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Dos restauradoras profesionales supervisan desde hoy la limpieza de la escultura de la Batalla de Vitoria

Las dos conservadoras pertenecientes a Akoba, la asociación que agrupa a estos profesionales en Alava, toman el mando de la operación de limpieza para evitar que se dañen las tallas de piedra, los elementos más sensibles de la escultura conmemorativa de la Batalla de Vitoria. Las expertas se incorporan al equipo formado, en su inicio, por cuatro operarios del servicio de mantenimiento, que según explican desde el Ayuntamiento, son expertos en piedra. “Sin menospreciar la profesión de los empleados de ese servicio, debemos aclarar que cada uno debe dedicarse a aquello para lo que ha sido formado. Cada uno tenemos nuestros propios espacios de trabajo”, matiza Diana Pardo, representante de la asocación alavesa.

El colectivo ya manifestó días atrás su malestar al Ayuntamiento al considerar intrusismo laboral el hecho de que eso operarios municipales de limpieza acometieran esas labores en una escultura que forma parte del patrimonio alavés. Lamentan que no se hayan dado los pasos previos que requieren trabajos de esta índole. “Sabemos que se ha hecho de buena fe y nos disculpamos si hemos ofendido a los operarios municipales. Pero siempre, siempre, se ha de diagnosticar antes de tratar. Esto no se ha hecho”, se queja una de las restauradoras.

Los empleados municipales tampoco han estado muy acertados al elegir las herramientas para trabajar la piedra. “La superficie se encuentra, en muchas zonas, muy deteriorada. Hemos de ser escrupulosamente delicados al tratarla. Las lijas, las espátulas y otros productos empleados son muy agresivos”, detalla un miembro de la asociación de restauradores.

“Está claro, que se han dado desajustes”, reconocía el alcalde durante la rueda de prensa conjunta ofrecida a la prensa. “Pero a partir de ahora se trata de trabajar juntos, añadir valor al monumento. Hay que evitar un debate que no conviene en días previos a la celebración del Bicentenario de la Batalla de Vitoria”, zanjaba Javier Maroto.

La incorporación de estas profesionales incrementará en algo menos de 10.000 euros la operación de limpieza. La restauración completa de la escultura, cuyo coste podría asciende a 60.000 euros, se acometerá en un futuro. “Quizás en el próximo ejercicio, cuando dispongamos de una partida presupuestaria para ello”, aclaraba el Alcalde.

De momento, el equipo multidisciplinar, se limitará a eliminar las pintadas, los graffitis, los excrementos de palomas y otros añadidos que afean la escultura.