Los científicos descubren cómo nació la luna más grande de Saturno y cómo influyó en la formación de sus anillos

Raquel Sáez

13 de febrero de 2026 09:00 h

0

Saturno tiene una imagen inconfundible, con un sistema de anillos visible desde la Tierra, como comprobó el incombustible Galileo Galilei a través de un telescopio en el siglo XVII, aunque el italiano no sabía muy bien qué eran esas formas. El investigador las describió como orejas o apéndices, pero la comunidad científica ha aclarado que se trata de una de las formaciones más originales y bellas de nuestro sistema solar.

El gigante del gas no solo es único por sus anillos, sino porque acumula lunas por centenares. Hasta ahora, se han detectado 274 satélites, aunque la que más destaca es Titán, la más grande de todas, con incluso su propia atmósfera, lo que es muy poco común para una luna. 

Pero, ¿cómo se formó Titán? ¿Tuvo algún impacto en el planeta? Esa pregunta la acaba de aclarar una nueva investigación liderada por el científico del Instituto SETI Matija Ćuk y cuyos resultados se han publicado en la revista Planetary Science Journal. El estudio sugiere que Titán se formó a partir de una colisión entre dos lunas más antiguas y que este evento también puede estar relacionado con la formación de los icónicos anillos de Saturno.

Las lunas y los anillos de Saturno

Cassini partió de la medición de la distribución interna de la masa de Saturno, que rige la lenta oscilación del eje de rotación del planeta, conocido como precesión. Se creía que este coincidía con el periodo de pretensión de Neptuno, pero descubrieron que no era así y la explicación la encontraron en que Saturno tuvo una luna adicional, la cual fue expulsada tras un encuentro cercano con Titán y se fragmentó para formar los anillos.

Se hicieron simulaciones con un ordenador para comprobarlo. La clave estuvo en Hiperión, la más pequeña de las lunas principales de Saturno. “En simulaciones donde la luna adicional se volvió inestable, Hiperión se perdía con frecuencia y sobrevivía solo en casos excepcionales. Reconocimos que el bloqueo Titán-Hiperión es relativamente joven, de solo unos pocos cientos de millones de años. Esto data aproximadamente del mismo período en que desapareció la luna adicional. Quizás Hiperión no sobrevivió a esta convulsión, sino que fue consecuencia de ella”, explica Cassini.

Así, este nuevo modelo sugiere que Titán se formó a partir de la fusión de dos lunas anteriores: un Proto-Titán y un Proto-Hiperión. Esta fusión podría explicar los pocos cráteres de impacto del primero, que se habrían borrado en el proceso. 

Esa colisión también explica, en parte, la formación de los famosos anillos de Saturno, una idea respaldada, además, por las simulaciones de la Universidad de Edimburgo y el Centro de Investigación Ames de la NASA. Estas demostraron que la mayoría de los restos se habría reagrupado para formar las lunas, aunque una fracción de los restos se habría dispersado hacia el interior para formar anillos.

Los resultados de la investigación del Instituto SETI pueden terminar de refrendarse en 2034, cuando la NASA tiene previsto que la misión Dragonfly llegue a Titán. Ahí se analizará la geología y la química de la superficie, pudiendo revelar evidencia de que Titán fue el resultado de una colisión masiva con una luna hace 500 millones de años, lo que sugiere que la luna de Saturno se formó violentamente.