El presidente de los obispos se contradice a sí mismo tras la visita del Papa: “Nunca he pedido elecciones anticipadas”
El presidente de los obispos españoles, Luis Argüello, ha hecho balance este martes de la visita del Papa ha España. Durante su intervención, Argüello ha puesto en valor las palabras de León XIV en el Congreso, en un “discurso católico, que dialoga con la complejidad”. Prevost llamó en varias ocasiones durante su viaje por Madrid, Barcelona y Canarias a huir de la polarización, en un contexto de fuerte confrontación política.
El jefe de los obispos ha hecho suyo ese mensaje que “supone una fuerte invitación, una llamada de atención serena y respetuosa” para “generar una propuesta de diálogo y el bien común desde las legítimas diferencias, que no va a ocurrir de la noche a la mañana”.
Argüello que, en una entrevista en ABC el pasado mes de junio, llegó a verbalizar que “la salida a este bloqueo institucional es dar voz a los ciudadanos” y ha participado en actos con el líder de Vox, Santiago Abascal, se ha enmendado a sí mismo: “Nunca he pedido elecciones”. En su huida hacia adelante, el obispo ha acusado a los medios de “falsear” sus palabras sobre ese posible adelanto electoral. “Me he remitido siempre a la Constitución, y la Constitución prevé moción de confianza, moción de censura y elecciones generales. Pero no para pedir o no pedir, porque eso no me compete a mí”.
Argüello calificó las palabras del Papa como “una propuesta de esperanza a largo plazo” y subrayó que “las democracias parlamentarias, que se mueven a cuatro años vista, no pueden responder a los desafíos solas”. “Hay asuntos de corto, medio y largo plazo”, explicó posteriormente, poniendo como ejemplo la petición de “un nuevo contrato social” llevada a cabo por sindicalistas y empresarios. “Hay otros regímenes —el presidente de la CEE citó a China— que solucionan este asunto con propuestas de disolución de las libertades democráticas a 50 años, a las que yo no me apunto”.
“Ningún veto” a las víctimas
Sobre uno de los asuntos más polémicos de la visita de Prevost, el ninguneo a las asociaciones de víctimas de pederastia, Argüello ha defendido que “no ha habido ningún veto, sino un criterio compartido con la CEE, el Defensor del Pueblo y una oficina diocesana como Repara”.
El presidente de los obispos españoles ha negado que se hubiera impedido que las asociaciones de víctimas pudieran estar entre los presentes en el encuentro que tuvo lugar el 8 de junio por la tarde con seis supervivientes con el Papa. “Hemos querido subrayar este aspecto de colaboración, y nuestra experiencia es que la mayoría de las víctimas no están asociadas”, justificó, a preguntas de elDiario.es.
El arzobispo de Valladolid apuntó que “el Papa hizo referencia de una manera genérica a las víctimas, no solo de abusos sexuales, o que tuvieran que ver con la autoridad y abusos de conciencia” durante su intervención en la Casa de la Iglesia, donde se produjo la rueda de prensa de este martes.
En cuanto a las “claves de la composición” del pequeño grupo de víctimas, Argüello la calificó de “bastante clarificadora”. En este sentido, destacó el “acuerdo con el Estado, con la mediación del Defensor del Pueblo”, lo que justificaba su “protagonismo a la hora de sugerir” nombres. También, el de Repara, “que es una respuesta integral y una acogida no solo de las víctimas de la Iglesia, sino de otros ámbitos”. Finalmente, un servicio de coordinación. “Cada institución. Hizo su propuesta, y desde ahí hemos acogido la propuesta que hizo el Papa, sobre todo en la formación y la prevención”.
De cara al futuro, el presidente de la CEE invitó a “no pensar que por una varita mágica los abusos, la corrupción o la violencia vayan a desaparecer”. “Hay que ofrecer la salvación y todo el trabajo de prevención. Hacer falta un impulso nuevo”, trazó Argüello, quien volvió a reivindicar que “la Iglesia es la única institución que aborda los casos ya prescritos, o con victimarios ya fallecidos”.