Cifuentes y Aguado cierran el pacto anticorrupción con el compromiso de impulsar primarias

El PP y Ciudadanos siguen cortejándose en la Comunidad de Madrid. Tanto Cristina Cifuentes como su homólogo de Ciudadanos, Ignacio Aguado, han querido seguir escenificando este viernes que aunque están a punto de cerrar el pacto de investidura para que la dirigente conservadora se convierta en la próxima presidenta regional, tendrá que haber más fotos. Dos más, al menos, la semana que viene. Este viernes dejaban listo el documento con las doce medidas anticorrupción después de otras dos horas reunidos en la Asamblea de Madrid. El lunes y el jueves de la semana que viene cerrarán el pacto económico y el documento sobre políticas sociales. Será entonces cuando ambos dirigentes firmarán el acuerdo global en un solemne acto que Cifuentes ya ha adelantado que será público.

En la reunión de este viernes los dos partidos han desbloqueado los dos escollos que quedaron pendientes el miércoles pasado. Cifuentes ha cedido en que la limitación de mandatos sea de ocho años, tanto para los presidentes autonómicos como para los los consejeros regionales, como exigían los de Albert Rivera. Y también se ha comprometido a impulsar mecanismos legales para que las primarias sean obligatorias en la próxima legislatura.

Pese a que no se ha concretado mucho sobre la fórmula para implantarlas, Cifuentes ha ido más lejos y ha afirmado que está convencida de que el PP asumirá su celebración para la elección de candidatos en el próximo Congreso Nacional. “Todo indica que así será porque son muchos los militantes que creen que deben hacerse”, ha señalado en su comparecencia ante los periodistas. 

Una de las novedades del documento de doce puntos es el de la supresión de los Consejos Consultivos, una medida que será aprobada al inicio de esta legislatura por la Asamblea regional. Hasta ahora  Ciudadanos solo había hablado oficialmente de la “despolitización” de los organismo públicos, con lo que en este terreno se va un paso más allá. 

La dirigente conservadora ha querido dejar claro que aunque ha cedido a algunas de las exigencias del partido de Rivera, ella gobernará “con el programa del PP”, pese a que negociará con Aguado algunas de los medidas económicas de su programa. El dirigente naranja no ha entrado a explicar mucho sobre esa materia pero ha afirmado, por ejemplo, que su partido “está cómodo con el sistema fiscal” que hay ahora en la Comunidad de Madrid, siempre y cuando“ no se suban los impuestos a los madrileños”.

Cifuentes ha adelantado que aunque no tiene diseñado aún el Gobierno, si quiere eliminar “organismos duplicados”, algunas direcciones generales y crear otras nuevas, como una de Agricultura y otra para atención a los discapacitados.

Al ser preguntada sobre si tiene temor a que el día de su investidura haya algún “susto” similar al “tamayazo” que sufrió el socialista, Rafael Simancas, Cifuente ha sido tajante. “Temor a eso no tengo. Solo temo no alcanzar un acuerdo para obtener la mayoría suficiente” para ser investida presidenta.

“Yo estoy radicamente en contra del transfuguismo”, ha recalcado la dirigente del PP. “No contemplo tener ningún tránsfuga en mi grupo. Nunca gobernaría con el apoyo de un tránsfuga”, ha abundado, para dejar después claro que si eso ocurriera tendrían que celebrarse nuevas  elecciones.

Aunque sabe que el acuerdo está a la vuelta de la esquina, Cifuentes ha querido guardar las formas y se ha comprometido a hablar con el resto de los demás grupos si por algún motivo Ciudadanos rompe las negociaciones con su partido en Madrid. Ese motivo sería que hubiera nuevos imputados en el PP. Pero la conservadora ha recordado que uno de los puntos incluido en el acuerdo de este viernes es el cese inmediato de cualquier diputado de su grupo que se vea implicado en un caso de corrupción.