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Una ruta turística levanta ampollas en la memoria de Gibraltar y Algeciras: “Están blanqueando la historia del fascismo”

El Campo de Gibraltar se ha convertido en el escenario de una nueva controversia en torno a cómo se interpreta y se convierte en producto turístico su pasado más sensible. La reciente puesta en marcha de 'La ruta de los italianos', un itinerario histórico impulsado por la empresa GuiaTour, ha abierto un choque de lecturas sobre el papel de la memoria democrática, el rigor histórico y los límites del turismo cultural.

La propuesta plantea un recorrido por distintos enclaves de la Bahía de Algeciras y su entorno vinculados a las operaciones clandestinas de la Décima Flottiglia MAS, una unidad de buceadores de combate de la Marina italiana durante la Segunda Guerra Mundial, asociada al régimen fascista de Benito Mussolini.

El itinerario se articula alrededor de varios puntos clave. En el Puerto de Algeciras, según la documentación del proyecto, se encontraba uno de los principales centros de operaciones encubiertas, con el buque mercante Olterra como base secreta desde la que partían los torpedos tripulados conocidos como maiales. En La Línea de la Concepción y distintos puntos de la bahía se situaban áreas de apoyo logístico y vigilancia utilizadas por la red de espionaje que facilitaba estas incursiones. Y en Gibraltar, objetivo estratégico de las operaciones y lugar de actualidad por la caída de la Verja, se conservan vestigios de la presencia militar aliada durante la guerra, entre ellos los conocidos túneles excavados en el Peñón.

La ruta se apoya en trabajos de divulgación como Tras las huellas de los italianos. Guía del Campo de Gibraltar, del investigador Alfonso Escuadra, además de referencias literarias como la novela El italiano, de Arturo Pérez-Reverte, que ha contribuido a popularizar estos episodios históricos entre el gran público.

La empresa defiende una lectura “histórica, no ideológica”

El responsable de Guíatour, José Luis Benítez, rechaza que la ruta pueda interpretarse como una exaltación del fascismo o una banalización del contexto histórico.

“No estamos banalizando nada, sino haciendo una ruta por los lugares donde ocurrieron hechos históricos”, sostiene. El empresario insiste en que el objetivo es puramente divulgativo: “Simplemente estamos explicando lo que ocurrió en estos sitios en una época determinada”.

Benítez defiende que se trata de una lectura histórica sin carga política: “No es que estemos haciendo fascismo ni nada parecido”, afirma, y añade que el proyecto se limita a poner en valor episodios poco conocidos de la comarca.

También cuestiona las críticas por el enfoque del itinerario: “Es como decir que por visitar ruinas romanas se está haciendo apología de las conquistas”, señala, defendiendo que la ruta se basa en documentación histórica y en investigaciones previas.

“No podemos permitir que se idealicen ese tipo de unidades militares”

Frente a esta visión, el movimiento memorialista ha expresado su rechazo al enfoque del proyecto y ha advertido del riesgo de trivializar episodios vinculados a regímenes totalitarios.

Luis García, presidente de la asociación Tierra y Olvido, y delegado en Cádiz de la Federación Andaluza de Memoria Democráticca (FAMD), es especialmente crítico con la iniciativa y rechaza que pueda presentarse como un simple producto turístico desvinculado del contexto político de la época. “Están blanqueando la historia porque esto fue bajo el mandato de Mussolini, Hitler y Franco”, afirma.

García insiste en que el problema no es la existencia de la ruta, sino la forma en la que se narra: “La historia es para aprender, no para hacer caja despojando a los hechos de su gravedad ética y política”, sostiene.

En su opinión, el proyecto corre el riesgo de transformar un episodio ligado al fascismo europeo en una experiencia turística descontextualizada: “No estamos hablando de una historia neutra ni de aventuras, sino de una unidad militar de un régimen fascista que operaba en suelo español gracias al amparo de otra dictadura”, recalca.

El dirigente socialista va más allá y cuestiona el enfoque general del relato histórico que plantea la ruta: “La historia debe estudiarse con rigor científico, pero no puede convertirse en un reclamo turístico que despoje a los hechos de su gravedad”, insiste.

García advierte además de la necesidad de vigilar el tipo de público al que se dirige la iniciativa, especialmente si incluye a jóvenes o centros educativos. “Lo que no podemos permitir es que se idealicen este tipo de unidades militares ni que se conviertan en un reclamo atractivo sin el contexto adecuado”, subraya.

Un debate sobre cómo narrar el pasado reciente

El PSOE de Algeciras anuncia que seguirá de cerca el desarrollo del proyecto y reclama que cualquier actividad de este tipo se ajuste estrictamente a la Ley de Memoria Democrática (Ley 20/2022).

Al mismo tiempo, la formación insiste en que el Campo de Gibraltar posee un patrimonio histórico relevante que puede y debe ser difundido, pero siempre desde una perspectiva crítica que evite la romantización de los regímenes totalitarios.

La propuesta de GuiaTour se enmarca en el crecimiento del llamado turismo histórico o “turismo oscuro”, que recorre escenarios vinculados a guerras, dictaduras o conflictos del siglo XX.

Mientras la empresa defiende el rigor documental y el interés divulgativo del proyecto, el PSOE insiste en que el relato debe contextualizarse políticamente para evitar interpretaciones que, a su juicio, puedan suavizar la naturaleza del fascismo europeo.

El resultado es un nuevo foco de debate en una comarca marcada históricamente por su papel estratégico en la Segunda Guerra Mundial y que ahora vuelve a situar su pasado en el centro de la discusión pública.