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‘Marte (The Martian)’: un Robinson Crusoe con prisa por sobrevivir

Esta película de desolación 'marciana' permite reconciliarse con Ridley Scott tras sus últimos fiascos en la gran pantalla

Cuenta con ingeniosos monólogos puestos en escena, de manera brillante, por Matt Damon, aunque con un guion a ratos inverosímil

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Cartel de 'Marte (The Martian)', de Ridley Scott

Cartel de 'Marte (The Martian)', de Ridley Scott

Mark Watney (Matt Damon) es un miembro de la tripulación de la nave Hermes que se queda solo y atrapado en Marte tras una gran tormenta. Sus compañeros no tuvieron más remedio que escapar del planeta rojo poniendo rumbo a la Tierra, así que él se ve obligado a echar mano de su ingenio y de sus conocimientos para superar lo que, a todas luces, parece una situación insalvable. Le quedan escasos suministros de oxígeno y de alimentos. Tampoco tiene  ninguna posibilidad de contactar con la NASA y poder decirle al mundo que sigue vivo.

' Marte (The Martian)' es una película que nos permite reconciliarnos con Ridley Scott tras sus últimos fiascos en la gran pantalla. A su favor cuenta con una narración clásica y su sobriedad a la hora de plantear y desarrollar un argumento de ciencia ficción, sin grandes efectos ni arrebatos especiales, pero con una historia bastante potente. Y sobre todo, cuenta con ingeniosos monólogos puestos en escena, de manera brillante, por Matt Damon. Watney es un tipo que afronta su adversidad con una especie de optimismo desencantado, poco creíble, pero con un sentido del humor verdaderamente irresistible. La interpretación del actor y sus soliloquios para la posteridad, un alarde de ingenio, son lo más sobresaliente de la película.

El film ofrece, además, alucinantes recreaciones del paisaje desértico marciano, y una producción exquisita, muy cuidada, como las que el cineasta ha sabido brindarnos en todas y cada una de sus películas. Un fabuloso envoltorio que se ve  coronado por una banda sonora  donde se dan cita grandes éxitos de los 70. En ella nos podemos encontrar desde el previsible tema 'I will survive', de Gloria Gaynor, a la sublime 'Starman', de David Bowie, pasando por la pizpireta 'Waterloo', de ABBA.

'Marte' es una historia de supervivencia con una buena coartada, dentro del género de la ciencia ficción, pero también es la odisea descafeinada de un Robinson Crusoe con buena estrella. Esta es la cara oculta que acaba mostrando la película. Y es que los obstáculos y  los desafíos parecen amontonarse ante el protagonista. Demasiadas desgracias se asoman a la historia, y quizás a raíz de ese fatalismo, de vocación barroca, acabamos teniendo la sensación de que muchos problemas se resuelven con sospechosa rapidez, aunque algunas de las soluciones cuenten con su coherencia científica. A la película, en algunos momentos, también parece faltarle cierta empatía con unos  personajes secundarios que no muestran demasiada personalidad. Y le cuesta aplicar la lógica para resolver el comportamiento de algunos de ellos. Pasa como de puntillas por sus sentimientos. No hay tiempo para que todos muestren su humanidad, de acuerdo, pero hay situaciones bochornosamente inverosímiles, como la buena disposición,  casi automática y sin momentos de debilidad, con la que los tripulantes del Hermes deciden dar, por así decirlo, un salto al vacío. Y sus familiares, acompañarles en el sentimiento.

En cualquier caso, de la mano del ‘marciano’ tozudo, que es el protagonista, acabamos aterrizando en un final curioso, con su carga emocional lista para conquistarnos y dejarnos, abandonados a nuestra suerte. Al otro lado de la pantalla, pero con las reservas de entusiasmo en buen estado.

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