Uno grita ‘Marco’ y el otro responde ‘Polo’: el explorador veneciano que terminó convertido en un juego de piscina
Quién no ha jugado a Marco Polo en la playa o la piscina cuando era pequeño. Este “pilla-pilla” con ojos cerrados consistía en tratar de encontrar a los demás jugadores al grito de “Marco”, esperando que los demás contestaran “Polo” y nos dieran alguna pista de su ubicación. Pero detrás de este pasatiempo infantil pasado por agua encontramos a uno de los exploradores y comerciantes europeos más destacados del siglo XIII.
Marco Polo (1254-1324) fue un comerciante y explorador italiano que, partiendo de su Venecia natal, viajó hasta el entonces misterioso imperio de Kublai Khan, en el este de China. Sus aventuras quedaron recogidas en Los viajes de Marco Polo, conocido también como El libro de las maravillas, donde recopiló descripciones de las costumbres, cultura y tierras que visitó, especialmente en Asia.
El emperador Kublai había creado un imperio gigantesco, en un momento en el que el dominio mongol se extendía desde China hasta gran parte de Asia Central y el Medio Oriente. El joven veneciano quedó impresionado al conocer al gobernador, que también mostró un pronto interés por Polo. Así, Marco fue designado emisario permanente, encargándose de viajar a las partes más remotas del imperio para informar de los pueblos y costumbres que iba encontrando.
Acompañado de su padre y de su tío, Marco Polo estuvo 17 años al servicio del emperador mongol. Dejaron China en 1292 y no llegaron a Venecia hasta 1295, un año después de la muerte de Kublai Kan. Años más tarde, el mercader peleó en la guerra contra Génova y acabó siendo capturado por los genoveses. Una vez liberado, vivió una vida tranquila, se casó y tuvo tres hijas, muriendo a los 70 años de edad.
Los viajes de Marco Polo
Conocido en italiano como Il Milione, el libro de viajes de Marco Polo es la muestra más completa y detallada de lo que el venecieano vivió y encontró en sus expediciones por Asia. El manuscrito fue difundido hacia 1298 e inmediatamente alcanzó un éxito poco frecuente en la época. Se trataba de una ventana al exótico y desconocido mundo de Oriente del que apenas había información en la Europa de entonces.
El libro de las maravillas quedó dividido en cuatro partes. La primera describe el viaje que Polo hizo hasta China, atravesando las tierras de Asia Central y el Medio Oriente. La segunda se centra especialmente en la corte de Kublai Kan, detallando las costumbres, ceremonias y organización del imperio. En la tercera, el mercader describe algunas regiones costeras, como Japón, India o Sri Lanka, haciendo hincapié en las rutas comerciales. La última trata las guerras en las que pelearon los mongoles.
Aunque aquellas aventuras se convirtieron en un éxito, también hubo incrédulos que pensaron que Marco Polo había exagerado y nunca había estado en todos los lugares que recopiló en sus relatos. Con el paso del tiempo, los estudiosos alertaron de omisiones curiosas: en sus historias, el mercader no mencionó el té, la escritura china ni el uso de palillos, entre otras prácticas culturales. Pero los historiadores han concluido que hay amplias probabilidades de autenticidad en el relato del explorador veneciano.