Encuesta Simple Lógica

La mayoría de los españoles rechaza aumentar el gasto en Defensa

David Noriega

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Cuando los países de la OTAN se reunieron en Gales en 2014, la crisis entre Rusia y Ucrania ya había comenzado. A principios de año habían estallado una serie de protestas prorrusas en el este, en marzo el Kremlin había hecho efectiva la adhesión de Crimea y la guerra interna era una realidad en el Donbás desde abril. En aquella Cumbre, los países miembros de la Alianza Atlántica abordaron esta y otras cuestiones y se comprometieron a gastar el 2% de su PIB en Defensa para el 31 de diciembre de 2024.

Sánchez anuncia un aumento del gasto en Defensa y buscará un pacto para bajar impuestos

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Este objetivo está lejos de cumplirse. Desde entonces, España lo ha asumido en varias ocasiones, pero generalmente con la boca pequeña y consciente de que no se llegaría a 2024. En 2017, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se comprometió con la Alianza a aumentar el presupuesto, que entonces no llegaba al 1% del PIB, hasta cerca de 18.000 millones de euros para 2024. En esos años, desde la Casa Blanca, Donald Trump alentaba a los aliados a gastar más, acusándoles de cargar sus obligaciones sobre los hombros de los contribuyentes estadounidenses.

El presidente Pedro Sánchez también ha verbalizado su intención de alcanzar el 2% del PIB en varias ocasiones. En 2018 asumió el compromiso de su antecesor y el pasado mes de marzo, ya con la guerra entre Rusia y Ucrania en marcha, afirmó que era “impostergable”, aunque no le puso fecha. No obstante, los españoles se muestran contrarios a aumentar la partida destinada a Defensa, cuyas principales programas se dedican a la compra de material militar y armamento, además de a gastos de personal. De hecho, el 48,7% se muestra bastante o muy en desacuerdo con aumentar el gasto del departamento que dirige Margarita Robles, según la última encuesta de Simple Lógica para elDiario.es.

Este porcentaje es claramente superior que el de quienes quieren que el Ejecutivo cumpla con esta petición recurrente de la Alianza Atlántica: el 42,1% está bastante o muy de acuerdo con que se incremente la partida destinada a las Fuerzas Armadas, mientras el 9,2% de los encuestados no está de acuerdo ni en desacuerdo.

La propia titular de Defensa ha llegado a verbalizar en varias ocasiones las dificultades para alcanzar el 2% del PIB. Lo hizo ya en 2018 y lo hizo en la comisión de Defensa en el Congreso una semana antes del anuncio de Sánchez. “Nunca llegaremos al 2%, como la inmensa mayoría de países”, afirmó. Robles jugó, eso sí, la carta de las “capacidades” y la “contribución” de España a la Alianza Atlántica. Nuestro país es el segundo de la OTAN que menos invierte, tras Luxemburgo, pero participa en siete misiones y cuenta con centros al servicio de la organización.

Ya de nuevo con el compromiso de Sánchez sobre la mesa, Robles reformuló la expresión si vis pacem para bellum al afirmar que “invertir en Defensa es invertir en paz”. No es la opinión mayoritaria de los votantes del PSOE. Según la encuesta de elDiario.es, solo el 11,1% está muy de acuerdo, frente al 25,1% que está muy en desacuerdo, aunque el 35,3% está bastante de acuerdo, mientras el 19,1% está bastante en desacuerdo. La cuenta para los socialistas queda en un 44,2% en contra y un 46,4% a favor del incremento del Presupuesto destinado a Defensa.

Tampoco es lo que opinan los socios de coalición del PSOE en el Ejecutivo. Desde Unidas Podemos se han mostrado en contra de aumentar el gasto en Defensa. La ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, ha afirmado que la guerra en Ucrania ha despertado un “furor belicista” y ha reclamado que “España lo que necesita son más ingresos mínimos vitales y no más tanques y armas”. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, se ha pronunciado en la misma línea, al afirmar que “lo prioritario es incrementar los presupuestos en investigación, educación o sanidad”, aunque respeta la postura de sus socios.

