Médicos y científicos piden al Gobierno que prohíba fumar en los coches si viajan menores

¿Por qué está prohibido fumar en los bares, pero no hay ninguna restricción para ahumar a un menor en el reducido espacio de un coche? Algo parecido se preguntan médicos y científicos, que critican la reciente —y muy tardía— trasposición de la directiva europea sobre tabaco que ha realizado hace una semana el Congreso. Lamentan la oportunidad perdida para endurecer el acceso al tabaco y piden al Gobierno que vaya más allá con nuevas medidas.

“En 2005 teníamos una legislación puntera, pero ya no”, explica Andrés Zamorano, médico de familia y vicepresidente y portavoz del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT). “Necesitamos desnormalizar el hecho de fumar”, añade.

Entre las propuestas que realiza el CNPT, que reúne a 33 sociedades médicas y científicas, la más llamativa es la prohibición de fumar en los coches donde viajen niños y embarazadas. “Está más que demostrado que el humo de segunda y tercera mano (el que aspiran los no fumadores cuando alguien se enciende un cigarro o el que se queda adherido a las superficies durante un tiempo, respectivamente) se queda depositado en las partes traseras del coche”, explica Zamorano.

Esta es la más llamativa, pero no la única.

Desde la Mesa del Tabaco, la asociación que representa al conjunto del sector en España, desde los agricultores hasta los estanqueros pasando por la industria, la cosa se ve de otra manera. Juan Páramo, presidente de la asociación, explica que “con la convalidación del Real Decreto-Ley se culmina la trasposición (...) de la Directiva de Productos del Tabaco, una norma que implica fuertes restricciones en el envasado, etiquetado e ingredientes de los productos del tabaco. De esta manera, España se sitúa al límite máximo de la regulación para el control del tabaco”.

¿Cuánto es suficiente?

Entre las medidas contempladas en la directiva europea traspuesta está la prohibición de los productos del tabaco con aromas característicos o que las advertencias sanitarias ya presentes en las cajetillas de tabaco deberán ocupar ahora el 65% del espacio, aunque el Gobierno no ha ido más allá y ha declinado aprobar el empaquetado genérico.

Zamorano, del CNPT, muestra su decepción con el Gobierno por no haber sido más valiente. “No estamos tan bien como pensamos con el tabaco. El 24% de los adultos fuma, tenemos una prevalencia superior a la media europea”, expone. Hay países donde apenas una de cada diez personas fuma, añade. El objetivo del CNPT es que España caiga al 5% para 2040.

“Es uno de los primeros, si no el mayor problema de salud pública en España”, argumenta Zamorano. “En nuestro país mueren entre 52.000 y 62.000 personas al año por causas relacionadas con el tabaco. El tabaquismo produce el 25% de las muertes de adultos entre 35 y 64 años, es la primera causa de muerte evitable. Es un negocio que mata”, zanja.

Por eso, el CNPT quiere prohibir fumar en coches, pero también en espacios públicos al aire libre como los estadios de fútbol (en el nuevo San Mamés, de Bilbao, ya no se puede, según el CNPT). También propone el comité equiparar los cigarrillos electrónicos al tabaco (“no sabemos los productos que se exhalan”, dice Zamorano), subir los impuestos, y no poco (“está demostrado que reduce la entrada de adolescentes en el tabaco”), mejorar el control de la publicidad e imponer el envase neutro, donde la marca apenas ocupe un pequeño recuadro y todos los paquetes sean iguales.

Esta medida —que por cierto diez comunidades autónomas llevan pidiendo desde hace dos años— resta valor al hecho de fumar, según expertos en márketing, porque el tabaco es un producto “aspiracional”, muy asociados al logotipo, y por el que el consumidor aspira a parecerse a alguien. Eliminado el factor marca, logotipo, desaparece este efecto llamada. Las tabacaleras, por su parte, aseguran que esta medida no es eficaz y solo sirve para fomentar el tabaco de contrabando.

Ninguna de las medidas que propone el CNPT sería totalmente innovadora. Todas, incluida la de los coches, están vigentes en algún país europeo, como Francia o Reino Unido, según el Comité.

Para la Mesa del Tabaco es suficiente con lo que hay. “Está prohibido fumar en espacios públicos cerrados y de trabajo, existe una prohibición total del patrocinio y la publicidad y la protección del menor de 18 años está garantizada al control existente en el canal de venta”, asegura Páramo.

Por la vía urgente

El CNPT critica también el método que ha escogido el Gobierno para trasponer la directiva, que salió adelante con el apoyo de todos los diputados excepto Ramón Aguirre, del PP, que votó en contra, y Marian Beitialarrangoitia, de EH Bildu, que se abstuvo. Como se ha comentado, el Ejecutivo ha elegido la vía del Real Decreto-Ley, una vía considerada de urgencia por la que el Gobierno aprueba una ley y luego el Congreso la valida, cuando lo habitual debería ser que el Congreso redactara la ley.

¿La razón? Porque esta urgencia existía más bien por desidia del Gobierno ya que se ha pasado año y medio en el plazo que daba la UE para hacerlo y estaba amenazada de ser sancionada.

“Una ley tan importante como esta y la tramitan de esta manera, sin debate”, lamenta Zamorano. “Existía un anteproyecto de ley al que nosotros hicimos alegaciones, pero ahora eligen tramitarla así y darle carpetazo. Además, cuando utiliza los Decretos de esta manera, apelando al artículo 86 de la Constitución pero sin estar justificado, el Ejecutivo mezcla poderes porque está legislando”, advierte.