El PNV carga contra el Gobierno por llevar el decreto de pensiones al Congreso sin negociar los apoyos: “No puede volver a producirse”

Alberto Ortiz

28 de enero de 2026 13:18 h

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El Partido Nacionalista Vasco lanza una advertencia al Gobierno después de lo ocurrido este martes en el Congreso con la subida de las pensiones. “Lo que ocurrió ayer no puede volver a ocurrir”, ha dicho la portavoz parlamentaria del grupo vasco, Maribel Vaquero, después de que las derechas tumbaran el decreto con la revalorización de las pensiones y la prórroga de las medidas del escudo social.

Los nacionalistas vascos piden al Gobierno que negocie el contenido de los decretos antes de llevarlos a la Cámara Baja, para evitar de nuevo la incertidumbre en la que entran ahora millones de pensionistas, que no saben si se terminará aprobada la subida de su jubilación. PP y Junts votaron en contra de la medida este martes entre críticas al Ejecutivo por mezclar en el mismo decreto este asunto con varias medidas para proteger a las familias vulnerables frente a posibles desahucios o para evitar para ellas también cortes del suministro de luz y agua ante impagos.

“Estamos hartas del trilerismo político que solo perjudica a la ciudadanía. No compartimos que se negocie a espaldas del Congreso según el oportunismo político del gobierno. Lo que ocurrió ayer no puede volver a producirse. El Gobierno no tiene carta blanca para todo”, ha dicho Vaquero en una rueda de prensa en la Cámara Baja para evaluar lo ocurrido y marcar sus prioridades para el próximo periodo de sesiones, que comenzará la primera semana de febrero con la comparecencia de Pedro Sánchez y la aprobación de las primeras leyes del año.

Vaquero ha insistido en que esta no es “una forma de actuar”. “Trasladamos este análisis porque quedan cuestiones muy importantes que negociar ahora al inicio de este periodo de sesiones. De esta manera va a ser muy difícil llegar a acuerdos”, ha advertido la portavoz del PNV en el Congreso, que ha mencionado algunas de sus prioridades para este nuevo periodo: la negociación de un plan integral de medidas sobre vivienda o la transferencia de algunas cuestiones pendientes.

Sánchez se ha esforzado en las últimas semanas en restablecer las relaciones con sus socios de investidura, después del mal momento en el que quedó el bloque en diciembre, con las nuevas noticias sobre las causas por corrupción y las novedades sobre el caso de Francisco Salazar. En esa línea, el presidente se citó este mismo martes con el lehendakari vasco, Imanol Pradales, con quien mantuvo un encuentro en la Moncloa.

Más allá de la coyuntura en la que se encuentran tanto el Gobierno como el PSOE, los nacionalistas vascos terminaron el año enfadados con Sánchez por la falta de concreción sobre las transferencias estatutarias ya acordadas. En enero se solucionó parte de ese choque con cinco acuerdos, incluidos los primeros sobre la gestión de la Seguridad Social, pero aún faltan traspasos como los 12.000 millones de euros en pensiones, así como acordar cómo se pueden ampliar las capacidades autonómicas en puertos y aeropuertos, como quiere el PNV.

Parte de estos acuerdos se negociarán en los próximos meses, por eso Vaquero ha pedido un cambio en la actitud negociadora del Gobierno. “Creemos necesario un cambio en la actitud del Gobierno para que pueda ser abierto al diálogo y se pueda negociar y llegar a acuerdos”, ha insistido la portavoz, visiblemente enfadada.

El PNV ya puso pegas este martes al decreto que llevó el Ejecutivo al Congreso, con la subida de las pensiones pero también con la prórroga de un conjunto variopinto de medidas agrupadas en lo que se denomina el 'escudo social'. La parte que más escama a las formaciones que están más a la derecha del hemiciclo es la protección a las familias vulnerables que están en peligro de ser desahuciadas por no poder hacer frente al alquiler.

Se trata de una medida que se implementó por primera vez en la pasada legislatura y que se ha ido prorrogando periódicamente en los últimos años, en muchas ocasiones con el voto a favor de PP y Junts, como el año pasado, que ya votaron un paquete que incluía esta medida dentro del decreto de subida de pensiones.

Los nacionalistas vascos votaron este martes a favor a pesar de que creen que esa medida tiene fallos. “No todos los grupos políticos estábamos de acuerdo con las medidas que se incluyeron, somos críticos con el escudo social de vivienda”, ha dicho Vaquero. Según ha explicado, por un lado se protege a las personas vulnerables que no pueden pagar la renta pero no a los “pequeños propietarios”. Pero según sus datos, a pesar de que hay un fondo de compensación previsto para los arrendadores, el dinero no está llegando de la forma adecuada.

“El Gobierno quiso seguir adelante y eso es lo que les reprochamos. No se puede jugar a la ruleta rusa con medidas que afectan a tantas personas”, ha dicho Vaquero, que considera que el Gobierno tiene “una responsabilidad” y si quiere revalorizar las pensiones y el SMI “no se la debería jugar”, debería por tanto llevar un decreto con las medidas sobre las que hay acuerdo. “Si estuviera en mi mano, no me arriesgaría”, ha zanjado.