Juan Carlos I, tras recibir el premio de la Asamblea de Francia por su libro: “Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra”

elDiario.es

11 de abril de 2026 13:31 h

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El rey emérito de España, Juan Carlos I, ha afirmado que no se ve “abrumado” por el presente aunque ha admitido que “a veces” le entristece. Así se ha expresado este sábado el anterior jefe del Estado en su discurso tras recibir el Premio Especial del Jurado del Libro Político que otorga la Asamblea Nacional de Francia. “Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra”, ha apostillado.

La concesión del galardón a 'Reconciliación', una obra escrita en primera persona y en colaboración con la escritora francesa Laurence Debray, ha sido por unanimidad por un jurado independiente presidido por la reputada historiadora Annette Wieviorka, especialista en la Segunda Guerra Mundial, e integrado por una veintena de periodistas y ensayistas, informa EFE.

En el libro, Juan Carlos I, que permanece en Emiratos Árabes y regresa de forma ocasional a nuestro país sin rebasar el límite de 183 días para que Hacienda le considere residente fiscal, afirma que la Corona española “reposa enteramente” en él, como dice la Constitución, y se queja de que le han “robado” su historia. Las memorias están dedicadas a su familia, menos a Letizia, y a todos los que le acompañaron en la transición. Tienen 512 páginas y las narra en primera persona.

“No elegí al azar el título de mis memorias: 'Reconciliación'. Creo que es la palabra que mejor resume el principal logro de mi vida pública: haber iniciado y fomentado la reconciliación de España consigo misma, tras una larga dictadura y una guerra civil, llevándola a pasar, de la forma más pacífica posible y en muy poco tiempo, a una democracia plena y completa”, ha dicho el rey emérito al recibir el galardón en París.

Críticas de Urtasun

El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, ha reaccionado con críticas al discurso del rey emérito en Francia. Según Urtasun, “lo que tiene que hacer” Juan Carlos I es “pedir disculpas y rendir cuentas por todo lo que ha hecho en España”

“La única cosa que tengo que decir sobre el rey emérito es que lo que tiene que hacer es pedir disculpas y rendir cuentas por todo lo que ha hecho en España”, ha dicho Urtasun en declaraciones a los medios antes de visitar Mad Games Show, la feria del videojuego español.

Juan Carlos reivindica su legado

Su discurso ha sido, igual que su libro, una reivindicación de su papel como jefe del Estado. En 1975, ha recordado, heredó, junto con el trono, todos los poderes que el régimen de Franco había concentrado en la jefatura del Estado. Desde esa posición, ha remarcado, los utilizó para devolverlos a “su legítimo propietario, el pueblo español”.

“He querido mostrar en mis memorias mi orgullo de ver cómo España se ha transformado de manera radical y positiva en todos los niveles en el curso de mi reinado”, ha añadido el rey emérito, que ha leído sentado y con dificultades su discurso en francés. El monarca ha subrayado que ese proceso supuso una “ruptura radical” y ha recordado que el cambio quedó consagrado en la Constitución española de 1978.

En su intervención en la ceremonia organizada en la Sala de Fiestas de la Asamblea Nacional Francesa, el monarca ha asegurado además no verse “abrumado” por el presente aunque ha admitido que “a veces” le entristece.

“Ahora, cuando miro hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces puede entristecerme. Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra y que siempre habrá juicios divergentes sobre todo. Pero siempre he tenido claro que la democracia, el respeto de los derechos humanos y el progreso de la sociedad española eran los objetivos por los que quería obrar”, ha aseverado Juan Carlos I

En la ceremonia, Juan Carlos I ha estado acompañado por sus hijas, Elena y Cristina, así como de su nieto mayor, Felipe de Marichalar y Borbón, y de varios amigos cercanos.

En su discurso, ha reconocido que no es habitual que un rey escriba sus memorias, una práctica que, según ha recordado, su padre le desaconsejaba. Sin embargo, ha defendido la necesidad de ofrecer una visión en primera persona ante las “miles de páginas” escritas sobre su reinado, su figura y su actuación como jefe de Estado.

El rey emérito ha argumentado que su testimonio busca aportar un conocimiento directo sobre sus decisiones, motivaciones y experiencias, en un contexto en el que la figura del monarca está sujeta a un intenso “escrutinio” público. Asimismo, ha admitido los riesgos de publicar memorias, aunque ha considerado que en este caso la decisión ha sido acertada.

El ex jefe del Estado ha destacado la buena acogida de la edición francesa del libro, elaborada junto a la escritora e historiadora Laurence Debray, así como el éxito de la versión en español, lo que, a su juicio, refleja el interés por conocer su visión personal de los hechos.

Juan Carlos I ha combinado la reivindicación de los hitos de su reinado con el reconocimiento de errores y debilidades, y ha insistido en que su intención ha sido compartir tanto los aspectos de los que se siente orgulloso como aquellos que forman parte de su experiencia personal. “Desde niño mi destino coincidió con mi vocación: servir a mi país”, ha afirmado.

Ha expresado su agradecimiento por el galardón recibido en Francia, país al que ha dicho sentirse especialmente vinculado, y ha afirmado que este reconocimiento valora su testimonio personal sobre la transformación de España durante su reinado. Entre las autoridades francesas presentes estaban la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, y los exprimeros ministros Manuel Vals y Elisabeth Borne, entre otros.