Sin unanimidad y sin tocar el buzoneo: los partidos firman un acuerdo de mínimos para limitar la factura del 10N

El Partido Socialista ha arrancado de la mayoría de partidos un acuerdo para reducir el coste de las elecciones sin tocar una de las principales partidas de gasto público: el envío de publicidad que inunda los buzones cada vez que hay elecciones. La formación que lidera Pedro Sánchez envió al resto de partidos una propuesta para eliminar la publicidad expuesta en banderolas y vallas. Un plan que todos los demás debían firmar ante notario con el compromiso de cumplir lo acordado.

El PNV se han negado a firmar la propuesta de Ferraz, que olvidaba medidas para limitar el enorme gasto que suponen los envíos postales de publicidad política. “Nos han enviado un contrato de adhesión, no una propuesta”, han señalado a eldiario.es fuentes de la formación vasca. En el PNV interpretan que su posición en la campaña es de debilidad frente a las principales formaciones que, sin tener que invertir, tienen garantizada su cuota de pantalla en debates, entrevistas e intervenciones televisivas. A través de una nota de prensa, esta formación ha calificado la medida como “demagógica y ridícula”. Vox tampoco se ha sumado a la propuesta socialista.

Tampoco están contentos en Unidas Podemos y Ciudadanos. La propuesta del PSOE de eliminar la publicidad en las farolas de las ciudades ya había sido acordada por la formación que lidera Pablo Iglesias. Unidas Podemos, al igual que Ciudadanos, quería más reducción de gasto; limitar la inversión en mailing publicitario unificando los envíos para todos los partidos. El PSOE no ha negociado y ambas formaciones han acabado optando por firmar el acuerdo para no quedar señalados como contrarios al ahorro electoral.

Desde Ciudadanos aseguran que “el PSOE ha rechazado reducir en 20 millones para las arcas públicas el coste con un mailing único” para todos los partidos.

Otra propuesta de Ciudadanos y Unidas Podemos que también queda en el aire es la celebración de dos debates electorales durante la campaña. Las formaciones de Iglesias y Rivera intentaron sin éxito incluir esa reclamación en el primer texto remitido por los socialistas.

El Partido Popular apoya sin fisuras la propuesta socialista pero con un matiz: la formación de Pablo Casado mantendrá hasta la jornada de reflexión un gran cartel en la fachada de su sede que cada día ofrece una pregunta a modo de lema. Génova explica que ese cartel no debe ser considerado “publicidad exterior”. Sobre las peticiones para reducir el buzoneo en esta formación aseguran que “no hay que perder el objetivo de que los ciudadanos puedan disponer con libertad de toda la información y llevar sus papeletas desde casa” el día de las votaciones.

El acuerdo que finalmente ha sido asumido por la mayoría del arco parlamentario puede convertirse con rapidez en papel mojado. La propuesta del PSOE exigía que “todos” los partidos asumieran su propuesta antes de las 18 horas de este miércoles. El PNV no lo ha hecho y la falta de esa firma convierte en inservible un pacto que ha llevado a los responsables de las formaciones políticas a pasar por notaría en las primeras horas de la tarde de este miércoles.

La manera de negociar el ahorro por parte de los socialistas ha molestado en prácticamente todo el ámbito parlamentario. “Se trata de una propuesta poco ambiciosa y no han atendido a nuestra propuesta alternativa”, aseguran desde Ciudadanos.

Según el acuerdo cada formación queda ahora liberada de hacer lo que considere en materia de publicidad exterior, al no haberse conseguido una posición unánime. Lo más probable, señalan en fuentes del PSOE, es que se mantenga el espíritu del acuerdo, aunque sea de manera informal. Dicho de otro modo, escasearán los rostros de políticos en las farolas de los pueblos y ciudades, como ya ocurrió en las elecciones generales de 2016.

Sobre el límite a la publicidad postal no se ha avanzado, pese a las peticiones de Ciudadanos y Unidas Podemos. Aquellas formaciones con mayor potencia económica seguirán llegando a los buzones de todo el territorio nacional, a pesar de que cientos de miles de votantes ya han pedido al Instituto Nacional de Estadística que les borren de los listados para evitar la propaganda en sus buzones.

Con información de Irene Castro, Carmen Moraga, Aitor Riveiro e Íñigo Aduriz.