Sánchez arrancará en octubre las negociaciones para “el nuevo contrato social” de la era de la IA
El Gobierno abrirá el próximo mes de octubre una mesa de negociación multilateral para “articular un nuevo contrato social” para la era de la inteligencia artificial (IA). El presidente Pedro Sánchez ha anunciado que convocará a los agentes sociales (sindicatos y patronal), empresas del sector privado, grupos políticos y representantes de las administraciones públicas con el propósito de sellar “un gran acuerdo de país para ofrecer seguridad a las personas ante los cambios en el trabajo en la vida que esta tecnología va a suponer”, ha manifestado.
Sánchez ha criticado a las tecnológicas que piden dejar el desarrollo tecnológico en sus manos. “Hace poco leía en una entrevista a uno de estos principales tecno-oligarcas decir 'confíen en nosotros'. Bueno, pues va a ser que no; vamos a decidir entre todos nosotros y nosotras qué podemos hacer con esta tecnología”, ha advertido el presidente, en referencia a unas declaraciones de Sam Altman, CEO de OpenAI, la semana pasada.
Las negociaciones del nuevo contrato social estarán lideradas por el propio presidente del Gobierno, ha adelantado. “Los incentivos de unos pocos que controlan estas industrias punteras nunca van a estar alineados con el interés general, por mucho que intenten convencernos de lo contrario”, ha insistido: “una transformación de esta magnitud lo que necesita son reglas claras, decididas por todos”.
En la misma línea, ha avisado a las multinacionales de que “sería bueno que los oligarcas del presente no cayeran en el mismo error en el que incurrieron los magnates del pasado, porque, a fin de cuentas, nadie está por encima del interés público”, recordando una cita del magnate de los ferrocarriles William Vanderbilt, que a finales del siglo XIX afirmó “al diablo con la gente. Yo solo trabajo para mis accionistas”. Finalmente, el poder que acumularon estos empresarios llevó a la primera gran regulación antimonopolio y la regulación del sector.
Nuevo plan para controlar la IA
Sánchez ha hecho este anuncio en la presentación del Plan IA 360, una estrategia dada a conocer este lunes por el líder del Ejecutivo y por el vicepresidente Carlos Cuerpo. Se trata de una “hoja de ruta” para desarrollar “una inteligencia artificial humanista” que conjugue el potencial económico de esta tecnología con la protección de los derechos de los ciudadanos.
El plan se desarrollará a lo largo de los próximos doce meses y se distribuye en cuatro ejes. Uno de ellos será “convertir la rápida adopción social de esta tecnología en España”, que Sánchez ha destacado que se encuentra “en el top-10 del mundo”, en un “motor económico y semillero de talento”. Para ello se lanzará un “Bono Inteligencia Artificial para pymes y autónomos”, cuyo objetivo será impulsar su integración en el tejido productivo para que en 2030 “más de la mitad” de las empresas ya cuenten con ella en sus procesos. El presidente no ha aclarado su cuantía o cuándo estará disponible.
Como parte de esta ambición, el Gobierno retocará los planes de estudio de la Educación Secundaria y la Formación Profesional para que los alumnos puedan “aprender a usar y a convivir con la IA”, pero también para que “no dañe su proceso de aprendizaje”.
La segunda clave del plan el “refuerzo” del “músculo tecnológico” con iniciativas “estratégicas” como la gigafactoría europea o los centros de datos sostenibles. En este sentido, el presidente ha citado también los trabajos del Barcelona Supercomputing Center - Centro Nacional de Supercomputación (BSC) para investigar “inteligencia artificial de frontera” y la necesidad de apoyar sus estudios.
Alianzas internacionales
El tercer punto citado por el presidente es la búsqueda de consensos internacionales para la gobernanza de la IA. Sánchez ha recordado las “alianzas estratégicas” que España está firmando con “socios afines” como Canadá o México. El Gobierno lo define como una búsqueda de una “tercera vía” para esta tecnología más allá de los modelos de EEUU y China. Este lunes, el presidente ha adelantado que el Ejecutivo seguirá buscando miembros para esa alianza, entre los que ha citado a Japón.
“Tenemos que impulsar una agenda que responsabilice legal y financieramente a las empresas por los daños que causan en sus actividades. Por tanto, por los daños que causan con sus algoritmos, ya sean los deepfakes, los problemas de salud mental de nuestros hijos o el robo de propiedad intelectual e industrial”, ha destacado.
Por último, el cuarto eje será ese “acuerdo de país” para establecer las guías para que la IA se implante en España. “Necesitamos una inteligencia artificial con supervisión y con trazabilidad que ayude a tomar las mejores decisiones para que no sustituya el criterio humano allí donde este debe prevalecer”, ha manifestado el presidente: “si lo hacemos bien, la IA puede hacer a los trabajadores más valiosos en sus empresas, no más prescindibles”.