Más de la mitad de los votantes de Unidas Podemos (el 52%) está muy en desacuerdo con el aumento del gasto en Defensa y el 25% están bastante en desacuerdo. Son los que más oposición muestran a la medida, un 77% entre ambas respuestas, según la encuesta de Simple Lógica, frente al 23% que está bastante (19%) o muy (4%) de acuerdo.

Este asunto ha destapado otra discrepancia en el seno de la coalición, pero también ha abierto una nueva grieta en la relación de Sánchez con sus socios de investidura, que no apoyan la decisión del presidente del Gobierno de aumentar el gasto en Defensa. De hecho, Sánchez no ha aclarado cómo piensa cumplir con su compromiso, más allá de que será “progresivamente”.

El aumento del gasto en este departamento debe ir concretándose en los sucesivos Presupuestos Generales del Estado, esté quien esté en la Moncloa, que es quien los elabora, y después deben contar con los votos para aprobarse en el Congreso.

El pasado 11 de marzo, los líderes de la Unión Europea acordaron elevar “sustancialmente” su gasto, en una cumbre celebrada en Versalles, en la que se comprometieron a “invertir más y mejor en medios de Defensa y tecnología innovadora”. Sánchez dijo entonces que la previsión española era alcanzar el 1,24% en 2024. Actualmente, España dedica en torno al 1% de su PIB, unos 9.790 millones de euros.

Más apoyo entre los votantes de derechas

El apoyo a un aumento del gasto en Defensa, que este año se ha dedicado en un 40% a programas de armamento y material, es más evidente entre los partidos de derechas. En el PP están bastante o muy de acuerdo el 59,7% de sus votantes; en Vox, el 70,4%, y en Ciudadanos, el 65,3%, según esta encuesta. Mientras, el 32,5%, el 26,9% y el 26,4% se muestran bastante o muy en desacuerdo, respectivamente.

El pasado 29 de marzo, el partido de extrema derecha llevó al Pleno del Congreso una propuesta para blindar por ley el aumento del 2% del PIB y aprobar una ley única de carrera militar que ponga fin a las salidas de las Fuerzas Armadas del personal de tropa y marinería a los 45 años. No salió adelante. Solo contó con el apoyo de Ciudadanos y el único diputado de Foro Asturias. El PP se abstuvo.

Entre los votantes del resto de partidos que conforman el arco parlamentario la oposición a incrementar la partida de Defensa también es evidente, según los resultados de esta encuesta. El 52% está muy en desacuerdo. El 28%, bastante en desacuerdo. Y solo el 15% y el 6% están bastante y muy de acuerdo, respectivamente. Aquí se incluyen grupos como el ERC, PNV, Compromís o BNG.

Quienes no pudieron votar en 2019, porque tenían menos de 18 años, tampoco están, en su mayoría, de acuerdo con alcanzar el umbral del 2% del PIB en el presupuesto de este departamento. El 58% están bastante o muy en desacuerdo y solo el 32% están a favor, mientras el 10% no se muestra ni de acuerdo ni en desacuerdo.

Las mujeres y los jóvenes, quienes están más en contra

La diferencia más clara en el posicionamiento ante esta medida se encuentra en la respuesta que dan hombres y mujeres. Casi la mitad (49,2%) de ellos están muy (20,3%) o bastante (28,9%) de acuerdo, frente a tan solo el 35,5% de las encuestadas. Solo el 10,4% de ellas está muy de acuerdo con el aumento. Por el otro lado, el 46,4% de los hombres está de bastante o muy en desacuerdo, frente al 50,8% de las mujeres.

