El expresidente del Gobierno José María Aznar ha criticado este martes la “fragmentación del sistema de partidos” y ha elogiado el 'turnismo' a base de amaños electorales que acordaron Cánovas y Sagasta en la Restauración Borbónica de 1874.
En una conferencia en la universidad privada CEU-San Pablo celebrada a pocos días de la conmemoración del 44º aniversario de la Constitución, Aznar ha asegurado que “España está en una encrucijada”, una “crisis constitucional”. ¿Y cuáles son los riesgos para el país, según Aznar?: “La fragmentación del sistema de partidos, el clima de polarización, el cuestionamiento del fundamento histórico de nuestra convivencia o a las crecientes cuotas de poder regaladas a los enemigos declarados del orden constitucional”.
Es decir, para la democracia española es un problema el número de partidos representados en el Congreso por diputados elegidos por los ciudadanos en elecciones libres.
¿Y cuál es la alternativa histórica que pone en valor Aznar? A Antonio Cánovas del Castillo, ideólogo de la Restauración Borbónica de 1874 tras un golpe militar en forma de pronunciamiento del general Arsenio Martínez Campos que terminó con la I República, y de la posterior Constitución de 1876, que se basó en un sistema de turno por el que dos grandes partidos, el Conservador y el Liberal, se repartían los diferentes poderes del Estado y se alternaban al frente del Gobierno al margen de los resultados electorales o, mejor dicho, a través de un sistema de manipulación electoral que se dio en llamar con un nombre que hoy se utiliza como sinónimo de fraude: pucherazo.
“La Constitución de 1876 no sirvió de estorbo a nadie. Bajo su patrocinio gobernó bien quien pudo, y mal quien no supo. En esto –también– encuentro similitudes con la nuestra de 1978”, ha asegurado Aznar.
Informa Aitor Riveiro.