El héroe invisible detrás de las victorias de Alcaraz, Djokovic y Sinner: el joven que entrena junto a las grandes estrellas del tenis

Con tan solo 22 años, Carlos Alcaraz volvió a hacer historia al conquistar su primer Open de Australia, el único Grand Slam que le faltaba y con el que ha completado los cuatro grandes, siendo el noveno tenista en conseguirlo junto a leyendas como Andre Agassi, Roger Federer, Rod Laver, Rafael Nadal, y Novak Djokovic, a quien venció el pasado domingo.

Alcaraz se ha convertido además en el más joven en conseguirlo con 22 años y 272 días, pero sigue con nuevos retos en su carrera como el de los cuatro grandes en un mismo año, lo que son palabras mayores. Sin embargo, detrás del éxito del tenista murciano y de otras estrellas está una persona que ha jugado un papel clave y desconocido para el gran público.

Y es que al igual que Djokovic y Sinner, Carlos Alcaraz también ha escogido al sparring Adam Jones para ayudarle en su preparación y camino en Australia. Hablamos de un tenista amateur que recorre todo el mundo contratado por las mayores estrellas del deporte de la raqueta, y que ha sido también habitual elección del español.

El tenista que pocos conocen, pero que ayuda a Alcaraz o Djokovic: “Estoy viviendo el sueño”

Adam Jones, así, se ha convertido en parte fundamental del circuito profesional del tenis, tanto masculino como femenino, ayudando a las estrellas en su camino, siendo así relevante a sus 27 años en la conquista de importantes títulos, como Wimbledon, que juega en casa.

La figura del sparring es la de un jugador que entrena junto a un profesional para ayudarlo en la preparación de un torneo o un partido, algo que Adam Jones hace desde 2022, cuando comenzó a pelotear con Novak Djokovic, Casper Ruud, Daniil Medvedev o Jannik Sinner.

“Estoy viviendo el sueño, pero de otra forma”, dijo en una entrevista en el diario The Times, donde también aseguró que el que su madre lo vea jugar con grandes estrellas como Djokovic ya significa mucho para él. A su vez, confirmó que en temas como “la velocidad, la precisión… juegan otro deporte”.

En Wimbledon se afirmó que cobraba 125 euros por cada día de trabajo, se le cubren comidas y encordado de raquetas, aunque no se le paga el alojamiento o el viaje, que corren por su cuenta. Una cantidad un tanto baja si tenemos en cuenta los premios que ha ayudado a conseguir a estrellas del tenis como Novak Djokovic, Carlos Alcaraz o Jannik Sinner.