Por edades, no se aprecia un patrón claro que permita considerar un aumento o una disminución del apoyo a más o menos edad, aunque sí hay diferencias entre unos rangos y otros. Por ejemplo, los más jóvenes, aquellos que tienen entre 18 y 24 años, son quienes menos apoyan incrementar el gasto en Defensa hasta el 2% del PIB. Solo están de acuerdo el 36,4%, frente al 54,8% que está en contra. De hecho, en ninguna franja de edad supera el 50% la postura a favor. Entre 25 y 34 años la apoyan el 39,7%; entre 35 y 44, el 42,4%; de 45 a 54, el 41,5%; de 55 a 65, el 47,3%; y entre los mayores de 65 años, el 42,2%. En contra están, en cambio, el 54%, el 44,3%, el 53,5%, el 44,8% y el 45,8%, respectivamente.

En esta encuesta se ha formulado la misma pregunta por nivel de estudios. A medida que estos aumentan, el apoyo a incrementar el dinero que se dedica al Ministerio de Defensa también lo hace. Sin embargo, los contrarios a incrementar el gasto militar son mayoría en todos los niveles. Entre quienes tienen estudios primarios el apoyo a incrementar el presupuesto en Defensa está en el 34,6%, frente al 45,1 que se muestra en desacuerdo. Aquellos que han superado la secundaria se posicionan a favor en un 43,5% y en contra en un 51,7%. Este grupo es el que muestra una posición en contra más clara en este apartado. Quienes han podido ir a la universidad son favorables en un 47% y no están de acuerdo con la medida en un 48%. 

Cuando los países de la OTAN se reunieron en Gales en 2014, la crisis entre Rusia y Ucrania ya había comenzado. A principios de año habían estallado una serie de protestas prorrusas en el este, en marzo el Kremlin había hecho efectiva la adhesión de Crimea y la guerra interna era una realidad en el Donbás desde abril. En aquella Cumbre, los países miembros de la Alianza Atlántica abordaron esta y otras cuestiones y se comprometieron a gastar el 2% de su PIB en Defensa para el 31 de diciembre de 2024.

Sánchez anuncia un aumento del gasto en Defensa y buscará un pacto para bajar impuestos

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Este objetivo está lejos de cumplirse. Desde entonces, España lo ha asumido en varias ocasiones, pero generalmente con la boca pequeña y consciente de que no se llegaría a 2024. En 2017, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se comprometió con la Alianza a aumentar el presupuesto, que entonces no llegaba al 1% del PIB, hasta cerca de 18.000 millones de euros para 2024. En esos años, desde la Casa Blanca, Donald Trump alentaba a los aliados a gastar más, acusándoles de cargar sus obligaciones sobre los hombros de los contribuyentes estadounidenses.

El presidente Pedro Sánchez también ha verbalizado su intención de alcanzar el 2% del PIB en varias ocasiones. En 2018 asumió el compromiso de su antecesor y el pasado mes de marzo, ya con la guerra entre Rusia y Ucrania en marcha, afirmó que era “impostergable”, aunque no le puso fecha. No obstante, los españoles se muestran contrarios a aumentar la partida destinada a Defensa, cuyas principales programas se dedican a la compra de material militar y armamento, además de a gastos de personal. De hecho, el 48,7% se muestra bastante o muy en desacuerdo con aumentar el gasto del departamento que dirige Margarita Robles, según la última encuesta de Simple Lógica para elDiario.es.

Este porcentaje es claramente superior que el de quienes quieren que el Ejecutivo cumpla con esta petición recurrente de la Alianza Atlántica: el 42,1% está bastante o muy de acuerdo con que se incremente la partida destinada a las Fuerzas Armadas, mientras el 9,2% de los encuestados no está de acuerdo ni en desacuerdo.

La propia titular de Defensa ha llegado a verbalizar en varias ocasiones las dificultades para alcanzar el 2% del PIB. Lo hizo ya en 2018 y lo hizo en la comisión de Defensa en el Congreso una semana antes del anuncio de Sánchez. “Nunca llegaremos al 2%, como la inmensa mayoría de países”, afirmó. Robles jugó, eso sí, la carta de las “capacidades” y la “contribución” de España a la Alianza Atlántica. Nuestro país es el segundo de la OTAN que menos invierte, tras Luxemburgo, pero participa en siete misiones y cuenta con centros al servicio de la organización.

