Zapatero defiende ante el juez que no ejerció ninguna influencia para favorecer el rescate de Plus Ultra
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha afirmado este miércoles a preguntas del magistrado José Luis Calama que no ha ejercido ninguna influencia para favorecer que la aerolínea Plus Ultra lograra el rescate público de 53 millones de euros en plena pandemia, informan a elDiario.es fuentes conocedoras del contenido de su declaración. Zapatero, el primer expresidente del Gobierno en acudir a la Audiencia Nacional en calidad de investigado, ha precisado que no contactó con funcionario alguno o autoridades por el rescate de Plus Ultra, aunque ha matizado que sí conoció en 2024 a quien era por entonces vicepresidente de la aerolínea Julio Martínez Sola.
Fuentes próximas al que fuera líder de los socialistas trasladan a este periódico que se ha mostrado tranquilo durante toda la declaración y que ha acabado satisfecho con su intervención. Y eso a pesar de que se le imputa ser líder de una “estructura organizada y estable” dedicada al ejercicio ilícito de influencias. En la causa se investigan indicios de hasta siete delitos en dos piezas separadas: organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida, falsedad documental, blanqueo de capitales, contrabando y contra la Hacienda Pública.
Al término de su declaración se ha producido una vistilla de medidas cautelares en la que la Fiscalía Anticorrupción ha solicitado la retirada del pasaporte al expresidente del Gobierno y la comparecencia en un juzgado cada quince días además de la prohibición de salir de España sin autorización. Ahora, el juez Calama deberá adoptar una decisión. El Partido Popular, que ejerce la dirección letrada de la acusación popular, se ha sumado a la petición de Anticorrupción, y ha trasladado al juez que otras asociaciones ultras que integran la acción popular solicitaban el ingreso en prisión del expresidente. El juez ha rechazado adoptar medida cautelar ninguna.
Como estaba previsto, Zapatero se ha negado a contestar a pregunta alguna sobre el hallazgo de joyas en una caja fuerte de su despacho por valor de 1,3 millones de euros. En este sentido, el expresidente ha dicho que está reuniendo información y que en el plazo de una semana o diez días pedirá declarar al respecto.
Ha sido el juez José Luis Calama quien ha llevado el peso del interrogatorio. Zapatero ha estado en la sala cerca de tres horas, de las que hay que descontar media hora de receso y lo que ha durado la vistilla, más corta. En esas dos horas aproximadas de declaración casi todas las preguntas han corrido a cargo del magistrado Calama, quien ha puesto especial énfasis en el asunto de la supuesta sociedad en Dubai. A su abogado, Zapatero ha respondido durante unos quince minutos.
Respecto a los pagos que recibió de Análisis Relevante, la consultora de su amigo Julio Martínez –a quien había contratado Plus Ultra–, Zapatero ha dicho que eran a cambio de trabajos de asesoría y que cobraba por ellos a final del año de forma conjunta. También ha mantenido que de la maquetación de esos informes se encargaba Whathefav, la agencia de comunicación de sus hijas. Según ha explicitado, su relación contractual con Análisis Relevante se sustentaba bajo un contrato de carácter “verbal”. El sumario recoge que esa sociedad abonó a Zapatero un total de 490.780 euros entre los años 2020 y 2025.
Uno de los hechos que la Policía, Fiscalía y juez consideran un indicio del tráfico de influencias fue una reunión con el ministro de Seguridad Social José Luis Escrivá, de quien dependían unos certificados para ayudas a la aerolínea. Esa reunión se produjo más de dos semanas después de que el Ministerio actualizara la situación de Plus Ultra. Este miércoles, Zapatero ha dicho que el encuentro con Escrivá no fue una comida sino un desayuno y que no se abordó en ningún momento la situación de la aerolínea, confirman las mismas fuentes.
Zapatero ha negado los indicios que se presentan contra él por un supuesto blanqueo de capitales en relación con la creación de una sociedad en Dubai. Ante el juez, ha dicho que nunca ha tenido una sociedad, ni fuera de España ni en territorio nacional, aseguran las fuentes consultadas.
El auto de imputación asume la tesis de la UDEF según la cual el presidente ideó un plan para sacar fondos obtenidos ilícitamente al paraíso fiscal de los Emiratos Árabes. El plan consistía en que su presunto socio Julio Martínez creara una empresa offshore en Dubái para cobrar una supuesta comisión de medio millón de euros por el citado rescate.
Para acusar a Zapatero de liderar este plan, la Policía y el juez se basan en que su secretaria reservó mesa en un restaurante de Madrid para una comida entre un empresario con intereses en Dubái, Tomás Guerrero, y Julio Martínez Martínez. Y en que, al día siguiente, el primero de ellos le facilitó datos a Martínez para la creación de la offshore aludiendo a lo “conversado ayer”. El juez le he preguntado por esa comida y el expresidente ha asegurado que no la recordaba.
Por otro lado, ha enamarcado dentro de la normalidad su relación con la empresa Inteligencia Prospectiva de los hermanos Amaro Chacón. Ha indicado que la relación venía de lejos porque conocía a su padre y que en un momento dado comenzó a realizar también para ellos trabajos de consultoría sobre geopolítica y también conferencias, escritos y diálogos. Según el sumario esa sociedad actuaba como un punto de entrada de fondos extranjeros que luego se redistribuían hacia la red la presuntamente liderada por el expresidente a través de contratos ficticios de asesoría. Constan pagos a la empresa de las hijas de Zapatero por valor de 561.440 euros. A Análisis Relevante le abonó 368.000 euros.
El expresidente ha negado, además, conocer nada respecto al contenido del móvil del empresario venezolano Rodolfo Reyes -quien fuera socio mayoritario de Plus Ultra en 2020- en el que se recogían mensajes que apuntaban a que los directivos de la aerolínea acudieron a la vía Zapatero para lograr el rescate público.