Amazon, Google y Apple tributarán al 21% los ebooks descargados en España

La medida la soltó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, de carrerilla mientras desgranaba los puntos de la reforma fiscal: se pagará el IVA según donde esté el comprador que se descarga el ebook, no donde se encuentre la sede del minorista. Traducido a la situación española: si comprabas desde España en las multinacionales Amazon y Apple, hasta ahora pagabas los libros electrónicos al 3% fijado en Luxemburgo y no al 21% a, pero a partir de 2015 ya estará adaptado al tipo impositivo español. Por otra parte, esto también significa que si el comprador se descarga un ebook en Amazon UK desde España, la empresa de Jeff Bezos tendría que facturar también al 21%.

Esta norma procede de una directiva europea aprobada ya en 2008 y que es ahora cuando se ha hecho efectiva. De hecho, hace mes y medio Patrice Pillet, responsable del área de fiscalidad, IVA y lucha contra el fraude en la economía digital de la Comisión Europea (CE), ya manifestó que “con esta medida se prevé un aumento en la recaudación del IVA en el total de la Unión Europea de 3.000 millones de euros en 2015”. Dentro del mismo saco entran servicios como los de telefonía móvil, de correo de voz o llamada en espera, servicios de acceso a internet, las conexiones a redes privadas, los programas de radio o televisión retransmitidos a través de las redes de radiodifusión, televisión o internet.

La decisión ha sido aplaudida por el sector puesto que se esperaba desde hacía tiempo. Como señala David Fernández, director comercial de la tienda online Lektu, “tiene que ver con armonización fiscal y con lo que mucha gente pedía. Viene a paliar esas ventajas fiscales que tienen algunos operadores. Amazon lo que ha hecho es beneficiarse de la legislación que le ponemos los europeos”.

Lo que sucedía hasta ahora –y seguirá ocurriendo hasta el año que viene-, según denunciaba el sector, es que estas multinacionales se aprovechaban del margen existente entre el 21% aplicado para el resto de tiendas y el 3% que ellas declaraban en otros países. Es decir, mientras que un operador español tributaba al 21%, Amazon y Apple se beneficiaban del 18% restante. El comprador se descargaba el ebook al mismo precio en cualquier tienda, debido a la ley del precio fijo, pero los impuestos no eran los mismos. Y, además, Hacienda tampoco veía ni un solo euro.

El impuesto sobre los ebooks no se modifica

¿Va a afectar esta medida a los precios? La respuesta por parte del sector es que no. Esta directiva tampoco significa que vaya a bajar el IVA de los servicios electrónicos. Para las editoriales todo continuará como hasta ahora, ya que para ellas el precio de venta al público del ebook ya estaba gravado al 21%. “Para los sellos no va a haber ningún cambio. El precio tenía ya el impuesto al 21% y lo que hacía después Amazon, por ejemplo, era tributarlo al 4%”, explica Javier Celaya, del portal dosdoce.com. Este consultor tampoco cree que estas multinacionales lleven a cabo ahora algún tipo de acción: “No, porque contablemente ya lo tenían asumido. Sabían que esta directiva iba a llegar. Además, no tienen escapatoria. Va a tener que asumir este impuesto”.

El único problema que se observa ahora desde las plataformas de venta es cómo se llevarán a cabo las liquidaciones. Para ellas es necesario que se aplique cuanto antes una ventanilla única. “En cada país debe existir un lugar donde poder liquidar, si no es así será un lío. Por ejemplo, si yo me tengo que poner en contacto con una oficina tributaria para liquidar lo que se ha comprado en Lektu desde Francia, Alemania, etc, es muy engorroso. Desde un punto de vista técnico es fácil, pero para el papeleo en Hacienda es terrible”, explica David Fernández.

A esto se añade que no en todos los países el IVA para los servicios electrónicos es el mismo. De hecho, Francia se llevó una buena bronca de la UE por ponerlo al 5,5% y Alemania tiene previstos situarlo al 7%. España, sin embargo, aunque podría hacerlo, ya que la UE impone un suelo para el IVA de los ebooks en el 15%, pero no un techo, no ha movido ficha en este sentido.

En definitiva, ¿la directiva europea tendrá repercusiones para el lector o el sello editorial? No. ¿Va a impulsar las ventas de ebooks? No, porque el lector seguirá pagando lo mismo. La diferencia es que las grandes multinacionales ya no tendrán tanto margen y ganarán menos. Y eso sí beneficiará a las arcas públicas.