Ya de nuevo con el compromiso de Sánchez sobre la mesa, Robles reformuló la expresión si vis pacem para bellum al afirmar que “invertir en Defensa es invertir en paz”. No es la opinión mayoritaria de los votantes del PSOE. Según la encuesta de elDiario.es, solo el 11,1% está muy de acuerdo, frente al 25,1% que está muy en desacuerdo, aunque el 35,3% está bastante de acuerdo, mientras el 19,1% está bastante en desacuerdo. La cuenta para los socialistas queda en un 44,2% en contra y un 46,4% a favor del incremento del Presupuesto destinado a Defensa.

Tampoco es lo que opinan los socios de coalición del PSOE en el Ejecutivo. Desde Unidas Podemos se han mostrado en contra de aumentar el gasto en Defensa. La ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, ha afirmado que la guerra en Ucrania ha despertado un “furor belicista” y ha reclamado que “España lo que necesita son más ingresos mínimos vitales y no más tanques y armas”. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, se ha pronunciado en la misma línea, al afirmar que “lo prioritario es incrementar los presupuestos en investigación, educación o sanidad”, aunque respeta la postura de sus socios.

Más de la mitad de los votantes de Unidas Podemos (el 52%) está muy en desacuerdo con el aumento del gasto en Defensa y el 25% están bastante en desacuerdo. Son los que más oposición muestran a la medida, un 77% entre ambas respuestas, según la encuesta de Simple Lógica, frente al 23% que está bastante (19%) o muy (4%) de acuerdo.

Este asunto ha destapado otra discrepancia en el seno de la coalición, pero también ha abierto una nueva grieta en la relación de Sánchez con sus socios de investidura, que no apoyan la decisión del presidente del Gobierno de aumentar el gasto en Defensa. De hecho, Sánchez no ha aclarado cómo piensa cumplir con su compromiso, más allá de que será “progresivamente”.

El aumento del gasto en este departamento debe ir concretándose en los sucesivos Presupuestos Generales del Estado, esté quien esté en la Moncloa, que es quien los elabora, y después deben contar con los votos para aprobarse en el Congreso.

El pasado 11 de marzo, los líderes de la Unión Europea acordaron elevar “sustancialmente” su gasto, en una cumbre celebrada en Versalles, en la que se comprometieron a “invertir más y mejor en medios de Defensa y tecnología innovadora”. Sánchez dijo entonces que la previsión española era alcanzar el 1,24% en 2024. Actualmente, España dedica en torno al 1% de su PIB, unos 9.790 millones de euros.

Más apoyo entre los votantes de derechas

El apoyo a un aumento del gasto en Defensa, que este año se ha dedicado en un 40% a programas de armamento y material, es más evidente entre los partidos de derechas. En el PP están bastante o muy de acuerdo el 59,7% de sus votantes; en Vox, el 70,4%, y en Ciudadanos, el 65,3%, según esta encuesta. Mientras, el 32,5%, el 26,9% y el 26,4% se muestran bastante o muy en desacuerdo, respectivamente.

El pasado 29 de marzo, el partido de extrema derecha llevó al Pleno del Congreso una propuesta para blindar por ley el aumento del 2% del PIB y aprobar una ley única de carrera militar que ponga fin a las salidas de las Fuerzas Armadas del personal de tropa y marinería a los 45 años. No salió adelante. Solo contó con el apoyo de Ciudadanos y el único diputado de Foro Asturias. El PP se abstuvo.

Entre los votantes del resto de partidos que conforman el arco parlamentario la oposición a incrementar la partida de Defensa también es evidente, según los resultados de esta encuesta. El 52% está muy en desacuerdo. El 28%, bastante en desacuerdo. Y solo el 15% y el 6% están bastante y muy de acuerdo, respectivamente. Aquí se incluyen grupos como el ERC, PNV, Compromís o BNG.

Quienes no pudieron votar en 2019, porque tenían menos de 18 años, tampoco están, en su mayoría, de acuerdo con alcanzar el umbral del 2% del PIB en el presupuesto de este departamento. El 58% están bastante o muy en desacuerdo y solo el 32% están a favor, mientras el 10% no se muestra ni de acuerdo ni en desacuerdo.

