La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 30 años tras amenazas e increpar al personal médico del servicio de Urgencias del centro de salud de Brenes (Sevilla) el pasado martes, 13 de enero. El Sindicato de Enfermería (Satse) en Sevilla ha trasladado el hombre acudió al servicio de Urgencias del centro de salud “muy alterado por haber sido rociado con gas pimienta tras haber participado en un presunto altercado previo”.
Tras ser atendido por las profesionales sanitarias, el detenido “exigió ser trasladado al hospital y tuvo una reacción tremendamente violenta que provocó la rotura de una puerta de cristal”. Ante esto, Satse ha asegurado que la médico, la enfermera y la celadora del servicio “corrieron a esconderse en una sala y el paciente”.
Insultos y golpes
El sindicato ha expuesto que el hombre “iracundo, comenzó a increparlas insultándoles, a golpear la puerta insistentemente y a tratar de entrar por la fuerza”. Ante esta situación, se avisó a la Guardia Civil, que procedió a la detención del individuo “casi de inmediato”. Como consecuencias del sucesos, el centro de salud “tuvo que ser clausurado y la atención fue derivada a otros centros”.
Satse ha mostrado su rechazo ante cualquier tipo de actitud violenta contra quienes velan por la salud de la ciudadanía. En esta línea, ha indicado que “no se puede permitir que las enfermeras, enfermeras especialistas y fisioterapeutas trabajen en condiciones en las que no se garantiza su integridad física y que se sientan continuamente expuestas”.
En esta línea, el sindicato ha pedido al Servicio Andaluz de Salud (SAS) que actúe “para frenar esta lacra que azota especialmente a la provincia de Sevilla y que habilite la vigilancia en los centros sanitarios que el sindicato lleva años reclamando”, asimismo ha señalado que “entiende que debería asumir su responsabilidad ante posibles tragedias”.