La Abogacía del Estado ha apuntado este jueves en su informe final del juicio de Kitchen que la operación buscaba proteger a Rajoy y quitarle a Bárcenas “papeles que le comprometían”. El juicio está en su última recta antes de quedar visto para sentencia con los informes finales de las partes.
Mientras, en el plano político, la derecha sigue dando vueltas a la “ingeniería electoral” que supuestamente se encuentra detrás de dar la nacionalidad a hijos y nietos de exiliados españoles, aunque ha ido moderando su mensaje. Su campaña actual contrasta mucho con la tramitación en el Congreso de esta medida, incluida en la ley de Memoria Democrática. Durante los 18 meses que duró, ninguno de los dos partidos de la derecha alzaron la voz frente a este apartado de la ley.
También han hablado de la regularización como una vía para manipular el censo. Ahora ya tenemos datos más concretos sobre este procedimiento, que terminó el lunes. Son 1.170.000 solicitudes, que ahora tendrán que ser tramitadas. El aluvión ha superado las expectativas del Gobierno. La gran mayoría son procedentes de Latinoamérica.
El informe final de la Abogacía del Estado ha solicitado la condena de todos los acusados y ha apuntado, en especial, a Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior con Mariano Rajoy. “Participó en la planificación, coordinación y seguimiento” del operativo, con un “conocimiento constante” de su “evolución y objetivos”. “Esto es intolerable”, ha dicho una de las dos representantes del Estado para describir el “operativo parapolicial”.
“Que se reprenda y se reaccione por la vía del derecho a que esta operación careció de cobertura judicial, persiguió fines ajenos a la investigación penal, utilizó fondos y medios públicos y se ejecutó mediante una estructura paralela bajo directrices político-operativas al margen de la autoridad judicial”, ha dicho.
Informa Alberto Pozas
La Abogacía del Estado ha aprovechado su informe final del juicio de la operación Kitchen para denunciar la “presión constante e intimidación” que los mandos de Interior involucrados en el caso ejercieron sobre el policía Manuel Morocho para condicionar su papel en la investigación del caso Gürtel. Existió una “relevante presión ambiental, laboral y contextual” sobre él, ha dicho la Abogada del Estado, “con la única y exclusiva finalidad de afectar a sus competencias como policía judicial” en el caso que investigaba las cuentas del Partido Popular.
El propio Morocho ha testificado en varios juicios y ha relatado la presión que sufrió de sus superiores para modificar sus informes sobre el caso y no ser tan duro con el PP. La “presión”, ha dicho la Abogacía del Estado, vino directamente de Eugenio Pino, entonces Director Adjunto Operativo de la Policía Nacional. “Se produjo como consecuencia de las interferencias, mediante órdenes directas que venían de Eugenio Pino”. Cambios de destino que, en contra de lo que dijeron algunos acusados para desacreditar a Morocho, no eran “meras tensiones propias del ámbito laboral”.
Informa Alberto Pozas
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado este jueves que el acuerdo programático con Vox para lograr su apoyo a la investidura de Moreno Bonilla en Andalucía está “ultimado”. El fleco es “concretar qué responsabilidades va a tener el socio minoritario en un Gobierno de futuro”.
Feijóo ha explicado que el pacto será similar al de los tres antecedentes en Extremadura, Aragón y Castilla y León, por lo que incluirá la “prioridad nacional” sobre la que Bonilla dijo en campaña que era no solo ilegal sino también “amoral”.
El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, ha valorado en sus redes sociales la crisis interna que vive Movimiento Sumar. “Se opine lo que se opine de Sumar, solo hay una cosa clara: o somos capaces de crear otro espacio votable en su lugar o la izquierda se va al carajo para años”, ha señalado a través de X.
Ese espacio, ha señalado, debe ser “liderado por las izquierdas soberanistas” con un programa común basado en tres ejes: “vivienda, condiciones de vida y derecho a la autodeterminación”. Rufián, que ha especulado en los últimos meses con la opción de liderar una unión de las izquierdas, añade en su mensaje que “quien crea que su bandera le va a proteger o es un inconsciente o es un negligente”.
Rufián aboga por “confluencias de colaboración mutua provincia a provincia con generosidad y con la calculadora en la mano”. Y añade: “donde no haya acuerdo, primarias”. El diputado de ERC entiende que se trata de una propuesta que se puede “criticar y enmendar” pero que el “no por el no es absurdo e infantil”. “¿Si una propuesta es imposible para los partidos pero evidente para la gente…quién se equivoca?”, zanja.