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Juanma Moreno, en El Hormiguero: “Cuando Sánchez desaparezca, Vox bajará. Son fenómenos que se retroalimentan”

El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, en El Hormiguero.

Daniel Cela

Sevilla —
10 de marzo de 2026 00:01 h

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“Hoy ha venido a divertirse a El Hormiguero, Juanma Moreno”. El presidente de la Junta de Andalucía -pantalones claros, chaqueta y camisa negras- irrumpió con una sonrisa de oreja a oreja en el programa más visto de la televisión en España, con una media de 4,3 millones de espectadores únicos el año pasado, a pocos meses para las elecciones andaluzas. “Si tengo mayoría absoluta, me hago otro tattoo”, anunció, tras admitir que “Vox está muy fuerte y puede hacerla saltar”.

Moreno se hizo un tatuaje en la muñeca en 2022, tras lograr una rotunda mayoría absoluta en las autonómicas. Lleva grabado un 58, que es el número de diputados que obtuvo [tres por encima de la absoluta] y que las encuestas ahora le cuestionan precisamente por el auge de la extrema derecha.

El presidente de la Junta disolverá el Parlamento después de Semana Santa para convocar a 6,5 millones de andaluces a las urnas en mayo o junio. La fecha definitiva no la anunció en prime time para toda España, pero sí usó la plataforma del programa de Pablo Motos, en Antena 3, para lanzar su eslogan de campaña, tan sencillo y directo como eficaz: “estabilidad o lío”. “Los ciudadanos tienen que votar entre una estabilidad, un gobierno sereno y sensato, o el lío que están viviendo mis compañeros en Aragón o en Extremadura”.

Jorge Azcón y María Guardiola, dos presidentes autonómicos del PP que adelantaron las elecciones en sus territorios para sacudirse la dependencia de Vox en sus gobiernos. Hoy no logran la investidura porque ésta pasa otra vez por el voto del partido de Santiago Abascal, más fuerte que antes del adelanto electoral. Esta situación que desestabiliza Aragón, Extremadura y, en cierto modo, la estrategia nacional de Alberto Núñez Feijóo, paradójicamente construye por sí misma el relato de Moreno en Andalucía.

El malagueño está convencido de que Vox no facilitará la gobernabilidad en Extremadura y Aragón, al menos, hasta que pasen las elecciones de Castilla y León, el próximo 15 de marzo. Moreno admitió que “no sabe cómo parar” la tendencia de crecimiento de la ultraderecha, que hay asesores expertos que le recomiendan girar más al centro y otros que le dicen aproximarse más a los de Abascal.

Juanma Moreno, en El Hormiguero.

Su opción, hoy, pasar por confrontar directamente con ellos, no por diferencias ideológicas ni por guerras culturales, sino porque él sabe gestionar y ellos no. “Vox está metido en un dilema complejo: no quieren entrar en el gobierno, porque defraudarían a las expectativas de sus votantes, pero entonces tienen que bloquear. Las dos cosas son malas y van a tener que mojarse. Vox no sabe gobernar, las cosas como son. Gobernar es decir que sí a uno y a otro que no. A veces te tienes que quemarte tú para no quemar a Andalucía, y Vox no quiere quemarse. Vox sabe señalar los problemas, pero no sabe solucionarlos. Salieron del gobierno porque no gestionaron bien, porque no sabían”, ha repetido una y otra vez.

A Moreno no se le ha visto incómodo en El Hormiguero, tampoco era el objetivo de la entrevista. El dirigente popular ha contado chistes, se ha reído de sus anécdotas y de sus años de juventud cantando en un grupo -“lo hacía para ligar”-, ha tocado las palmas regular, ha imitado a Aznar muy bien, ha dicho tacos y se ha prestado a los juegos del programa.

También se ha vuelto a emocionar al hablar de la tragedia ferroviaria de Adamuz, que dejó 46 muertos y cientos de heridos, y ha insistido en que él fue “el último en enterarse” de la crisis de los cribados de cáncer de mama, el pico más bajo de su popularidad como presidente de Andalucía, del que cree haber salido “reforzado”.

Moreno ha hablado tanto de Vox como de Pedro Sánchez. También lo hacen en el Parlamento andaluz, convencido de que son dos caras de la misma política. “Si Vox entra en el Gobierno, se desinflarán. Y en el momento que desaparezca Pedro Sánchez, Vox ya no tendrá tanto espacio, porque son dos fenómenos que se retroalimentan”, ha asegurado.

El dirigente popular ha defendido la alta política, ha reconocido que los líderes actuales no están a la altura de las generaciones que los precedieron, ha hablado de “amabilidad y respeto al adversario político, que no tiene por qué ser tu enemigo”. Es un principio que recoge en su libro 'Manual de convivencia', y que sus asesores han bautizado como “la vía andaluza”, como una alternativa a la polarización y la confrontanción reinante.

Pero, al hablar del presidente del Gobierno, Moreno ha sido tan duro como lo es Feijóo o Abascal. “Sánchez siempre ha tenido un punto de altivez. Es duro, poco empatico, y con el poder ha roto su vida, no puede salir a la calle, no tiene amigos, no puede hacer la vida que hacía antes, es una personalidad compleja…”, ha asegurado, para luego pronosticar que si pierde las próximas generales “se quedará en la oposición, está controlando el aparato del partido, para volver a presentarse en la siguiente legislatura, como Trump [Donald]”.

Moreno ha mirado a la cámara que le enfocaba, en El Hormiguero, y se ha enviado un mensaje directo a Pedro Sánchez para que convoque las generales con las andaluzas: “Presidente, si me estás oyendo, si quieres venir conmigo a las elecciones, vente, porque estoy seguro de que los andaluces no te van a votar”. Acto seguido ha asegurado que prefiere unos comicios separados para “tener un debate andaluz” y se ha mostrado convencido de que “no habrá elecciones generales este año”. “Sánchez tiene dos obsesiones, ser el segundo presidente más longevo, y alargar su proceso de gobierno para achicar los procesos judiciales. A pesar del No a la guerra, que debería ser No a la guerra y No a la demagogia. Hasta que no le salgan los números claros, no va convocar”, ha sentenciado.

Sobre el rechazo del Gobierno de Sánchez a la guerra unilateral iniciada por la Administración estadounidense de Donald Trump en Irán, el presidente andaluz ha reconocido que “la posición de España es respetable: el respeto al derecho internacional”. “En esa parte, EEUU ha adoptado una decisión unilateral que choca con nuestra cultura de entender el mundo, pero él no lo hace por convicción, sino por necesidad. La posición de Sánchez cambia en función de su interés, está utilizando este conflicto para movilizar a su electorado y mejorar su resultado”, ha advertido.

El dirigente popular ha admitido que tanto María Jesús Montero, su adversaria política en las andaluzas, como Abascal le quitan el sueño “por igual”. También ha elogiado a un puñado de políticos de izquierdas para ilustrar que en política puede hacer buen trato y entendimiento con el oponente, aunque los nombres que ha citado son de personas ya fallecidas, como el histórico dirigente de IU Julio Anguita o el expresidente de Uruguay, Pepe Múgica, o fuera de la primera línea política, como Felipe González, o derrotados por él en las urnas y en tareas más secundarias, como el exlíder del PSOE andaluz, Juan Espadas.

“Mientras esté Sánchez, un acuerdo de PP y PSOE es imposible. Quizá con otro PSOE, el de Felipe González... Espero que en un futuro, más pronto que tarde, el sanchismo desaparezca y vuelva la socialdemocracia moderada. Hay cuestiones de Estado que sólo podemos resolver PP y PSOE”, ha concluído.

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