La Cumbre del Clima de Marrakech aprueba una declaración política sin consecuencias prácticas

Raúl Rejón

Marrakech (Marruecos) —

Los casi 200 países que participan en la Cumbre del Clima de Marrakech han aprobado una declaración política para “señalar el impulso hacia una nueva era de acción sobre el clima y el desarrollo sostenible”.

Una declaración de este tipo no tiene mas recorrido que un posicionamiento general, sin efectos prácticos, obligaciones o nuevos compromisos. El texto aprobado por el Plenario de la COP22 dice que el “calentamiento global se está produciendo de manera alarmante y es urgente el deber de responder”. Luego da “la bienvenida al Acuerdo de París” que se adoptó hace un año pero que no entró en vigor hasta el 4 de noviembre.

También pide que se “aumente la ambición y se refuerce la acción para cerrar el hueco entre las actuales trayectorias de las emisiones de gases de efecto invernadero y las necesarias para conseguir los objetivos climáticos”. No se espera que se produzcan estas revisiones de ambición por países antes del año 2018.

Luego reitera la necesidad de que haya solidaridad con los países más vulnerables “y mejorar sus capacidades de adaptación” al cambio climático. De igual  manera, la declaración contiene una mención acerca del dinero que hace falta: “Nosotros, los países desarrollados, reafirmamos nuestro compromiso para alcanzar el objetivo de los 100.000 millones de dólares”. Es el llamado Fondo Verde que ya estaba diseñado y cuantificado en anteriores cumbres.

Finaliza el documento aprobado en la ciudad marroquí diciendo que la “transición de la economía necesaria para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París es una oportunidad para incrementar la prosperidad y el desarrollo sostenible”. Se traduce en abandonar las fuentes fósiles de energía.

Con todo, la cumbre no termina así. Están pendientes sendos documentos, aún en borrador, sobre cuestiones, en teoría más concretas y prácticas sobre las que penden más dudas. La declaración política es una manera de no dejar la conferencia sin ningún documento cerrado. Ha sido promovida por el Gobierno marroquí, según contaban fuentes de la delegación española.