“Dormí en varias habitaciones para sentir la energía”: la preparación de Jaafar Jackson para transformarse en su tío

En desarrollo desde 2019, la película biográfica de Michael Jackson, titulada Michael, llegará finalmente a los cines de España el 24 de abril de este año. El largometraje estará protagonizado por Jaafar Jackson, hijo de Jermaine Jackson (hermano de Michael), quien hará su debut en pantalla con este papel después de años preparándose para al Rey del Pop. 

Sobre la preparación que tuvo que hacer para ponerse en la piel de su tío, el joven de 29 años ha ido hablando en las últimas entrevistas que ha dado con motivo del lanzamiento del filme de Universal Pictures dirigido por Antoine Fuqua y escrito por John Logan. Una de las últimas la ha hecho con Rolling Stone India, donde compartió la importancia de ver el contenido audiovisual en el que aparecía el artista para intentar emularlo.

“Michael siempre observaba a los artistas que lo inspiraban, analizaba su trabajo para comprender qué los hacía grandes e incorporaba esas cualidades al suyo. Utilicé el mismo proceso con él. Además de todo el entrenamiento, vi muchísimas entrevistas y vídeos caseros, capturando los matices, los gestos y, sobre todo, la humanidad”, explicó el joven actor.

Años de preparación para moverse y hablar como Michael

Pero ser capaz de emular los gestos, la forma de hablar y los pasos de baile que caracterizaron al compositor de Thriller no ha sido precisamente una tarea fácil. “Empecé a estudiarlo a diario y a practicar frente al espejo durante horas y horas todos los días. Tardé un par de años en sentirme seguro con los pasos de baile”, confesó Jaafar en una charla con Vogue

El sobrino se tomó el trabajo muy en serio, y creó lo que él mismo denominó como una especie de “sala de investigación” sobre Michael. Cada pared de esta habitación la llenó con letras de sus canciones, escritos personales del artista, datos sobre algunos de los logros más importantes de su carrera, así como una cronología con los acontecimientos musicales y personales que marcaron su vida. 

Pero para profundizar en el conocimiento sobre su tío, el joven decidió recurrir a lo que los unía directamente: la casa familiar de los Jackson ubicada en Encino, California. La propiedad fue comprada por Joe Jackson en 1971, cuando Michael tenía unos 13 años, y hoy sigue perteneciendo a la familia. 

“Dormí en muchas habitaciones diferentes de la casa solo para sentir la energía. Alojarme allí me permitió sentirla de forma natural, sin forzarla. Tuve la gran suerte de tener ese espacio como mi campo de experimentación. (...). Había una sala de baile donde Michael solía entrenar. Yo también empecé a entrenar allí”, compartió en una entrevista para la revista Interview