El incremento de casos de coronavirus en la Comunidad de Madrid ha llevado al Gobierno regional a mantener el toque de queda de 23.00 y 6.00 y la prohibición de reunirse en domicilios a los ciudadanos no convivientes. La tasa de contagios se sitúa ya en la región en 330 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 270 de la semana anterior. El aumento comenzó antes de las festividades de Semana Santa y no ha dejado de crecer desde entonces, así como los ingresos hospitalarios. “Estamos recogiendo sin duda los efectos de la Semana Santa y del cierre perimetral”, ha asegurado el viceconsejero de Salud Pública Antonio Zapatero, pese a que ha sido el Ejecutivo madrileño el que no ha querido ampliar las restricciones durante esas fechas como han hecho otras autonomías.
Escribe Fátima Caballero.