Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

The Guardian en español

Un escándalo de agresiones sexuales y violencia contra menores sacude París con más de 100 escuelas investigadas

Varias madres sostienen carteles con el lema 'MeTooEcole' para denunciar el escándalo de abusos durante una protesta en París el pasado 21 de marzo

Angelique Chrisafis

París —
25 de mayo de 2026 12:44 h

0

Francia se enfrenta a un escándalo de abusos a menores en el que se está investigando a “monitores” de decenas de escuelas infantiles y primarias públicas por actos de violencia, agresiones sexuales y violaciones.

La Policía de París está investigando más de 100 denuncias de malos tratos, violencia física y violaciones de niños de tan solo tres años por parte de monitores escolares durante las pausas para comer, la hora de la siesta y las actividades extraescolares, según han confirmado los fiscales.

“Tenemos investigaciones en curso en 84 centros de preescolar, unas 20 escuelas primarias y unas 10 escuelas infantiles”, ha declarado la fiscal jefe de París, Laure Beccuau. Los abogados indican que las investigaciones incluyen supuestas violaciones de niños de tan solo tres y cuatro años.

Asociaciones de padres y madres dicen que llevaban años luchando para que se tomaran en serio las denuncias. Señalan que las deficiencias en el proceso de selección y en la verificación de los monitores escolares permitieron que los abusos continuaran.

“Es un escándalo de enormes proporciones”, afirma Florian Lastelle, abogado de tres familias parisinas que han presentado denuncias ante la policía por los supuestos abusos sufridos por sus hijos. “El sistema educativo público es motivo de orgullo en este país, pero, lamentablemente, en la Francia actual no se puede afirmar que el servicio público garantice la seguridad de los niños”.

Presencia diaria

Los monitores escolares son adultos que se encargan de los niños durante el almuerzo, los recreos, la siesta y las actividades extraescolares, y a veces pasan más tiempo con los niños que los profesores. No son empleados directamente por las escuelas ni por el Ministerio de Educación, sino que son contratados por el Ayuntamiento o las autoridades locales, a menudo sin formación ni títulos profesionales y, cada vez más, con contratos temporales, y muchos de ellos cobran por horas.

La educación infantil es obligatoria en Francia a partir de los tres años, y los monitores escolares son una presencia diaria clave para los niños de entre tres y 11 años.

Una mañana, el niño de tres años se angustió tanto frente a la puerta del colegio, negándose a entrar, que entró en una especie de trance y su madre se echó a llorar. El director tuvo que salir para obligar al niño a entrar en el colegio, y en ese momento ni la madre del niño ni el director sabían por qué

Louis Cailliez Abogado de dos familias de París

Las acusaciones contra los monitores escolares denunciadas por padres y madres de toda Francia incluyen gritos a los niños, empujones, tirones de pelo, privación de comida, obligarles a comer hasta que vomitan y agresiones sexuales o violaciones.

“Es una tortura diaria”

El abogado Louis Cailliez, que representa a dos familias de París, presentó denuncias ante la policía en febrero por las presuntas violaciones de sus hijos en escuelas infantiles en 2025. En uno de los casos, una niña de tres años fue supuestamente violada por un monitor escolar en una guardería del oeste de París. En otro caso, un niño de tres años fue supuestamente violado por el mismo monitor, que había sido trasladado a otra guardería tras las denuncias de que había ejercido violencia física contra los niños.

“Una mañana, el niño de tres años se angustió tanto frente a la puerta del colegio, negándose a entrar, que entró en una especie de trance y su madre se echó a llorar. El director tuvo que salir para obligar al niño a entrar en el colegio, y en ese momento ni la madre del niño ni el director sabían por qué”, dice Cailliez.

Afirma que los niños sufrían física y psicológicamente las repercusiones del supuesto abuso. “Es una tortura diaria para los padres, que quieren que la investigación avance para determinar la magnitud de los delitos”, dice.

Cailliez asegura que el sector de los monitores escolares en Francia es un “desastre” y “una catástrofe nacional”.

La semana que viene comienza en París el juicio contra un monitor escolar acusado de abusar sexualmente de cinco niños de entre tres y cinco años en una escuela infantil del distrito 11. Se espera que el próximo mes se dicte sentencia en otro caso contra un monitor escolar de 47 años acusado de abusar sexualmente de nueve niñas de 10 años en París.

Plan del Ayuntamiento de París

Emmanuel Grégoire, el nuevo alcalde socialista de París, ha puesto en marcha un plan de 20 millones de euros para hacer frente a lo que él mismo ha calificado de “grave disfunción” en el sistema de monitores escolares de la ciudad. “Si hubo un error colectivo, fue tratar estos incidentes como casos aislados cuando, en realidad, apuntan a un riesgo sistémico y, tal vez, incluso a un silencio sistémico”, declaró Grégoire a Le Monde el mes pasado.

Entre enero y abril, el Ayuntamiento de París suspendió a 78 monitores escolares, incluidos 31 sospechosos de abuso sexual.

Grégoire, quien reveló que sufrió abusos sexuales de niño por parte de un monitor escolar, ha creado una asamblea ciudadana para debatir el papel de los monitores escolares, que presentará sus conclusiones en junio.

El nuevo alcalde de París, Emmanuel Gregoire.

La asociación de padres SOS Périscolaire ha estado al frente de la recopilación de testimonios y de la campaña en favor de la justicia durante los últimos cinco años, en medio de una lucha por hacer oír la voz de los padres. Una de sus fundadoras, Anne, que no quiso que se publicara su nombre completo, afirmó que el escándalo de los abusos es de ámbito nacional. “Es claramente un problema sistémico y que afecta a toda Francia. No solo hay disfunciones a nivel municipal, sino que estamos empezando a decir que también las hay por parte del Estado”.

Según indica, es una buena señal que la fiscalía haya abierto investigaciones sobre los monitores escolares: “Por fin se están tomando en serio los testimonios de padres e hijos”. Explica que los progenitores luchan para que se tomen medidas básicas, como que se les facilite una lista con los nombres y las fotografías de los monitores escolares que trabajan con las clases de los niños. Esta información aún no se facilitaba de forma sistemática.

Un portavoz de otro grupo de padres y madre, #MeTooEcole, creado en el este de París, declara: “La sociedad francesa está tomando conciencia de que la escuela no es el santuario que creíamos. Cuando dejas a un niño en el colegio por la mañana, ese niño no está en absoluto protegido contra la disfunción administrativa y el comportamiento pedófilo. Los niños se enfrentan a todo tipo de violencia: desde la violencia verbal y física hasta los abusos sexuales. Es espantoso y está generando miedo. Los padres están indignados”.

Etiquetas
stats