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El increíble acoso de eBay a un matrimonio: porno, cucarachas, fetos de cerdo y vigilancia por escribir sobre la compañía

“Acabad con ella”. “Quiero ver cenizas. El tiempo que sea necesario. Lo que haga falta”. Son las declaraciones del ex consejero delegado de eBay y de su antiguo director de Comunicación sobre Ina Steiner, que desataron sobre ella y su marido David una de las campañas de acoso corporativo más increíbles que han podido ser documentadas: durante tres semanas, el equipo de seguridad de la multinacional envió a su domicilio paquetes que incluían cucarachas vivas, larvas de mosca, un feto de cerdo, una corona fúnebre y libros sobre cómo sobrellevar el duelo por la muerte de un cónyuge.

Los empleados de eBay también vigilaron físicamente los desplazamientos del matrimonio, tratando de que los Steiner se dieran cuenta de ello; intentaron instalar un localizador GPS en su coche, con el objetivo de anticiparse a sus movimientos; publicaron la dirección de su vivienda en redes sociales y plataformas de citas, organizando encuentros sexuales en su casa sin su conocimiento; y enviaron pornografía a nombre de David a sus vecinos, simulando que había habido un error con la dirección.

Todo por un boletín de comercio electrónico, aunque entonces ellos no lo sabían. “Una campaña sistemática, financiada con los recursos de una empresa de la lista Fortune 500, para aterrorizar emocional y psicológicamente a esta pareja de mediana edad... con el objetivo de disuadirlos de escribir cosas negativas en internet sobre eBay”, ha declarado uno de los fiscales encargados del caso.

El poder de una newsletter

Desde 1999, los Steiner habían formado una modesta comunidad de seguidores alrededor de EcommerceBytes. Se trata de un boletín enviado a través de correo electrónico donde se proporciona información útil para los vendedores minoristas de plataformas de comercio electrónico, como sus políticas sobre disputas o cómo limitar los gastos de envío.

Con Ina encargada de la redacción y David de la gestión comercial, la newsletter se convirtió en la ocupación principal del matrimonio de periodistas. Así fue hasta 2019, cuando Ina publicó diversos artículos críticos con la decisión de eBay de centrarse en las grandes cadenas de distribución en lugar de en los vendedores individuales que representaban el público de EcommerceBytes.

En ellos, Ina incluyó datos como el sueldo del CEO Devin Wenig (información pública obligatoria presente en las cuentas que la compañía, que cotiza en bolsa) o su decisión de replicar su taberna favorita de Nueva York dentro de la sede de eBay en California a pesar de que la compañía atravesaba una profunda crisis.

Los artículos llegaron a manos de Wenig, que junto con la entonces vicepresidenta de Operaciones Globales de eBay, Wendy Jones, y el ex director de Comunicaciones, Steven Wymer, ordenaron al equipo de seguridad de la multinacional que “acabara” con la publicación de Steiner. “Vamos a aplastar a esta mujer”, escribió Wymer a Wenig, en una serie de mensajes revelados por la investigación del Departamento de Justicia de EEUU tras la demanda del matrimonio.

Para entender por qué la cúpula de una de las mayores tecnológicas del mundo reaccionó de esta forma, hay que situarse en el contexto corporativo que atravesaba la multinacional. En la primavera de 2019, eBay se encontraba bajo la presión de un fondo de inversión activista (conocidos por forzar cambios radicales en la gestión, recortes de gastos y despidos de altos directivos), coincidiendo con una caída notable de los beneficios de la empresa. Al mismo tiempo, el boletín de los Steiner había alcanzado los 600.000 lectores y era seguido de cerca por ejecutivos del sector del comercio electrónico, lo que llevó a la directiva de la multinacional a percibirlo como una amenaza directa.

56 millones de dólares

Durante las tres semanas que duró la campaña de acoso físico, a la que se sumaron decenas de ataques contra su publicación en redes sociales, los Steiner no supieron quién estaba detrás de todo ello. Sin embargo, el rastro de eBay salió a la luz cuando la policía local de Natick (Massachusetts), su lugar de residencia, pudo registrar la matrícula de uno de los vehículos que había empezado a seguirlos.

Se trataba de un coche alquilado con una tarjeta que apuntaba a Silicon Valley. En concreto, a la entonces vicepresidenta ejecutiva de Operaciones Globales de eBay, Wendy Jones. Fue entonces cuando la operación de intimidación salió a la luz.

Tanto Jones como Wenig y Wymer han afirmado que no conocían los detalles de la campaña que el equipo de seguridad de la compañía había desatado contra los Steiner. Sin embargo, han llegado a un acuerdo extrajudicial con la pareja por valor de 56 millones de dólares (unos 48 millones de euros). eBay abonará 46,15 de ellos y destinará 6 millones adicionales a aportaciones benéficas para organizaciones sin ánimo de lucro. Devin Wenig pagará dos millones de dólares a los agredidos y aportará otro millón a una organización defensora de la libertad de expresión a nombre de Ina Steiner. Jones y Wymer aportarán 500.000 y 50.000 dólares respectivamente.

Los Steiner han declarado que una de sus líneas rojas fue la inclusión de una cláusula de confidencialidad que la tecnológica y sus ex altos ejecutivos intentaron añadir al acuerdo. El pacto cierra la vía civil de un caso cuya trayectoria penal concluyó en 2021. Entonces los siete miembros del equipo de seguridad de eBay imputados se declararon culpables para evitar el juicio y recibieron penas de hasta cinco años de prisión.

eBay ha afirmado en un comunicado que lo ocurrido fue “incorrecto, censurable y nunca debería haber sucedido”. “Seguimos expresando nuestras más sinceras disculpas a los Steiner”, afirmó la empresa. “Este acuerdo es coherente con nuestro compromiso de indemnizar de forma justa a los Steiner y culmina nuestros esfuerzos por corregir la situación”.

Seguimos expresando nuestras más sinceras disculpas a los Steiner. Este acuerdo es coherente con nuestro compromiso de indemnizarlos de forma justa y culmina nuestros esfuerzos por corregir la situación

La tecnológica afirma que lo ocurrido durante 2019 “no representa su cultura actual”. Wenig, su máximo responsable en aquel momento, renunció a su cargo antes de que la Fiscalía presentara cargos y recibió una indemnización de 57 millones de dólares. El ex director ejecutivo de eBay ha afirmado tras el acuerdo que “nadie debería haber sido sometido jamás a lo que los Steiner soportaron” y que le “entristece especialmente” que ocurriera bajo su mandato. Desde 2023 fundó y dirige Symbolic.ai, una plataforma con capacidades avanzadas de IA para editores y escritores profesionales en noticias, investigación y comunicaciones.

“Creemos que este acuerdo transmite un mensaje claro: las empresas y sus directivos no pueden incurrir en este tipo de conductas indebidas sin enfrentarse a importantes consecuencias”, ha declarado el abogado de los Steiner en un comunicado.