La FP privada acapara las prácticas en centros sanitarios y hace peligrar el título del alumnado de la pública

Miles de estudiantes comienzan cada año en Madrid un ciclo de Formación Profesional sanitaria. Son los futuros técnicos de radiología y dosimetría, de anatomía patológica o de citodiagnóstico. La Consejería de Educación acredita cada año más plazas –principalmente en centros privados– para obtener estas titulaciones, que requieren de prácticas obligatorias. Con trabajo, esfuerzo y el pago correspondiente, también en la pública, las acreditaciones de la Comunidad deberían ser garantía suficiente para lograr el diploma, pero el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha provocado un embudo: cientos de alumnos denuncian que no tienen dónde realizar esas prácticas que les garanticen el título y la posibilidad de trabajar en tiempo y forma.

Pese a ser junto a Catalunya la única comunidad autónoma que cobra por la FP pública, la Comunidad de Madrid no tiene oferta suficiente que asegure que el alumnado de estas titulaciones tendrá una plaza para hacer sus prácticas al final del ciclo. Y sin las prácticas, no hay graduación posible.

El problema viene gestándose en los últimos años por la eclosión de los centros privados en la región, pero ha estallado ahora, según denuncian desde CCOO. El alumnado de segundo curso de los ciclos formativos sanitarios, tanto los de grado medio (equivalente al Bachillerato) como los superiores (etapa terciaria similar a la universidad), debe empezar sus prácticas el próximo mes de marzo. Pero unos 800 estudiantes de los centros públicos, según calculan ellos mismos, no tienen dónde hacerlo. Los alumnos han ido a la huelga. Este martes, decenas de ellos protestaron frente a las puertas de la Consejería de Educación y este jueves lo harán ante la Asamblea de Madrid.

“Ya se veía desde septiembre que esto iba a pasar”, explica Isabel Galvín, secretaria general de Educación de CCOO en Madrid. “Los centros escribieron a la consejería manifestando su alarma. En diciembre aún había margen, pero el plazo acaba en marzo y si no pueden hacerlo ahora tendrán que irse a septiembre. Es un daño muy grave para estos alumnos”, valora.

La FP privada crece un 50%

En los últimos años, la oferta de FP privada se ha disparado en la Comunidad de Madrid. Con carácter general, el alumnado matriculado en centros particulares ha subido en la última década un 1.523% en los grados medios (lo que supone mutiplicarse por 16) y un 844% en los superiores (nueve veces más). Y específicamente en los estudios de la familia sanitaria, afectada ahora por la falta de plazas para las prácticas, desde el curso 2017-18 los centros públicos están más o menos igual (hay un 3% más de alumnado en el grado medio y un 13% más en el superior), mientras los privados crecen y crecen: un 50% más de estudiantes en ambas etapas.

Fuentes consultadas por elDiario.es, tanto sanitarias como educativas, en el ámbito público y en el privado, admiten que los hospitales no están siendo capaces de asumir el incremento de estudiantes. Algunos hablan incluso de “colapso”. “Crece la demanda (de prácticas) pero no crece la oferta”, explican. Esta redacción ha intentado, sin éxito, conocer el número de alumnos de FP sanitaria que cursa sus prácticas en los hospitales pagados con dinero público de la Comunidad de Madrid y cuántos provienen de centros públicos y privados. Ni la consejería de Educación, ni la de Sanidad, ni el grupo Quirónsalud, ni Ribera Salud han facilitado estos datos.

Estudiantes, sindicatos y Adimad (la asociación de directores de los centros públicos de la Comunidad de Madrid) sostienen que se debe a que los estudiantes de la privada están copando las plazas. Que sus centros, explican, han firmado convenios con los hospitales públicos de gestión privada por los que les pagan 500 euros por cada alumno que acogen. Con matrículas que rondan los 5.000 euros al año, puede decirse que es el alumno de la privada quien se está pagando sus prácticas.

