Arturo Fernández puede volver a quedarse con la cafetería del Congreso

El presidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández, tiene grandes posibilidades de volver a gestionar los servicios de restauración y cafetería del Congreso de los Diputados. Su oferta económica ha sido “la más ventajosa” entre las seis en liza y la valoración técnica de su proyecto le coloca también entre las mejor situadas. Se da la circunstancia de que Fernández ha optado al concurso que el Congreso convocó para sustituirle después de que fuera acusado de pagar en B a los empleados del Grupo Cantoblanco.

La Mesa de la Cámara tendrá la última palabra. El PSOE ya ha anunciado su intención de votar en contra para impedir su vuelta.

Pese a la victoria de la empresa de Fernández en la valoración económica, la adjudicación no es definitiva. El Congreso tendrá que puntuar la valoración técnica y calcular una media con ambos resultados. Las calificaciones han sido conocidas este martes durante la reunión que ha mantenido la mesa de contratación que dirige la vicepresidenta primera, Celia Villalobos (PP), cuya relación con Fernández no es buena. Los pliegos de estas ofertas fueron abiertos en presencia de los representantes de todas las compañías que optan al concurso. La mejor valoración técnica la ha obtenido la empresa de restauración Eurest, de origen británico y con amplia implantación internacional.

Además de la oferta del Grupo Cantoblanco se prsentó con Mediterránea de Catering, empresa con la que estuvo a punto de fusionarse. También optan a la contrata Cafestore, Central Catering SL y Alcesa-Paradis.

El pasado mes de julio la mesa de contratación del Congreso valoró los servicios que ofrecían cada una y colocó por delante de las seis a Eurest, con cerca de 45 puntos, seguida muy de cerca por el Grupo Cantoblanco, que obtuvo casi 41 puntos. A mucha mayor distancia quedaron el resto de las ofertas, entre ellas, la segunda opción de Fernández, Mediterránea de Catering, que no llegó a los 34 puntos, mientras Cafestore obtenía 35; Central Catering, cerca de 31; y Alcesa, 27 puntos.

El concurso se puso en marcha a principios de marzo después de conocerse que Fernández había pagado en B a sus empleados, según las denuncias de un grupo de trabajadores. “Reivindicamos que a partir de ahora todas las horas extras que se realicen se paguen en nómina y al precio neto que se están cobrando actualmente”, exigieron los delegados de personal en el Congreso en una carta que enviaron tanto a la dirección de recursos humanos del Grupo Cantoblanco como a la Mesa del Congreso de los Diputados, presidida entonces por el socialista José Bono.

Descubiertas estas irregularidades, varios grupos parlamentarios exigieron a Posada que retirara la concesión del servicio de restauración al empresario madrileño. Posada ordenó la elaboración de un informe a la comisión de contratación que concluyó en que no había detectado “ninguna actuación fuera de la ley”. A pesar de todo, la Mesa del Congreso decidió sacar a concurso el contrato de restauración, que podría volver a favorecer al propio Fernández.

Fuentes del PP consultadas por eldiario.es reconocen que puede parecer algo “raro” el hecho de que Arturo Fernández opte de nuevo a la concesión de la contrata del Congreso nada menos que por partida doble, pero añaden que es algo “inevitable”, ya que se trata de un “concurso público” al que puede presentarse “libremente” quien quiera. Además, recuerdan que al empresario no se le ha probado nada. “Habrá que esperar a ver quién gana al final el concurso”, concluyen.