La normativa aragonesa exige que la maquinaria agrícola y forestal que trabaje en zonas de riesgo, como durante la cosecha, cuente con extintores y herramientas auxiliares de extinción como mochilas de agua y batefuegos, además de realizar una pasada perimetral antes de comenzar las labores de cosecha; todo con el objetivo de minimizar el riesgo de que se declare un incendio, principalmente derivado de chispas producidas por la cosechadora.
En plena ola de incendios y conatos que, hasta la fecha han sido de poca envergadura en Aragón, las organizaciones agrarias insisten en recomendar a los agricultores, especialmente a los cerealistas, reforzar la precaución y llevar un extintor u otros medios de extinción, pero, sobre todo, “intentar al máximo no cosechar en las horas de más calor, a pesar de que es cuando mejor está el grano”, aconsejan desde UAGA.
Los agricultores reconocen que están extremando las precauciones, dadas las altas temperaturas registras las últimas semanas y también admiten que se encuentran “más expuestos a posibles fuegos debido a las ”chispas que se pueden producir del contacto entre la maquinaria y los propios cultivos“. Esta semana se ha producido el primer gran incendio del año en España, un fuego de nivel seis que ha acabado con la vida del dueño de una granja y un trabajador en la comarca de La Segarra, en Lérida, además de quemar unas 6.500 hectáreas, en su mayoría de cultivo.
Recomendaciones para luchar contra el fuego
El Gobierno de Aragón recomienda consultar el nivel de prealertas por riesgo de incendios forestales, a través de la suscripción al servicio de prealertas del Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad. Las organizaciones agrarias por su parte también informan a sus afiliados de la situación climática y recuerdan “asiduamente” las recomendaciones que deben seguir los profesionales del campo antes de salir a trabajar en verano.
El primer paso es consultar el NAPIF (Nivel de Alerta de Peligro de Incendios Forestales), una herramienta que proporciona información a 48 horas y que alerta por colores del riesgo de incendio. El segundo paso es determinar en qué parcelas se puede trabajar, teniendo en cuenta: distancia a masas forestales (no menos de 400 metros), tipo de trabajo que se va a realizar y las medidas preventivas que se deben que adoptar. La tercera recomendación antes de arrancar es hacer una revisión de los extintores, el estado y la limpieza de la máquina, llevar batefuegos y mochila con agua (similar a una sulfatadora). Así mismo, se recomienda llevar a mano el teléfono móvil con batería y cobertura y el número de emergencias, el 112 Aragón.
La organización agraria UAGA distribuye asiduamente entre sus afiliados en Aragón una hoja informativa que contiene estas recomendaciones. Unas indicaciones que aconseja aplicar no solo en las cosechadoras, sino también en el caso de las empacadoras, maquinaria para transporte del producto, tractores, picadoras y rastrillos.
Actuar en el foco inicial del fuego, y dar alerta en caso de extenderse
Los extintores se deben emplear en primera instancia para sofocar el inicio del fuego, por ejemplo, el que provoca una chispa de una cosechadora: “se utilizan en el campo para, en caso de urgencia, poder atajar una chispa o el inicio del fuego”, explica Juame Bernis, miembro de la comisión ejecutiva de COAG.
Más allá de estas medidas, “en caso de que el extintor o los medios alternativos no sean capaces de sofocar el fuego, el agricultor debe llamar a los servicios de emergencias para que sean los bomberos los que se hagan cargo de la situación”, advierten las organizaciones agrarias.
Una vez que los equipos especializados en extinción de incendios están actuando en la zona, los agricultores pueden apoyar en las tareas que ayuden a la extinción como proporcionar agua, realizar fajas avanzando en contra de la dirección del viento y pasar el rotovator en las puntas de las fincas donde puede llegar el fuego con el objetivo de prevenir que no salte a otro campo.
La elección del extintor adecuado
A la hora de elegir un extintor para llevar en la maquinaria agrícola, es importante tener en cuenta los siguientes factores: El tipo de incendio que se puede producir, el tamaño del extintor y la ubicación del mismo en la máquina. El extintor puede ser de polvo seco, espuma o de dióxido de carbono. En cuanto al tamaño, debe ser proporcional al tamaño de la maquinaria, y debe estar ubicado en un lugar accesible y fácil de ver. También es fundamental que los extintores se revisen y mantengan de forma regular de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
Como ejemplo, en una cosechadora, se recomienda llevar extintores de polvo ABC de al menos 6 kg cada uno, y se aconseja tener dos extintores de este tipo, uno dentro de la cabina y otro montado a nivel del suelo. Además, es recomendable contar con una mochila extintora con agua de 15 litros y un batefuegos.
Baja la alerta a nivel amarillo el primer fin de semana de julio
Tras días de un mapa de la comunidad prácticamente teñido de rojo por la alerta roja de incendios, el primer fin de semana de julio la situación se relaja. El nivel de alerta naranja se mantiene en zonas altas de Cinco Villas y en la linde con la comarca de la Jacetania, también en la Hoya de Huesca, Somontano de Barbastro y en la confluencia de las comarcas de Cinca Medio, La Litera y la Ribagorza. En el resto de la comunidad se mantiene la alerta amarilla, a excepción de prácticamente toda la provincia de Teruel y los Pirineos, donde están fuera de peligro con alerta verde. El domingo las zonas libres de alerta se mantienen y la alerta naranja pasa a ser también amarilla.