Trump, sobre Irán: “Todo el país puede ser tomado en una noche, y esa noche podría ser mañana por la noche”
“Todo el país puede ser tomado en una noche, y esa noche podría ser mañana por la noche”. Así se ha expresado el presidente de EEUU, Donald Trump, a 30 horas de que venza el ultimátum dado a Irán. “Les damos de plazo hasta mañana, a las 8, hora del Este [miércoles, 2.00 a.m., hora peninsular española]. Y después de eso, se quedarán sin puentes. Se quedarán sin centrales eléctricas. La Edad de Piedra”, ha dicho Trump.
El presidente de EEUU, que ha comparecido este lunes en la sala de prensa con el director de la CIA, John Ratcliffe; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, ha dado detalles del rescate de los dos tripulantes del F-15 derribado por Irán este fin de semana. Uno de los pilotos caídos sobrevivió casi 48 horas herido en territorio enemigo, ha afirmado Trump, quien lleva semanas asegurando que Teherán está siendo “devastado” y que carece de capacidad de fuego.
Según Trump, EEUU movilizó “una operación masiva para rescatarlo de su escondite en la montaña; sin embargo, él seguía ascendiendo cada vez más, la montaña se volvía cada vez más escarpada y, en verdad, resultaba sumamente difícil de localizar. La segunda misión de rescate involucró 155 aeronaves, incluyendo cuatro bombarderos, 64 cazas, 48 aviones cisterna de reabastecimiento, 13 aeronaves de rescate y más. Estábamos desplegando todos estos recursos, y gran parte de la estrategia consistía en el subterfugio. Queríamos hacerles creer que él se encontraba en una ubicación distinta, dado que ellos contaban con una inmensa fuerza militar en la zona; miles y miles de personas estaban participando en la búsqueda. Por ello, queríamos que dirigieran su atención hacia otras áreas. Así que nos dispersamos por todas partes, simulando estar justo encima de ellos. Establecimos siete ubicaciones diferentes donde ellos creyeron que él podría estar, lo cual los sumió en una gran confusión”.
El director de la CIA, por su parte, ha afirmado que la agencia “posee capacidades únicas que solo el presidente puede desplegar. Algunas de estas capacidades se enmarcan en las facultades de acción encubierta. Bajo la dirección del presidente, desplegamos tanto recursos humanos como tecnologías de vanguardia —que ningún otro servicio de inteligencia en el mundo posee— para hacer frente a un desafío abrumador, comparable a buscar un grano de arena específico en medio de un desierto. Se trató también de una carrera contrarreloj, pues resultaba crítico localizar al aviador derribado con la mayor celeridad posible, manteniendo al mismo tiempo desorientados a nuestros enemigos. Por tal motivo, además de los recursos humanos y técnicos desplegados por el presidente para hallar a nuestros aviadores, la CIA ejecutó una campaña de engaño con el fin de confundir a los iraníes, quienes buscaban desesperadamente a nuestros hombres”.
“En la mañana del sábado, alcanzamos nuestro objetivo primordial al localizar a uno de los hombres más valientes y destacados de Estados Unidos y confirmar que se encontraba con vida, oculto en una grieta montañosa; seguía siendo invisible para el enemigo, pero no para la CIA”; ha afirmado Ratcliffe: “Dicha confirmación fue transmitida al presidente por el secretario Hegseth, y la operación pasó rápidamente a su fase de ejecución. Tras la exitosa exfiltración llevada a cabo la noche del sábado, nuestra inteligencia indica que los iraníes quedaron humillados ante el éxito de esta audaz misión de rescate”.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, ha declarado, por su parte: “Controlamos los cielos, volamos durante siete horas a plena luz del día sobre Irán para recuperar al primer piloto. E Irán no hizo nada al respecto”. Y ha añadido: “Hoy se registrarán los mayores volúmenes de ataques desde el primer día de esta operación. Mañana, incluso más que hoy. Y entonces Irán tendrá una elección. Elijan sabiamente. Porque este presidente no se anda con juegos”.
“Un aviador derribado eludió la captura durante más de un día, escalando escarpadas crestas mientras era perseguido por el enemigo. Cuando finalmente logró activar su transpondedor de emergencia, su primer mensaje fue sencillo: Dios es bueno”, ha dicho Hegseth con la retórica religiosa que impregna sus declaraciones desde el inicio de la guerra de EEUU en Irán: “Derribado el Viernes Santo. Evacuado de Irán al amanecer del Domingo de Resurrección. Un piloto renacido; todos a salvo en casa; una nación que se congratula. Dios es bueno”.
¿Cambio de régimen?
El presidente de EEUU, que lleva más de cinco semanas bombardeando Irán y que en su primer discurso invocó a la revuelta popular contra el régimen de los ayatolás, afirma, mientras amenaza con “volar por los aires” el país: “Hemos logrado un cambio de régimen. De hecho, lo hemos logrado. Estamos tratando con un régimen muy diferente al anterior. Son mucho menos radicales”.
Preguntado por las palabras de Trump afirmando que el pueblo iraní está a favor de los bombardeos, ha señalado: “Están dispuestos a soportar ese sufrimiento con tal de obtener la libertad. En el caso de los iraníes, hemos interceptado numerosas comunicaciones en las que dicen: 'Por favor, sigan bombardeando; sigan lanzando bombas cerca de nuestros hogares. Por favor, sigan bombardeando. Háganlo'. Y se trata de personas que viven precisamente donde estallan las bombas. Y cuando nos retiramos y dejamos de atacar esas zonas, nos dicen: 'Por favor, vuelvan. Vuelvan. Vuelvan'. Anhelan la libertad. Han vivido en un mundo del que ustedes no saben absolutamente nada. Es un mundo violento y horrible donde, si protestas, te disparan”.
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