Cuándo es la Super Bowl 2026: Horario y dónde ver la final de la NFL en España
No hace falta seguir la NFL (National Football League) durante toda la temporada para saber que a comienzos de febrero llega la Super Bowl, uno de los eventos deportivos más importantes del mundo. La final de la liga profesional del fútbol americano estadounidense se ha convertido en uno de esos eventos que, aunque se jueguen a miles de kilómetros y a horas poco amables, ha conseguido captar la atención del resto del mundo.
La Super Bowl de 2026 se jugará este domingo, 8 de febrero, y enfrentará a los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Será la edición número 60 de la final de la NFL, una cifra que la liga no deja pasar sin subrayar. Como siempre, el partido servirá para cerrar una temporada larga y exigente y para decidir, en un solo encuentro, quién es el campeón. No hay ida y vuelta ni margen para el error: lo que ocurra esa noche es definitivo.
El horario vuelve a ser uno de los grandes condicionantes para el público español. En Estados Unidos, el partido comenzará a las 18:30 horas en la costa Este, el horario clásico de la Super Bowl. En España, eso se traduce en un inicio ya entrada la madrugada. En la península, el balón empezará a moverse alrededor de las 00:30 del lunes 9 de febrero.
Escaparate global
El escenario elegido para esta edición será el Levi’s Stadium, en Santa Clara, California. Es el estadio de los San Francisco 49ers y uno de los recintos más modernos de la NFL. No es solo una cuestión de capacidad o de tecnología, sino también de imagen. La Super Bowl es un escaparate global y el lugar donde se juega importa casi tanto como los equipos que saltan al campo.
La NFL no es una liga especialmente previsible y eso es parte de su encanto. Cada temporada hay favoritos claros y, aun así, los playoffs (eliminatorias) suelen dar alguna sorpresa. Equipos que parecían descartados encuentran su mejor versión en el momento justo, mientras otros se quedan por el camino.
Fieles y público ocasional
En los últimos años, la situación ha mejorado bastante para los aficionados que quieran ver esta final. DAZN ofrece la retransmisión de la Super Bowl y se ha convertido en la referencia para quienes siguen la NFL con cierta regularidad. Para ese público, la final es el cierre natural de la temporada, el partido que justifica meses de seguimiento.
Pero la Super Bowl no se dirige solo a los fans más fieles. También hay un público ocasional, y para ellos la emisión en abierto es clave. En ediciones recientes, Cuatro ha retransmitido el partido en directo, permitiendo que cualquiera pueda verlo sin necesidad de suscribirse a una plataforma de pago. Esa accesibilidad explica en parte por qué cada año hay más gente que, aunque no domine las reglas, decide asomarse a la final.
Además, existen opciones para ver la señal internacional, tanto en inglés como en español, que algunos espectadores prefieren por el tono más cercano al espectáculo original. La Super Bowl no es solo un partido, y eso se nota en cómo se produce y se narra realización, los comentarios y el contexto forman parte de la experiencia.
Algunos bares se suman a esta ola y abren de madrugada para que se pueda ver la Super Bowl o también grupos de amigos organizan cenas tardías en casa.
El descanso, un evento
Porque si hay algo que distingue a la Super Bowl de cualquier otra final deportiva es todo lo que ocurre alrededor del juego. El descanso del partido se ha convertido en un evento por sí mismo.
En 2026, el encargado de protagonizar ese momento será Bad Bunny, una elección que apunta claramente a una audiencia global y, en especial, al público latino.
El artista puertorriqueño aprovechó su momento en el escenario de los Grammy 2026, celebrado unos días antes de la Super Bowl, para lanzar un mensaje directo contra las políticas migratorias de Donald Trump y las acciones del ICE, la agencia de control de inmigración estadounidense. Cuando subió a recoger el premio a Álbum del Año por Debí Tirar Más Fotos, afirmó que “no somos salvajes, no somos animales, no somos aliens, somos humanos y somos americanos”, una intervención que fue recibida con aplausos.
Los anuncios publicitarios también tienen su propio protagonismo. Las marcas reservan este espacio para estrenar campañas que no se verán en ningún otro momento del año. Muchos espectadores esperan esos anuncios casi con la misma expectación que el resultado final, y no es raro que algunos acaben circulando por redes sociales durante días.
George Clooney será uno de los protagonistas de un anuncio durante la final. A sus 64 años, el actor ganador de dos Oscar debuta en el mayor escaparate publicitario del año con un spot de 30 segundos para la plataforma de comida a domicilio Grubhub, que se emitirá en el tercer cuarto del partido.
La idea del anuncio es tan creativa como ambiciosa: en una cena de lujo dentro de un castillo, Clooney encarna al encargado de anunciar una promesa sorprendente de la marca —que Grubhub se hará cargo de las comisiones de entrega y servicio en pedidos superiores a 50 dólares— y lo hace bajo la dirección del cineasta griego Yorgos Lanthimos, conocido por su estilo visual peculiar.
Cifras de audiencia
Ese crecimiento del interés también se refleja en las cifras de audiencia. En los últimos años, la Super Bowl ha superado con facilidad los 100 millones de espectadores solo en Estados Unidos, consolidándose como el evento televisivo más visto del año.
En España, aunque las cifras son mucho más modestas, la audiencia ha ido en aumento de forma sostenida, especialmente desde que la retransmisión en abierto volvió a la parrilla y las plataformas digitales facilitaron el acceso al partido completo.
Según datos de Mediaset, las últimas ediciones emitidas en Cuatro lograron picos de audiencia en la franja de madrugada, con especial seguimiento entre el público joven.
A ello se suma el impacto en redes sociales, donde la Super Bowl se convierte cada año en uno de los temas más comentados de la noche a nivel global. La NFL, consciente de este tirón internacional, ha reforzado su apuesta por el mercado europeo, con partidos oficiales de temporada regular y campañas específicas para captar nuevos aficionados más allá de Estados Unidos.