Se incrementa la dificultad para encontrar prácticas para los estudiantes de centros públicos por el elevado número de centros privados autorizados que copan las plazas, en algunos casos, según nos consta, pagando por ocupar estos puestos formativos

“Se va incrementando la dificultad cada vez mayor para encontrar prácticas para los estudiantes de nuestros centros debido al elevado número de centros privados autorizados que copan las plazas, en algunos casos, según nos consta, pagando por ocupar estos puestos formativos, cosa que los centros públicos no podemos hacer”, explica Adimad en una nota de protesta por la situación, publicada este miércoles.

Este diario ha podido consultar un modelo de convenio entre los centros privados de FP y los hospitales del grupo Quirónsalud en el que existe una cláusula, la vigesimotercera, en la que se especifica que “la Institución [en alusión a los institutos de FP] destinará a los Hospitales o el Instituto una cantidad de 500€ por alumno y curso académico que realice sus prácticas en los Hospitales”, si bien este modelo está sin firmar.

Desde Quirónsalud, que gestiona el hospital general de Villalba, los universitarios Infanta Elena y Rey Juan Carlos y la Fundación Jiménez Díaz, niegan rotundamente que cobren a ningún estudiante ni centro de formación, público ni privado. Tampoco que prioricen a unos sobre otros a la hora de conceder las prácticas. Esta redacción ha solicitado consultar uno de los convenios firmados con las empresas, pero el gigante sanitario no ha facilitado estos documentos, alegando la obligación de protección de datos. Fuentes del Hospital Universitario de Torrejón, en manos de Ribera Salud, niegan también que exijan ningún pago ni que den preferencia a los centros privados. “Normalmente, si hay hueco se da la plaza y, si no lo hay, se intenta dar al siguiente trimestre”, aclaran.

También se ha preguntado a varios centros privados que imparten estos ciclos formativos de FP, con el mismo resultado.

“Existen algunas dificultades”

La Consejería de Educación admite que “existen algunas dificultades para que los alumnos de la rama sanitaria de FP realicen sus prácticas debido al fuerte incremento en la demanda de estos estudios”. Señala que los hospitales tienen dificultades para gestionarlas porque “tienen que compaginarlas con las de otros programas como el MIR [Médico Interno Residente]”.

Los estudiantes rechazan este argumento, que también han recibido ellos: “Es absurdo, no tiene sentido”, replica Raúl, alumno de 2º de Radioterapia y Dosimetría en el IES San Juan de la Cruz y portavoz de los estudiantes afectados por la falta de prácticas. “Nosotros somos técnicos, nuestros tutores son técnicos también, no médicos como los de los MIR”, explica.

Fuentes de la Consejería de Sanidad indican que se está trabajando con Educación para buscar una solución para los estudiantes que ven peligrar sus títulos en el plazo previsto antes de marzo. No obstante, desde este departamento explican que en los hospitales de gestión pública no hay prioridad para conceder prácticas a los estudiantes de la red pública, sino que se conceden por orden de llegada de la solicitud. Un argumento que difiere del que dan los estudiantes, que aseguran que sus tutores llevan dos cursos –desde que ellos empezaron los ciclos– buscando plazas sin éxito.

Este conflicto es un suma y sigue en las políticas para beneficiar a la formación privada de Isabel Díaz Ayuso, que llevan varios cursos denunciando sindicatos, estudiantes y oposición. La Comunidad de Madrid ha instaurado en los últimos años sus ínclitas ayudas al estudio solo para centros privados. Unas dotaciones que el Ejecutivo autonómico define como “becas” pese a que no corrigen desigualdades, sino que sirven para financiar parte de las matrículas al alumnado que va a centros privados. Mientras familias con ingresos de más de 100.000 euros anuales pueden optar a esas ayudas, que cubren aproximadamente la mitad del precio, jóvenes que no pueden abonar ese 50% que no se financia se quedan sin plaza en la pública.

Los directores de la FP pública explican que la situación afecta a los 23 centros públicos que ofrecen formaciones sanitarias en la región y que se ha visto agravada porque el Gobierno regional redujo de seis a tres las horas semanales que el profesorado puede dedicar a la búsqueda de prácticas. En su nota, Adimad sostiene que pidió soluciones a la Consejería de Educación el pasado diciembre pero, más de un mes después, no tienen respuesta.