eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Enresa tiene plan de contingencia para Garoña, tanto si continúa como si no

- PUBLICIDAD -
Enresa proyecta construir 28 nuevas "celdas" para el almacén de El Cabril

Enresa proyecta construir 28 nuevas "celdas" para el almacén de El Cabril

La Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) ha elaborado un plan de contingencia para la planta nuclear de Garoña (Burgos), tanto si reanuda su actividad como si continúa parada (desde hace un año), ha anunciado su presidente, Francisco Gil Ortega.

Durante una conferencia coloquio en el Fórum Nueva Economía, en la ha sido presentado por la presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal, Gil Ortega ha dicho que se ha encargado también a la empresa nuclear Ensa cinco bidones de doble uso, porque "pase lo que pase" habrá que almacenar el combustible gastado de Garoña.

Tras recordar que "las autoridades actuales están pensando" en alargar la vida de las nucleares de 40 a 60 años -una opción que el ministro de Industria, José Manuel Soria, no descartó meses atrás-, el máximo responsable de la empresa pública ha señalado que las dos unidades de Almaraz (I y II) podrían tener problemas de almacenamiento, por lo que también hay un plan de contingencia y se han encargado contenedores.

Ha añadido que Enresa conversa desde hace meses con Nuclenor, propietaria de la central de Garoña y participada al 50 % por Endesa e Iberdrola, y ha recordado que el posible desmantelamiento se produciría tres años después de su parada.

Por otro lado, ha señalado que España podría haberse ahorrado 800 millones de euros, que es la cantidad que ha costado la gestión de los residuos de la planta de Vandellós I, enviados a Francia tras el accidente que sufrió en 1989 (el más grave de carácter nuclear ocurrido en el país), si hubiera tenido un ATC.

Esta planta catalana no se terminará de desmantelar hasta 2028, debido a los problemas "con el grafito" de su reactor.

Los residuos de Vandellós, actualmente depositados en el almacén nuclear que la empresa francesa Areva posee en La Hague (Normandía), regresarán a España en el primer trimestre de 2017, según Gil Ortega.

Su destino será el almacén de contenedores del ATC, una instalación que no estará plenamente operativo hasta principios de 2018.

El compromiso de España con París rezaba que los residuos regresarían al país en 2011, sin embargo al incumplirse el acuerdo, Francia penalizó a Madrid con 65.000 euros diarios.

Los residuos serán trasladados por los responsables franceses hasta la frontera y desde allí se realizarán dos viajes en camión hasta el ATC, ubicado en Villar de Cañas (Ciudad Real).

Dicho transporte es "completamente seguro": Enresa ha recorrido "tres millones de kilómetros".

El material radiactivo que retornará a España son 68 cápsulas de residuos vitrificados de alta radiactividad; 84 cápsulas de vidrios de media actividad; 54 cápsulas de residuos metálicos compactados, y en lugar de los 664 metros cúbicos de bultos de media actividad previstos, volverá un máximo de 138 cápsulas.

En virtud a un convenio firmado hace unos meses entre España y Francia, se ha conseguido una reducción del volumen de residuos, de más del 25 %, con lo que se ha podido disminuir el número de transportes a realizar: dos frente a los ochenta o noventa iniciales, según Enresa.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha