Aragón Opinión y blogs

Sobre este blog

Cartelazo. Mujerazas. 8M. Gloria y Dorothy pasean por Zaragoza

Pasear por alguna de las calles de mi ciudad está siendo todo un gozo estos últimos días. En varias de ellas, pases cuando pases, siempre te cruzas con dos mujerazas a las que les sonrío muy fuerte. Conforme me acerco a ellas confieso que no puedo reprimir apretar el puño. Al principio, lo hacía brazo en alto. Es verdad que tras las primeras miradas de desconfianza a mi alrededor, ahora, cuando me las cruzo, sólo apriet el puño. Eso sí, sonreír les sonrío todo el tiempo. Muy muy fuerte. Ellas, me miran y me guiñan el ojo. Nadie se da cuenta, pero yo sí. Y ellas también. Suficiente.

Permitidme que os las presente a quiénes no las conozcáis todavía. Son Gloria Steinem y Dorothy Pitman. Dos figuras del feminismo universal.

Dorothy. Es una activista afroamericana, feminista y firme defensora de los derechos civiles.

Cuando era pequeña, a su padre casi lo matan de una paliza miembros del Ku Klux Klan. Esto le hizo decidir que dedicaría su vida a mejorar las condiciones de las personas a través del activismo. Y, así, sigue hasta día de hoy. Entre otras luchas y conquistas, a principios de los 70 organizó el primer refugio para mujeres maltratadas en la ciudad de Nueva York y fue  co-fundadora de la agencia de la ciudad de Nueva York para el Desarrollo Infantil.

Gloria. Icono del feminismo en su país. Periodista. Activista de los derechos de la mujer, referente del movimiento feminista estadounidense a finales de los 60 y principios de los 70.

Después de la publicación – a finales de los 60- de su artículo “After Black Power, Women´s Liberation” (después del poder negro, la liberación de las mujeres), se convirtió en una lideresa del movimiento feminista. Fue una de las mayores referentes de la llamada “segunda ola del feminismo”. Autora de uno de los discursos de cabecera del movimiento feminista durante la fundación de la Asamblea Política de Mujeres: Llamamiento a las mujeres de América. Integradora, en su discurso y en su activismo, de todos los feminismos de las mujeres americanas. No sólo de las blancas. Sobre todo, de las no-blancas.

Ambas mujerazas fundaron juntas la Alianza de Acción de la Mujer, un centro nacional pionero especializado en temas de la discriminación por sexismo que sufrían las mujeres y por la educación de los niños/as multirraciales. Durante toda la década de los 70, recorrieron América  hablando desde -y con- las comunidades, los barrios, los pueblos, las clases…etc. Hablaron mucho con muchas personas de la relación de las categorías: raza, clase y género.

Y yo, hoy, quiero felicitar al Ayuntamiento de Zaragoza. Quiero agradecer a las personas responsables de traerlas a mi ciudad el permitir encontrarme con ellas en esquinas, paseos y calles. Es un gusto que las hayan elegido de imagen para difundir la jornada reivindicativa de este próximo 8 de marzo, Día de las Mujeres.

Me encanta la idea de ofrecernos, con un enorme 8 que las arropa, esa imagen de ellas dos; una imagen que dio la vuelta al mundo en los años 70 y  80. Juntas, en blanco y negro, con el brazo en alto y el puño cerrado.

Quiero reconocerle al Ayuntamiento de Zaragoza ese homenaje que les hace trayéndolas a nuestras calles. Un orgullo pasear a su lado y cruzarnos con sus miradas, con su fuerza, con su lucha. Y saludarlas. Y sonreírles.

Hoy día, las dos, rondan los ochenta años.

Siguen siendo esas mujeres inteligentes, ágiles en el discurso, activas en la lucha. Nos cuentan cómo las mujeres sufrimos, hasta bien de viejitas, la opresión patriarcal de estar sometidas a los cánones de belleza. Cómo las mujeres vivimos a la sombra de la aprobación de los demás. Cómo los derechos civiles no se piden, se ejercen. Porque son nuestros.

Nos recuerdan, a través de su mirada, que queda mucho camino por recorrer. Muchos puños que apretar. Muchas victorias que celebrar.

Estoy encantada de cruzarme con Gloria y Dorothy a diario. Ellas, que llevan tantos kilómetros en las suelas de sus zapatos, hoy pasean a nuestro lado. Ahora que las conocéis un poco más, cuando os las encontréis: parad, saludadlas y sonreídles. Qué menos. Lo merecen mucho.

Pasear por alguna de las calles de mi ciudad está siendo todo un gozo estos últimos días. En varias de ellas, pases cuando pases, siempre te cruzas con dos mujerazas a las que les sonrío muy fuerte. Conforme me acerco a ellas confieso que no puedo reprimir apretar el puño. Al principio, lo hacía brazo en alto. Es verdad que tras las primeras miradas de desconfianza a mi alrededor, ahora, cuando me las cruzo, sólo apriet el puño. Eso sí, sonreír les sonrío todo el tiempo. Muy muy fuerte. Ellas, me miran y me guiñan el ojo. Nadie se da cuenta, pero yo sí. Y ellas también. Suficiente.

Permitidme que os las presente a quiénes no las conozcáis todavía. Son Gloria Steinem y Dorothy Pitman. Dos figuras del feminismo universal.