Un lingüista alemán y la memoria del Pirineo aragonés: 'Con la tierra en los pies' rescata la historia del valle de Vió
“Yo tenía diez años, quería salir del valle y ver el horizonte, y resulta que fue el horizonte el que vino al valle”, recuerda Carmen. Su voz abre ‘Con la tierra en los pies’, el nuevo largometraje de Fernando Vera. Carmen, interpretada por varias actrices que encarnan distintas etapas de su vida, sirve como hilo narrativo para reconstruir la memoria del valle de Vió y la llegada en 1930 del lingüista alemán Rudolf Wilmes, que viajó al Pirineo para estudiar el aragonés y descubrió un modo de vida que estaba a punto de desaparecer.
La historia parte de un hecho real: la estancia de Wilmes en el valle de Vió durante la primavera de 1930. Llegó desde Hamburgo para recopilar datos sobre el aragonés para su tesis bajo la dirección del filólogo Fritz Krüger, responsable del Seminario para Lenguas y Culturas Románicas. Krüger enviaba a su alumnado a regiones del sur de Europa donde aún sobrevivían formas de vida tradicionales que la industrialización había borrado en el norte del continente. Wilmes permaneció unas diez semanas, recorriendo pueblos entre Broto y Boltaña y realizando encuestas lingüísticas.
La película surge de un proyecto previo impulsado por Rafael Latre, que llevaba años recopilando tradición oral y relatos en Nerín y otros pueblos del valle. A partir de ese material, Vera quiso ir más allá de un documental convencional. “Le dije que me gustaría no hacer un documental al uso basado solo en testimonios, sino introducir creación y ficción”, explica.
Para Vera, la historia de Wilmes sirve para abordar un fenómeno más amplio: la despoblación del valle a lo largo del siglo XX, que alcanzó su momento más crítico en los años setenta. El equipo dedicó cerca de dos años a la investigación histórica, revisando la tesis del lingüista, su correspondencia y otros documentos que detallan su estancia en el valle.
La ficción se combina con una parte dramatizada que imagina el regreso al valle de la hija del investigador, nacida en 1947. “Esa parte nos servía para volver al pueblo a través de su hija, hacer el viaje que él ya no pudo hacer”, señala Vera. Muchas entrevistas se rodaron en los mismos espacios donde se recrean escenas dramatizadas, algo que aporta una dimensión especial al relato. “Las personas nos han abierto sus casas y hablan del pasado en escenarios que también lo son”.
Entre las voces que participan en el documental figuran el periodista Manuel Campo Vidal, el escritor y antropólogo Severino Pallaruelo y la narradora Sandra Araguás, junto a otros especialistas en la cultura y la historia del Pirineo.
Más allá de la reconstrucción histórica, la película reflexiona sobre arraigo e identidad. “La identidad aragonesa muchas veces se ha construido en sitios muy bonitos, pero también muy duros. En los años treinta o cuarenta vivir allí era muy difícil y aun así existía un gran orgullo de pertenecer a esos pueblos”, señala Vera.
El largometraje tendrá su estreno mundial este sábado en el Espiello - Festival Internacional de Documental Etnográfico de Sobrarbe, dentro de la sección «Se rueda en Sobrarbe». Para el director, presentar la película en la comarca donde se rodó tiene un valor especial. “El festival ha conocido el proyecto desde sus inicios y nos hace mucha ilusión poder compartirlo allí con la gente del territorio”.
La producción ha implicado un importante trabajo técnico y de financiación, reuniendo a profesionales de Aragón, Madrid y el País Vasco. “No ha habido ninguna institución a la que hayamos acudido que no haya querido apoyar el proyecto”, destaca Vera.