Las mujeres y los jóvenes, quienes están más en contra

La diferencia más clara en el posicionamiento ante esta medida se encuentra en la respuesta que dan hombres y mujeres. Casi la mitad (49,2%) de ellos están muy (20,3%) o bastante (28,9%) de acuerdo, frente a tan solo el 35,5% de las encuestadas. Solo el 10,4% de ellas está muy de acuerdo con el aumento. Por el otro lado, el 46,4% de los hombres está de bastante o muy en desacuerdo, frente al 50,8% de las mujeres.

Por edades, no se aprecia un patrón claro que permita considerar un aumento o una disminución del apoyo a más o menos edad, aunque sí hay diferencias entre unos rangos y otros. Por ejemplo, los más jóvenes, aquellos que tienen entre 18 y 24 años, son quienes menos apoyan incrementar el gasto en Defensa hasta el 2% del PIB. Solo están de acuerdo el 36,4%, frente al 54,8% que está en contra. De hecho, en ninguna franja de edad supera el 50% la postura a favor. Entre 25 y 34 años la apoyan el 39,7%; entre 35 y 44, el 42,4%; de 45 a 54, el 41,5%; de 55 a 65, el 47,3%; y entre los mayores de 65 años, el 42,2%. En contra están, en cambio, el 54%, el 44,3%, el 53,5%, el 44,8% y el 45,8%, respectivamente.

En esta encuesta se ha formulado la misma pregunta por nivel de estudios. A medida que estos aumentan, el apoyo a incrementar el dinero que se dedica al Ministerio de Defensa también lo hace. Sin embargo, los contrarios a incrementar el gasto militar son mayoría en todos los niveles. Entre quienes tienen estudios primarios el apoyo a incrementar el presupuesto en Defensa está en el 34,6%, frente al 45,1 que se muestra en desacuerdo. Aquellos que han superado la secundaria se posicionan a favor en un 43,5% y en contra en un 51,7%. Este grupo es el que muestra una posición en contra más clara en este apartado. Quienes han podido ir a la universidad son favorables en un 47% y no están de acuerdo con la medida en un 48%. 

Cuando los países de la OTAN se reunieron en Gales en 2014, la crisis entre Rusia y Ucrania ya había comenzado. A principios de año habían estallado una serie de protestas prorrusas en el este, en marzo el Kremlin había hecho efectiva la adhesión de Crimea y la guerra interna era una realidad en el Donbás desde abril. En aquella Cumbre, los países miembros de la Alianza Atlántica abordaron esta y otras cuestiones y se comprometieron a gastar el 2% de su PIB en Defensa para el 31 de diciembre de 2024.

Sánchez anuncia un aumento del gasto en Defensa y buscará un pacto para bajar impuestos

Saber más

Este objetivo está lejos de cumplirse. Desde entonces, España lo ha asumido en varias ocasiones, pero generalmente con la boca pequeña y consciente de que no se llegaría a 2024. En 2017, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se comprometió con la Alianza a aumentar el presupuesto, que entonces no llegaba al 1% del PIB, hasta cerca de 18.000 millones de euros para 2024. En esos años, desde la Casa Blanca, Donald Trump alentaba a los aliados a gastar más, acusándoles de cargar sus obligaciones sobre los hombros de los contribuyentes estadounidenses.

Ficha técnica

Encuesta de ámbito nacional, realizada telefónicamente a una muestra de 1.048 individuos con derecho a voto en comicios generales , incluida en un estudio ómnibus. Distribución proporcional (CCAA * tamaño de hábitat y cuotas de sexo y edad). El 77% de las entrevistas se realizaron en teléfonos móviles generados aleatoriamente. El error para los datos globales, asumiendo un muestreo aleatorio simple, es de +3,09 puntos, para un nivel de confianza del 95,5%, en la hipótesis más desfavorable (p=q=50%). Las entrevistas se realizaron entre el 1 y el 7 de abril de 2022.