Francisco Reyes presume del 'músculo' industrial de Jaén: “Somos mucho más que olivar”

Durante décadas, Jaén ha cargado con una imagen tan poderosa como limitante: la de ser un territorio casi exclusivamente ligado al olivar. Una imagen real, pero incompleta. Porque mientras el aceite de oliva consolidaba a la provincia como líder mundial, otro tejido productivo crecía en paralelo, menos visible y más disperso, pero con un peso creciente en la economía y el empleo. Ahí es donde nace hace tres años la estrategia 'Jaén por Industria', impulsada por la Diputación de Jaén, para ordenar ese mapa, hacerlo visible y convertirlo en palanca de desarrollo.

“Jaén es mucho más que olivar, aunque estemos orgullosos de ser los principales productores de aceite de oliva del mundo”, explica el presidente de la institución provincial, Paco Reyes. El objetivo, dice, no era inventar una industria que no existía, sino “visibilizar el poder que la industria ya tiene en la provincia y las oportunidades que genera”. Y los datos respaldan ese discurso. La provincia de Jaén tiene a un 15,6 % de su población ocupada en el sector industrial, la cifra más alta de las ocho provincias andaluzas. La industria aporta ya el 11,23 % del PIB provincial, apoyada en 104 espacios productivos, cinco centros tecnológicos y una red empresarial que va desde la automoción hasta la robótica, pasando por el plástico, la cerámica, el metalmecánico, la agroindustria o la impresión 3D.

“Había empresas que no se conocían entre sí, que estaban externalizando servicios fuera de la provincia simplemente porque desconocían que existían aquí”, señala Reyes. En ese punto es donde entra 'Jaén por Industria', una estrategia que en solo tres años ha logrado sumar a más de 260 empresas y no se trata solo de adhesiones formales. Según el presidente de la Diputación, el proyecto ha servido para crear espacios de cooperación y colaboración empresarial, mejorar la competitividad y, sobre todo, reforzar la autoestima económica de un territorio que durante años ha visto cómo su talento joven se marchaba por falta de oportunidades.

Industria: el otro relato de Jaén

“Cuando la gente conoce estas empresas, ve que no tiene por qué instalar su futuro laboral fuera de Jaén”, cuenta Reyes. La industria abre salidas para la Formación Profesional, los grados medios y superiores, las ingenierías y los perfiles tecnológicos. Sectores como el aeronáutico, la defensa o la automatización industrial empiezan a aparecer en el horizonte laboral de muchos jóvenes que hasta ahora no los asociaban con su propia provincia.

La estrategia se apoya también en el sistema universitario y de formación. Jaén cuenta con dos universidades y una comunidad investigadora joven, con capacidad para generar patentes y transferencia de conocimiento. “Eso refuerza el ecosistema industrial y ayuda a que el talento que se fue pueda plantearse volver”, apunta el presidente provincial. La ubicación juega a favor. Con más de 600.000 habitantes, 97 municipios, 13.484 kilómetros de superficie de superficie y 324 kilómetros de autovía, Jaén se sitúa en un eje clave de entrada y salida de Andalucía. Dispone de suelo industrial, costes competitivos y espacios productivos preparados para nuevas inversiones.

Ese contexto explica por qué la provincia empieza a sonar como destino de “nearshoring”, que es como se conoce al hecho de trasladar la producción a entornos cercanos: un lugar idóneo para que empresas españolas y europeas relocalicen procesos productivos que antes desarrollaban en países lejanos. De hecho, ya existen en Jaén grandes plantas industriales de capital nacional e internacional, algunas de referencia a nivel estatal y europeo, que han contribuido a crear un ecosistema con empresas de certificación TIER 1, TIER 2 y TIER 3. Municipios como Martos, Alcalá la Real, La Carolina, Linares, Alcaudete o Andújar concentran algunos de los núcleos industriales más relevantes de la provincia.

CETEDEX, el gran proyecto motor

El salto cualitativo llegará con el CETEDEX (Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación), impulsado por el Ministerio de Defensa con una implicación clave de la Diputación de Jaén. El centro comenzará a funcionar a finales de 2026 y está llamado a convertirse en uno de los grandes polos tecnológicos del sur de Europa en el ámbito de la defensa y la seguridad. “El CETEDEX es un proyecto de presente y de futuro”, afirma Reyes. Sus líneas de trabajo se centrarán en drones y sistemas antidrones, vehículos inteligentes y no tripulados e inteligencia artificial aplicada a la defensa, ámbitos estrechamente ligados a los conflictos actuales y a los nuevos escenarios geopolíticos.

En una primera fase, el centro contará con alrededor de 200 empleos directos, a los que se sumarán los puestos asociados a las empresas que se instalen a su alrededor. “Permitirá que compañías que hoy tienen que irse fuera de España a hacer pruebas puedan hacerlo aquí”, destaca el presidente provincial, que afirma que tendrá un efecto tractor del proyecto sobre la industria auxiliar. Para la Diputación, 'Jaén por Industria' y el CETEDEX forman parte de una misma hoja de ruta: diversificar el modelo económico, reforzar el empleo cualificado y fijar población. No se trata de sustituir al olivar, sino de complementarlo y equilibrar el peso de los sectores productivos.

“Jaén es un territorio de oportunidades”, insiste Reyes. “Tenemos espacios productivos, formación, mano de obra cualificada y gente que quiere quedarse”. El reto ahora es consolidar ese cambio de relato y convertir los proyectos en resultados a medio y largo plazo. La provincia quiere seguir siendo sinónimo de aceite de oliva, pero también empieza a reivindicarse como un territorio industrial, tecnológico y estratégico. Y esta vez, los datos acompañan al discurso.