La falta de personal en los centros de mayores condiciona su apertura los fines de semana: “Hay gente sola todos los días”
Los Centros de Participación Activa (CPA) de la Junta de Andalucía, pilares del sistema de envejecimiento activo, se encuentran en el centro de una controversia administrativa por el incumplimiento de sus horarios oficiales. Aunque la normativa vigente establece la apertura de lunes a domingo, la realidad en muchos de ellos es que las puertas permanecen cerradas los fines de semana. Este desajuste entre el papel y la práctica no es una situación nueva; es un conflicto que arrastra hitos parlamentarios desde 2014 y que atraviesa distintos gobiernos autonómicos.
La arquitectura legal de los CPA en Andalucía se sustenta en el Decreto 72/2012, de 20 de marzo, que aprueba los estatutos comunes para los 168 centros de gestión propia de la Junta. Sin embargo, el horario específico de cada centro se regula a través de su propio Reglamento de Régimen Interior (RRI). En este sentido, tras un sondeo realizado por este periódico en diversos puntos de la red autonómica, se ha podido confirmar que la mayoría de los centros permanecen cerrados durante los fines de semana, lo que ratifica la situación de parálisis denunciada por los socios y confirma que el incumplimiento de los horarios oficiales es la tónica general en la comunidad.
En el caso particular del CPA Cerro del Águila, en Sevilla, la resolución de la Delegación Territorial de Igualdad, con fecha de 10 de noviembre de 2014, aprobó un reglamento que fija su horario de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 20.00 horas (invierno) y de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas (verano), especificando que debe prestarse servicio de “lunes a domingo (ambos inclusive)”. Pese a ser una resolución administrativa firme y vinculante, usuarios como Fernando Sabido denuncian que el centro clausura su actividad los fines de semana. “Yo me mantengo activo por iniciativa propia, porque siempre he sido un hombre muy inquieto, mi mujer es muy sociable y mantiene amistades fuera; pero no todos tenemos esa suerte. Hay gente que está sola y depende únicamente de su CPA”, confiesa Sabido a este periódico.
El rastro parlamentario
El problema de la falta de apertura los fines de semana ha sido objeto de debate recurrente en el Parlamento de Andalucía. El 23 de septiembre de 2018, la entonces consejera María José Sánchez Rubio (PSOE) aseguró ante la comisión de Igualdad que la apertura de los CPA sería “efectiva a partir de la próxima semana”. No obstante, la situación persistió tras el cambio de gobierno, ejecutado apenas tres meses después con las elecciones.
Años después, el 25 de enero de 2023 la parlamentaria Adela Castaño dirigió una pregunta escrita a la actual Consejería de Inclusión Social cuestionando el cierre vespertino y de fines de semana en los centros de Sevilla. En su respuesta, la administración autonómica admitió implícitamente la situación al informar de que se estaban “agilizando las gestiones necesarias” para materializar las aperturas mediante contratos menores, con el fin de ampliar el horario en algunos centros de la provincia.
El factor personal: vacantes y gestión administrativa
La razón técnica que subyace al cierre de los centros es la falta de personal propio de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT). Según datos del sindicato CCOO, existen actualmente a12 vacantes de ordenanza sin cubrir solo en la capital sevillana. Al no disponer de estos empleados públicos para las tareas de apertura, cierre y vigilancia, la administración opta por clausurar el edificio durante el fin de semana por razones de seguridad. Hace casi tres años, la Junta de Andalucía ya instaba a las personas mayores a autogestionar sus centros de día.
De facto, los centros de participación activa están autogestionados por los propios mayores, con una una junta de participación y gobierno que decide cuándo abren y cierran. La carencia de personal no solo afecta a los conserjes. En el CPA Cerro del Águila se ha constatado que la dirección ha contado con la colaboración voluntaria de socios para la elaboración de borradores de documentos técnicos y amonestaciones oficiales, ante la falta de personal administrativo cualificado para estas tareas de oficina. Estos documentos, redactados por usuarios, son posteriormente validados por la dirección.
Inversión digital frente a presencialidad
Mientras los centros físicos mantienen limitaciones horarias por falta de personal, desde la Consejería de Inclusión Social no han atendido a las consultas específicas de este periódico sobre por qué se incumple la normativa de apertura de 2014 respecto al centro de El Cerro, por ejemplo, o a cuántos de los 168 centros de la comunidad afecta el cierre durante los fines de semana. La administración se limita a destacar los avances en digitalización y la oferta de actividades externas, mientras reglamentos como el que obliga a la apertura ininterrumpida de los edificios siguen vigentes sin que una norma posterior los haya derogado.
En definitiva, la red de centros de mayores de Andalucía opera bajo un sistema de “autogestión” y cierres de facto que colisiona con su propia normativa oficial. Mientras las vacantes de personal laboral no se cubran, los reglamentos firmados por la propia administración como el de 2014 seguirán siendo, para miles de socios, un compromiso sobre el papel que no se traduce en la apertura de las puertas.