“Nos avergüenza como sociedad”: cascada de reacciones políticas contra los gritos islamófobos en el partido de la selección
El Gobierno y otras formaciones políticas han ido saliendo en cascada para condenar los gritos islamófobos que se escucharon este martes en el estado de Cornellá-El Prat durante el partido de la selección española de fútbol contra el combinado nacional de Egipto. En las gradas se escucharon gritos de “musulmán el que no bote”, unos cánticos no minoritarios que ya están investigando los Mossos d'Esquadra.
El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha llegado a afirmar este miércoles que “los insultos y cánticos racistas nos avergüenzan como sociedad” mientras que el portavoz parlamentario de ERC, Gabriel Rufían, ha añadido que lo que “molestan son los musulmanes pobres”. La dirigente de Podemos, Irene Montero, también ha dicho que es “escuchar esos cánticos” es “una verguenza” y ha añadido que lo ocurrido deriva de que se “han visto en la tele y la política a mucha gente 'respetable' diciéndoles que ese odio es 'sentido común'”.
Tras estas reacciones, el Partido Popular ha salido a decir por boca de su portavoz parlamentaria, Ester Muñoz, que lo acontecido en el partido del martes es “lamentable y condenable”. El alcalde de Badalona, Xavier García Albiol (PP), ha repetido que “igualmente inaceptable burlarse de una religión ya que es una ofensa a sus creyentes y a mi tanto me da que sean musulmanes o católicos”.
Los primeros en reaccionar tras los cánticos, fueron los miembros del Gobierno relacionados con el deporte. El presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, publicó después del partido un texto que decía: “Todo lo que sé sobre la moral de los hombres lo aprendí en el fútbol, dijo Camus. El deporte es radicalmente incompatible con la xenofobia, con el odio. No podemos relativizar los gritos racistas que hemos escuchado hoy en el España-Egipto. La intolerancia es intolerable”.
La titular de Educación, Milagros Tolón, también acudía a las redes sociales para expresar que “el deporte es esfuerzo, trabajo y talento, pero también respeto, solidaridad y convivencia. El odio, el racismo y la xenofobia no tienen cabida en los estadios ni en nuestra sociedad”.
Este miércoles, el Ministerio de Educación ha lanzado un comunicado en el que subraya que “estos comportamientos son absolutamente inaceptables y no representan, en ningún caso, a la inmensa mayoría de la afición española, que entiende y vive el deporte como un espacio de respeto y convivencia”.
Se da la circunstancia de que España organizará el mundial de fútbol de 2030 junto a un país oficialmente musulmán como es Marruecos. Es más, una de las máximas figuras de la selección española de fútbol, Lamine Yamal, es de origen marroquí y musulmán. Su cara este martes tras el partido era “un poema”, según las crónicas deportivas.
“Lo que ocurrió anoche en Cornellà no nos representa. Son grupos ultras jaleados por la política ultra. Y nos avergüenzan”, ha declarado también el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. El político ha añadido que “España, con su presidente a la cabeza, defiende la paz, la integración y la convivencia. Es un orgullo de país. El odio y el racismo no tienen cabida en el deporte ni en nuestra vida. Quien calla es cómplice”.