La educación lo es todo y, en estos tiempos de desigualdad, la mejor herramienta para la justicia social. Te contamos cada martes desde las políticas nacionales del Gobierno hasta las pequeñas historias del último rincón del país, con especial atención a la pública como garante de la igualdad de oportunidades.
Hacia una revisión de la figura del maestro
¿Qué tal, cómo te ha caído el cambio de hora?
El Gobierno tiene la idea de cambiar el plan de estudios de Magisterio, aunque no acabe de hablar de ello abiertamente. Los actuales estudios vienen de tiempo atrás, no están en línea con lo que es hoy la Primaria, sobre todo tras la aprobación de la Lomloe, y además el momento es propicio, con la negociación abierta entre el Ejecutivo y los sindicatos para abordar el Estatuto Docente.
Ya el anterior secretario de Estado, José Manuel Pingarrón, llegó a presentar hace unos años una propuesta bastante aterrizada, aunque generó tanto rechazo que la acabó retirando y la cosa se quedó parada por un tiempo.
Ante la evidencia de lo que viene, la Conferencia de Decanos de Facultades de Educación (CoDE) ha movido ficha para intentar influir en el proceso todo lo que pueda y ha redactado un libro blanco en el que evalúa el estado actual de los estudios de Magisterio, de la profesión en sí misma, lo que hacen otros países y, por supuesto, dibujan las líneas básicas de lo que creen que debería ser una futura reforma de Magisterio.
Para afrontar este debate lo primero es decidir qué se espera de un maestro. ¿Queremos que sean generalistas? ¿Que tengan conocimientos profundos de las didácticas específicas, la ciencia detrás de cómo se enseña y aprende cada materia, con sus particularidades? ¿Nos sigue sirviendo que las únicas especialidades de la etapa sean Música, Educación Física, lengua extranjera y Pedagogía Terapéutica o es un modelo obsoleto?
Los decanos tienen sus propias ideas y su propuesta ha levantado ampollas en parte del profesorado universitario en una polémica que también tiene que ver con los juegos de poder en las facultades. La Conferencia propone un maestro generalista, con conocimientos pedagógicos generales, apuesta por un grado de cuatro años ampliable a un quinto para quien quiera hacer la especialidad y una prueba de acceso específica y se muestra abierta a estudiar las especialidades existentes.
Las cinco asociaciones de didáctica específicas de las facultades han emitido una nota conjunta rechazando el libro blanco, y advierten de que la propuesta es un disparate. “Pretenden hacer cuatro años de pedagogía aunque ya existe la titulación universitaria”, advierten. Esto es, las herramientas concretas para enseñar las materias quedan fuera de la propuesta, según este profesorado, lo que condenaría a los futuros maestros a repetir en clase la misma enseñanza que recibieron, a falta de otros instrumentos.
Es un estadio inicial de lo que se prevé un proceso largo, pero estos primeros pasos auguran una batalla en las facultades de Educación de todo el país. Al final la última palabra la tendrá el Ministerio, que será quien apruebe la reforma en su momento. Por el momento los actores van tomando posiciones.
Esta semana hemos hablado de...
- Vender tierras de 'mujeres pobres' para hacer negocio y abrir una universidad privada. En 1926, María Catalina Nadal legó 100.000 metros cuadrados de suelo para que las mujeres pobres de Estepona (Málaga) pudieran estudiar en la universidad. Cien años después, la fundación Antonia Guerrero ha vendido el terreno al mejor postor. La compradora, Kronos, levantará viviendas y reservará un espacio para un futuro centro universitario privado. Habrá universidad, pero no será para pobres.
- Los Mossos investigan otro suicidio por posible acoso. Con la polémica por el caso de Sandra aún presente, la semana pasada se hizo público que otro joven de 15 años, Daniel Quintana, también se había quitado la vida el pasado julio, esta vez en Lleida. La familia había alertado de que Dani sufría acoso, pero la Generalitat sostiene que el centro abrió el protocolo correspondiente y no halló “evidencias claras”. Los Mossos investigan ahora el caso.
- Los deberes no tienen por qué ser una guerra. Siempre es un momento delicado. Un día largo, padres, madres, hijos e hijas con las energías justas, pero las obligaciones asoman y los progenitores dudan entre sus ganas de ayudar y la necesidad de que los niños se organicen solos y ganen autonomía. Hemos recopilado opiniones y ejemplos de buenas prácticas para gestionar esta situación cotidiana.
Para subir nota
- Ni un solo instituto de Madrid tiene la plantilla que debería. Lo denunció la asociación de directores de la región este mismo lunes: al sempiterno retraso en la incorporación del profesorado interino en la región –suelen pasar varias semanas hasta que llegan a los centros– se suma este curso la falta de unos 600 trabajadores de personal y servicios (administración, limpieza, etc.), que impide el normal funcionar los institutos, según Adimad.
- “No se atiende a padres. El alumnado es mayor de edad”. Un cartel colgado en la Universidad de Granada y firmado por el Vicedecanato de Prácticas en el que advierte de que los progenitores no son bienvenidos para revisar exámenes, poner quejas, etc. ha puesto sobre la mesa el debate de la sobreprotección parental en la universidad. Aunque siguen siendo pocos en relación a todo el alumnado que existe, cada vez más profesores advierten de que no es raro ver a padres y madres en los campus acompañando a sus hijos en gestiones diversas.
Con esto me despido hasta el próximo martes.
¡Feliz semana!