A partir del lunes, los gallegos y las gallegas podrán sentarse en las terrazas de los bares, reunirse en domicilios particulares siempre que convoquen a diez personas o menos, ir a misa si no ocupan más de un tercio del aforo del templo o buscar libros a una biblioteca. El comercio de proximidad también podrá abrir sus puertas, pero solo con un 30% de capacidad, con cada cliente a dos metros del otro y si el local tiene como máximo 400 metros cuadrados. El Gobierno central ha autorizado a que Galicia pase a la fase 1 de la llamada “transición a una nueva normalidad”.
Escribe Daniel Salgado.