablar de todo lo que no sea su gestión aquí (en Castilla y León)” donde “ha convocado elecciones para tapar los casos de corrupción”, ha dicho.

Garzón también fue este miércoles desautorizado por el Ejecutivo que, en palabras de su portavoz Isabel Rodríguez consideró que hizo estas declaraciones “a título personal”, mientras la ministra de Educación, Pilar Alegría señaló que “la posición del Gobierno respecto a este tema es muy clara” y que Sánchez “se ha posicionado taxativamente a favor del sector ganadero”. Por su parte, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, salió al paso para afirmar que España debe seguir apostando por una ganadería sostenible, como defiende también el ministro de Consumo, “en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030” y “denunciar aquellas prácticas minoritarias que agravan la crisis climática”.

El ministerio de Consumo ya generó polémica en el sector por una campaña en la que animaba a comer menos carne para mejorar la salud del planeta y la salud individual, en línea con las recomendaciones de varios organismos, como al Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), que recomienda un consumo de entre 250 y 500 gramos semanales, que los españoles doblan, o la Organización Mundial de la Salud. En aquella campaña, el titular de Consumo ya señalaba que “no todos los tipos de ganadería son iguales” y que “la extensiva es mucho más sostenible que las grandes macrogranjas: ayuda a enriquecer suelos, prevenir incendios y crear puestos de trabajo”.

El líder del PP, Pablo Casado, ha exigido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que cese al ministro de Consumo por unas declaraciones sacadas de contexto por las que la derecha, y también algunos dirigentes socialistas, han cargado duramente contra Alberto Garzón, al acusarle de atacar a la ganadería española. “Debe cesar al ministro Garzón y, si no puede hacerlo, será él quien tenga que asumir que no es capaz de cambiar su Gobierno porque depende de los partidos radicales que dijo que no le dejarían dormir en paz”, insistió durante su intervención telemática, al estar confinado por COVID-19, en la clausura de la Convención Intermunicipal del partido en Castilla y León.

“Pido una rectificación, una disculpa y que se asuman responsabilidades frente a los ataques a los agricultores y ganaderos”, ha exigido Casado, en referencia a la entrevista concedida al diario británico The Guardian por el ministro Garzón, en la que afirmó que las macrogranjas “no son para nada sostenibles” porque “encuentran un pueblo en una zona despoblada, ponen 4.000, 5.000 o 10.000 cabezas de ganado y contaminan el suelo, el agua y luego exportan carne de mala calidad de estos animales maltratados”.