Sánchez mantendrá un “breve encuentro” con Sheinbaum en Barcelona tras años de tensiones entre España y México
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mantendrán un “breve encuentro” bilateral este sábado en Barcelona, que se produce después de las tensiones diplomáticas de los últimos años entre ambos países, desde que el expresidente Andrés Manuel López Obrador exigió una disculpa al rey Felipe VI por la conquista de América.
Esta breve reunión se producirá aprovechando que Sheinbaum viaja a Barcelona para participar en varios actos con líderes progresistas de todo el mundo. Su primera parada será la IV Reunión en Defensa de la Democracia organizada por el propio Sánchez y el presidente brasileño, Lula da Silva, a la que se suman una decena de jefes de Estado y de Gobierno de izquierda. Posteriormente, esa misma tarde la dirigente mexicana se sumará al acto Global Progressive Mobilisation organizado por el PSOE y que en principio clausurarán también Sánchez y Lula.
Fuentes gubernamentales trasladan su satisfacción con la presencia de Sheinbaum en los actos de este fin de semana y consideran que su presencia es “muy importante”, teniendo en cuenta que la presidenta mexicana no suele hacer viajes internacionales y esta será su primera visita a Europa desde que asumió la el cargo en 2024.
En Moncloa agradecen la participación de México en el proceso que ha llevado a la celebración de esta cuarta edición del foro en defensa de la democracia en España y consideran que ha contribuido a dar un espaldarazo importante a la cita, en la que también estarán, entre otros, los presidentes de Colombia, Gustavo Petro; Uruguay, Yamandú Orsi; Sudáfrica, Cyril Ramaphosa; la presidenta de Irlanda, Catherine Connolly y la primera ministra de Lituania, Inga Ruginiené.
Aseguran por tanto que están muy contentos con la asistencia de Sheinbaum, aunque dejan claro que será un reunión breve porque se producirá en el contexto de un acto multilateral y no se trata de una visita a nivel bilateral.
De la carta de López Obrador a las palabras del rey
No obstante, el Gobierno opta por la prudencia a la hora de marcar este hito como el fin de la crisis diplomática con México y emplazan a las conversaciones que se producirán el sábado. En todo caso, tanto España como México vienen dando pasos hacia la reconciliación que ahora cristalizan en esta visita inédita.
El conflicto comenzó en el año 2019, cuando el entonces presidente López Obrador —fundador del partido al que pertenece Sheinbaum y su antecesor en el cargo— exigió una disculpa a Felipe VI a fin de iniciar “una nueva etapa de reconciliación”.
En la misiva, instaba al Estado español a reconocer su “responsabilidad histórica” por las ofensas durante la conquista y exigía que ofrecieran “las disculpas o resarcimientos políticos que convengan”. López Obrador quería una disculpa por las matanzas e imposiciones de una conquista que se hizo “con la espada y la cruz” según recogía el texto, que también iba dirigido al entonces papa Francisco.
En ese momento el Gobierno de Pedro Sánchez rechazó “con toda firmeza” el contenido de la misiva y México respondió cancelando su participación en los actos que iban a celebrarse entre 2019 y 2021 por los 500 años de la llegada de Hernán Cortés y la caída del imperio azteca de Tenochtitlán.
Tras años de frialdad, en los que Sheinbaum no invitó al rey a su toma de posesión, fue el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, quien hizo el primer movimiento hacia la distensión al reconocer, en octubre de 2025, que hubo “dolor e injusticia hacia los pueblos originarios” durante la conquista. De inmediato, Sheinbaum aplaudió esta declaración y la calificó de “muy importante” y un “primer paso”.
El definitivo lo dio meses después el rey Felipe VI al reconocer que hubo “mucho abuso” pese a las Leyes de Indias para proteger a la población indígena y reconoció que esos comportamientos vistos desde la óptica de hoy no son para sentirse “orgullosos”. Un “gesto” que reconoció la dirigente mexicana que considera que hay un “avance” en la visión del monarca a la llegada de los españoles.
Las fricciones, por tanto, se están disipando y México ya ha invitado al rey al Mundial de fútbol de este verano y podrían zanjarse del todo con la participación del país norteamericano en la Cumbre Iberoamericana que se celebra en noviembre en Madrid.