Montero acusa a Moreno de arrogarse “méritos” de las políticas de Sánchez: “Andalucía crece a remolque, sin impulso propio”
María Jesús Montero, despojada ya del enorme poder institucional que ha acaparado en el Gobierno de Pedro Sánchez, se ha metido de lleno en la campaña para las elecciones andaluzas del 17 de mayo. La candidata socialista teme que su rival, el presidente de la Junta y candidato del PP, Juan Manuel Moreno, logre su objetivo de implantar una campaña “sin pulso, hipotensa, donde no se hable de los servicios públicos y de gestión”.
“Moreno va de fiesta en fiesta, de evento en evento, intentando tocar la fibra sensible y aparentar una moderación que nada tiene que ver con la realidad de Andalucía. Su política bebe de esa radicalidad en la que está instalado a nivel nacional. En su equipo juegan el doble papel de poli bueno y poli malo. Si empieza a hablar de gestión, la cosa se le va a complicar en las próximas semanas”, ha asegurado.
Durante un desayuno informativo organizado por el Foro de la Nueva Economía, Montero ha defendido que las buenas cifras de crecimiento económico en Andalucía son imputables a las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez, y ha acusado a Moreno de atribuirse los resultados de esas políticas en su territorio. La candidata socialista ha afeado al presidente de la Junta que ayer hiciera gala de la bajada histórica del paro en Andalucía, mientras, en paralelo, la dirección nacional de su partido negaba los mismos datos para el conjunto del país -22 millones de ocupados- tildándolos de “maquillaje”.
“Andalucía ha crecido a remolque, sin impulso propio, gracias al aumento del empleo, el buen comportamiento del consumo privado y de las empresas, y estos factores han crecido gracias a las políticas del Gobierno de España”, ha dicho Montero, tras denunciar que la Junta de Andalucía “no está aprovechando el crecimiento europeo para mejorar la convergencia con otras regiones”. “Somos los últimos en renta per capita, el paro está por encima del resto y crecemos por el aumento de la población, no por el dinamismo económico propio”, ha dicho.
Al desayuno informativo, en el hotel Alfonso XIII de Sevilla, han acudido dirigentes del PSOE de todas las provincias, justo en una semana clave para la elaboración de las listas electorales, que se resolverán el próximo viernes. También han asistido los líderes de CCOO y UGT en Andalucía y el presidente de la patronal, el expresidente de la Junta, Manuel Chaves (ni José Antonio Griñán ni Susana Díaz estaban presentes), o el Defensor del Pueblo Andaluz.
Montero ha defendido su papel en el Ministerio de Hacienda al impulsar la quita de deuda autonómica, que beneficia a Andalucía más que al resto en términos absolutos, así como su propuesta para la reforma del modelo de financiación. Sobre esto último, uno de los frentes por los que le atacará Moreno en campaña, la socialista ha defendido la presencia en su campaña de Salvador Illa, president de la Generalitat, así como la del ministro de Fomento, Óscar Puente, que en las últimas semanas ha protagonizado un pulso directo con la Junta a cuenta de la parálisis de la línea de AVE entre Madrid y Málaga.
La dirigente socialista ha rechazado rotundamente “el marco mental” de que el PP tiene ganadas las elecciones en Andalucía y se ha negado a responder si Sánchez adelantará las generales en caso de que su resultado en las urnas el 17 de mayo sea muy malo. “Vamos a ganar las elecciones”, ha dicho. La exministra ha augurado que su partido votará a favor del decreto de vivienda, impulsado por los ministros de Sumar, para prorrogar el precio de los alquileres.
También ha subrayado que desde el Ministerio de Hacienda siempre se opuso a la cesión del IRPF a Cataluña y asegura que “no está contemplada” la cesión de ese impuesto “tras las elecciones andaluzas”
Montero ha elegido para su presentación en este acto en Sevilla a una histórica dirigente socialista, cargada de simbolismo: Carmen Romero, diputada por Cádiz en el Congreso durante 14 años, eurodiputada y 20 años en la ejecutiva de UGT. Romero también es la exmujer de Felipe González, expresidente del Gobierno y referente del PSOE más ortodoxo, hoy abiertamente enfrentado a Pedro Sánchez.
González acompañó hace unos días, aquí en Sevilla, al presidente de la Junta y rival de Montero en las elecciones, el popular Juan Manuel Moreno, algo que a la exministra de Hacienda no le sentó nada bien. Romero ha brindado un apoyo cerrado a la sevillana, pero también le ha puesto el listón altísimo: “Nos hacen falta un millón de votos más, unos 250.000 más por provincia, ¿cómo tendrán que trabajar esas casas del pueblo?”, ha subrayado.