El Congreso reivindica la figura de Agustín Gómez Arcos en la conmemoración del Día del Orgullo
La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, ha inaugurado este miércoles el acto de conmemoración del Día Internacional del Orgullo LGTBI, que ha contado con un coloquio y la proyección del documental Un hombre libre, dirigido por la cineasta Laura Hojman, columnista en elDiario.es Andalucía, sobre la figura de Agustín Gómez Arcos. En el evento ha estado presente la ministra de Igualdad, Ana Redondo.
El acto se ha celebrado en la Sala Constitucional con un discurso de la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol, y un coloquio posterior entre Hojman, la escritora Alana S. Portero y el periodista David Martos. A su término, se ha proyectado el documental sobre Agustín Gómez Arcos, escritor exiliado en Francia durante el franquismo y cuyas obras abordaron cuestiones como la memoria democrática y la identidad de género.
Aquel fue un viaje hacia su libertad creativa y personal. El escritor, nacido en un pueblo de Almería, vivía en represión junto a la comunidad homosexual de Madrid, pero se fue a París. Allí escribió, en francés, algunas de las mejores novelas de la literatura española del último siglo como El cordero carnívoro o María República. Sin embargo, su nombre sigue siendo un desconocido para la gran mayoría de españoles, mientras que en Francia es una institución, sus libros se estudian en los colegios y hasta se han adaptado en óperas.
Según ya informó este periódico, para la cineasta siempre estuvo la idea de conseguir, a través de Gómez Arcos, hablar de “la memoria de nuestro país”. Por eso es importante que la obra del escritor “naciera del dolor, de la rabia y de la necesidad de dar un relato a todas aquellas historias que el franquismo pretende aniquilar, no solo expulsándolas físicamente de nuestro país, sino poniéndoles encima una losa de silencio”.
La directora de Un hombre libre ha reconocido que hay preguntas que solo podría contestar el protagonista del documental, pero se aventuró a compartir su propia hipótesis: “Supongo que no volvió por ese dolor tan profundo que le dejó la infancia en la posguerra, el señalamiento de su familia republicana... hay heridas a las que es muy difícil volver, lo hacía con sus libros, pero físicamente es otra cosa”.