Minuto a Minuto Última hora sobre la actualidad política, en directo

Irene Montero defiende que el Gobierno debe “asegurar que el consentimiento sigue en el centro” y acusa al PP de “liderar la ofensiva contra” la ley del 'solo sí es sí'

18:21 h, 7 de febrero de 2023

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha defendido este martes en el Senado la actual redacción de la ley del 'solo sí es sí’ ante una pregunta sobre las rebajas de penas a agresores sexuales formulada por el Partido Popular, al que ha acusado de “liderar la ofensiva” contra la norma. Según Montero, el PP “nunca ha aceptado el sí es sí” y mediante la propuesta de reforma que también la formación de Alberto Núñez Feijóo ha presentado en el Congreso “ha revelado su verdadera intención, que es volver al Código Penal de la violencia e intimidación”.

 Ante ello, la titular de Igualdad considera que “nuestra función como Gobierno es asegurar que el consentimiento sigue en el centro” de la norma penal, algo que a su juicio no hace tampoco la reforma propuesta por el PSOE. “Estamos en serio de riesgo de volver al Código Penal de ‘la manada”, ha dicho en referencia a la proposición de ley registrada por los socialistas, que, al igual que la iniciativa de los populares, sube las penas a agresores sexuales en caso de que haya violencia o intimidación.  

Pocos minutos antes de entrar al Senado, la ministra ha insistido en esta idea: “Estamos en un momento difícil, enfrentándonos a un posible retroceso en los derechos de las mujeres”, ha respondido a preguntas de los periodistas.  

Sin nombrarla, se ha referido también a las declaraciones de esta mañana de la ministra de Justicia, Pilar Llop, en las que aseguraba que “con una herida” es suficiente para probar la violencia en una agresión sexual. “Que todas las mujeres sepan que sabemos que no es fácil probar la violencia, más bien al contrario, supone un calvario probatorio con el que la ley del sí es sí acabó porque todo lo que no sea consentimiento es agresión sexual”, ha afirmado Montero, que ha insistido en que el anterior modelo “supone tener que probar con tu cuerpo la violencia ejercida contra ti para que se considere que has sufrido una agresión sexual”.

Escribe Marta Borraz.