El Supremo rebaja a dos años de cárcel la condena al pequeño Nicolás por obtener información policial de matrículas
La Sala Penal del Tribunal Supremo ha condenado a dos años, un mes y 15 días de prisión a Francisco Nicolás Gómez Iglesias, conocido como el pequeño Nicolás, por maniobrar con dos policías municipales del Ayuntamiento de Madrid para conseguir información de matrículas de coches “para obtener ingresos paralelos”. Le condena como inductor de un delito de descubrimiento y revelación de secretos cometido por funcionario público y como autor de un delito de cohecho activo.
El tribunal estima parcialmente el recurso de Gómez de Iglesias y acepta que concurre en el caso la atenuante de dilaciones indebidas como muy cualificada, y no solo simple como determinó la Audiencia Provincial de Madrid. Por ello, rebaja un grado la pena y reduce a la mitad las condenas de prisión que estableció la Audiencia madrileña, que sumaban cuatro años y tres meses de prisión.
El Supremo argumenta al respecto que la sentencia recurrida admite “que la fase previa tardó en tramitarse casi diez años y otros tres las fases preparatorias y de juicio oral”, “lo que arroja un resultado concluyente: trece años de prolongación de la causa hasta sentencia”, periodo que es extraordinario y que justifica la aplicación de la atenuante como muy cualificada.
Por otro lado, absuelve a Gómez de Iglesias como inductor de un delito de violación de secretos oficiales, por el que fue condenado a una pena de multa, al haber absuelto como autor del mismo al que entonces era coordinador de seguridad municipal.
La sentencia confirma la pena de 2 años, 1 mes y 15 días también a los dos policías municipales que facilitaron los datos a Gómez Iglesias, en su caso como autores de revelación de secretos y por delito de cohecho activo. A ambos les reduce a la mitad las penas que impuso la Audiencia de Madrid por aplicación de la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas.
Asimismo, absuelve a un guardia civil destinado en la Casa Real del delito de revelación de secretos por el que había sido condenado a 15 meses de prisión.