La cúpula 'Regina Patriarcharum' del Pilar recupera su “colorido, belleza y expresión” tras ser restaurada
La cúpula 'Regina Patriarcharum' de la Basílica del Pilar luce ya con todo su esplendor tras la restauración integral promovida y financiada por Fundación Ibercaja. Esta intervención ha devuelto el “colorido, la belleza y expresión” tras meses de trabajo a una de las obras más destacadas del conjunto monumental pilarista.
Así lo ha indicado el presidente de Fundación Ibercaja, Amado Franco, durante la presentación de esta actuación en un acto que ha tenido lugar este lunes, en el que ha estado acompañado por el arzobispo de Zaragoza, monseñor Carlos Escribano; y el técnico de restauración del Cabildo, Isaac González. También han asistido el director general de Fundación Ibercaja, José Luis Rodrigo, y el deán del Cabildo Metropolitano de Zaragoza, Juan Sebastián Teruel.
Amado Franco ha incidido en el firme compromiso de la Fundación Ibercaja en el año de su 150 aniversario con la conservación y preservación del patrimonio artístico aragonés. Además, con este proyecto la entidad se ha convertido en la primera en llevar a cabo su mecenazgo en el proyecto Pilar 2040. “La restauración de la cúpula 'Regina Patriarcharum' era una actuación necesaria, una intervención que merecía ser emprendida por su valor histórico, artístico y simbólico. Y por eso, desde Fundación Ibercaja no dudamos desde el primer momento en formar parte de este proyecto de la mano del Cabildo Metropolitano de Zaragoza”, ha expresado Amado Franco.
La finalización de esta intervención “nos permite contemplar de nuevo a Bayeu, es decir, el colorido, la belleza, la capacidad de expresión que tienen las figuras con esta maravillosa restauración e iluminación”, ha expresado el presidente de Fundación Ibercaja. Ha destacado Amado Franco el valor de la cúpula 'Regina Patriarcharum', que “no solo es una maravillosa obra de arte de un pintor aragonés --Ramón Bayeu--, sino que además está ubicada en el Pilar, en nuestra casa, algo más para los aragoneses que una basílica, algo más que un monumento, es la casa de la Virgen del Pilar, que lleva el nombre de Aragón y de Zaragoza por todo el mundo”.
Desde Fundación Ibercaja “seguiremos apoyando todo lo que sea poner esta Basílica en revista para, en el año 2040, recibir a los que nos visiten como la Virgen y como Dios manda”, ha concluido el presidente de la entidad.
Por su parte, el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, ha destacado que “hoy es un día importante, pues este es el primer fruto del convenio firmado con Fundación Ibercaja para acompañarnos en el proyecto Pilar 2040 con el que caminamos hacia el Bimilenario de la Venida de la Virgen a Zaragoza”. Ha añadido que en este itinerario son necesarios los agentes de la sociedad para el impulso del Pilar “como corazón espiritual de Aragón, y para amplificar este gran acontecimiento espiritual y cultural”.
“Tras varios meses de trabajo, una de las piezas más significativas de la Basílica del Pilar ha recuperado su colorido original, ha sido consolidada estructuralmente y cuenta con una nueva iluminación artística que permite contemplarla con mayor nitidez”, ha celebrado el arzobispo de Zaragoza, además de que los visitantes “podrán aprecia ahora con más fidelidad este conjunto de una calidad y una ambición comparables a las grandes decoraciones de los palacios reales y uno de los ciclos más relevantes de la pintura mural española de su tiempo”.
Obra de Ramón Bayeu
Pintada al fresco por Ramón Bayeu en 1782 bajo la dirección de su hermano Francisco Bayeu, la cúpula se encuentra en el primer tramo de acceso a la basílica tras la puerta baja y constituye una de las representaciones más sobresalientes de las Letanías Lauretanas conservadas en el templo. La composición muestra a la Virgen María bajo un palio sostenido por ángeles, rodeada por una compleja escena celeste en la que aparecen numerosos santos y alegorías de virtudes representadas en las pechinas.
La intervención, desarrollada por las empresas especializadas Kalam y Tarma Restauración, ha abordado tanto los elementos arquitectónicos como los pictóricos y funcionales asociados a la cúpula, permitiendo garantizar su conservación a largo plazo y mejorar su contemplación por parte de visitantes y fieles. Se ha contado con un equipo de nueve restauradores durante un periodo de tiempo aproximado de siete meses.
Gracias a estos trabajos, es posible apreciar de nuevo la luminosidad original de la obra, la profundidad de sus colores y la extraordinaria calidad técnica de Ramón Bayeu, considerado uno de los grandes fresquistas españoles del siglo XVIII.
Asimismo, la restauración ha contribuido a poner de manifiesto la complejidad compositiva de la escena y la riqueza de los detalles que caracterizan esta obra maestra del arte mural aragonés.
Cúpula y pechinas
La actuación ha incluido la restauración integral de la cúpula y sus pechinas, la intervención en la linterna y el chapitel, así como la implantación de nuevas soluciones técnicas destinadas a favorecer su correcta conservación y lectura artística, tal y como ha detallado el técnico de restauración del Cabildo.
Uno de los aspectos más relevantes de la intervención ha sido el descubrimiento y recuperación de la policromía original de la linterna, ocultada durante décadas bajo sucesivos repintes. Gracias a las catas fisicoquímicas realizadas una vez instalado el andamiaje, el equipo técnico pudo confirmar la existencia de decoración original bajo estas capas añadidas y diseñar un proceso específico para su recuperación.
En este proceso se ha recuperado así la decoración original del cupulín de la linterna, donde han reaparecido la representación del Espíritu Santo rodeado de nubes y querubines, así como los dibujos preparatorios incisos sobre el mortero realizados por los artistas antes de la ejecución pictórica.
Del mismo modo, en los paramentos verticales de la linterna se ha actuado sobre las pilastras fingidas con acanaladuras policromadas en tonos grisáceos y detalles dorados que habían permanecido ocultos bajo capas de pintura posteriores. La eliminación de estos repintes ha requerido una intervención altamente especializada, combinando procedimientos químicos y mecánicos adaptados a la naturaleza de cada superficie para preservar en todo momento los estratos originales.
Al mismo tiempo, se han llevado a cabo labores de limpieza, consolidación y estabilización de los revestimientos murales mediante la aplicación de resinas en las zonas más frágiles, garantizando la correcta conservación del conjunto.
Estos hallazgos han permitido devolver a la cúpula su estética original y recuperar la riqueza cromática concebida por Ramón Bayeu, sino que también han aportado información de gran interés sobre las técnicas de ejecución de la obra y su evolución a lo largo de más de dos siglos de historia, constituyendo una valiosa contribución al conocimiento y conservación del conjunto monumental del Pilar.
“La restauración de la cúpula nos ha ayudado a comprender el proceso creativo del artista a partir del estudio y la observación de aspectos técnicos y podemos certificar que la decoración pictórica del interior se ejecutó en 45 jornadas de trabajo”, ha concretado Isaac González.
El proyecto Pilar 2040, impulsado por el Cabildo Metropolitano de Zaragoza, contempla diversas actuaciones orientadas a la conservación y recuperación de los principales bienes culturales y arquitectónicos de la Basílica del Pilar, así como iniciativas pastorales y sociales con motivo de la futura conmemoración del Bimilenario de la Venida de la Virgen a Zaragoza.
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