eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Los civiles atrapados en Mosul se alimentan de hierba y beben agua de lluvia

- PUBLICIDAD -
Los civiles atrapados en Mosul se alimentan de hierba y beben agua de lluvia

Los civiles atrapados en Mosul se alimentan de hierba y beben agua de lluvia

Los civiles bloqueados en el casco antiguo del oeste de la ciudad de Mosul se alimentan de hierbas y agua de lluvia, mientras han perdido la esperanza de que las tropas iraquíes les liberen del yugo del grupo terrorista Estado Islámico (EI) tras meses de espera.

Las fuerzas gubernamentales avanzaron hoy en el barrio de Al Tank y se hicieron con el control del distrito central de Al Abar, ambos en el oeste de Mosul, pero aún no han podido penetrar en el casco antiguo, adonde no llegan los suministros debido al cerco establecido por las tropas desde hace semanas.

Una residente de la zona vieja de nombre Nagat, conocida como Um Amer, dijo a Efe que hace dos días su familia comenzó a comer hierba, las hojas caídas de los árboles y manzanas podridas, que hervidas sirven para alimentar a adultos y niños, cuyos "gritos de hambre y sed" se escuchan en las calles.

El pozo de agua del que se abastecía la familia está enterrado por el derrumbe parcial de su casa debido a un reciente bombardeo, por lo que esperan impacientemente la lluvia.

"He colocado baldes en la azotea (para recoger el agua que caiga)", dijo Um Amer por teléfono, la cual aseguró no tener ya "ninguna esperanza".

Asimismo, dijo que desde su vivienda se puede sentir el olor desprendido por los cadáveres de sus vecinos, una familia de nueve personas que fallecieron tras el derrumbe de su propia casa.

Según testigos, decenas de cadáveres están desperdigados por las estrechas callejuelas del casco antiguo de Mosul, escenario de bombardeos e intercambio de fuego entre las tropas gubernamentales y los combatientes del EI, que resisten ferozmente en esta área.

"Salir de casa es un acto suicida en las zonas situadas en el frente de batalla entre las fuerzas iraquíes y el "Dáesh" (acrónimo en árabe del EI)", dijo a Efe otro habitante del casco antiguo, Eyad al Abaui.

Al mismo tiempo, afirmó que huir de los barrios aún controlados por el EI es "imposible", porque las calles están cortadas por las ruinas de los edificios bombardeados y, además, "la gente carece de fuerzas para escapar".

Los niños y los ancianos tienen "caras pálidas" y tienen dificultades para caminar o moverse, debido a la falta de comida y agua potable.

Al Abaui dijo que la población "se prepara para morir" y está "harta de esperar el rescate que no llega", después de semanas de combates en las que las tropas iraquíes no han conseguido expulsar a los yihadistas de la ciudad vieja.

Asimismo, explicó en voz baja que las comunicaciones están limitadas, por miedo a que los integrantes del EI les descubran hablando por teléfono y por los cortes de luz.

El miembro del Consejo de la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, Hosam al Din al Abar, dijo a Efe que faltan alimentos y medicamentos en los barrios del casco antiguo de Mosul, donde decenas de personas han muerto por los bombardeos y han sido ejecutadas por el EI cuando intentaban huir.

Al Abar admitió que la situación humanitaria y sanitaria de los habitantes de esos distritos es mala, por lo que consideró necesario que las fuerzas gubernamentales los liberen rápidamente o "busquen alternativas" para ayudar a la población atrapada en su interior.

El consejo provincial pidió al Ejército que realice lanzamientos de comida y agua desde aviones o helicópteros, porque es difícil acceder por tierra a los barrios controlados por el EI y rodeados por las tropas.

Mientras, en el barrio de Al Moshahada, dos ancianos y un niño murieron de hambre, según el periodista Sufian al Moshahdani, residente de este distrito.

Al Moshahdani dijo a Efe que el agua de los pozos está contaminada y no se puede beber, y que los habitantes se han visto obligados a enterrar a sus muertos en los patios, las casas y las mezquitas, y que un total de 57 personas fueron enterradas en el jardín del templo musulmán del Imán Bahr.

Denunció que los habitantes de Al Moshahda cada día lanzan llamadas de socorro y esperan ser rescatadas, pero las fuerzas gubernamentales no han hecho sino intensificar el lanzamiento de artillería y misiles sobre la zona.

Asimismo, las tropas han seguido golpeando el casco antiguo de Mosul, al cual no pueden acceder con vehículos militares por sus calles estrechas y empedradas, lo cual dificulta mucho el avance.

La presencia de un elevado número de civiles también complica la batalla en los barrios viejos de Mosul, por lo que la ofensiva sobre la parte occidental de la urbe, que dio comienzo en febrero, se ha visto ralentizada.

Yáser Yunes

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha