Castilla-La Mancha, gran productora: “El vinagre ha evolucionado a un producto gourmet”
“El vinagre ha evolucionado hacia un producto gourmet desde hace diez años”. Esta afirmación la hace en una entrevista concedida a Agroalimentarias Ana Gómez, responsable de comercio de Vinagres Goyval, una empresa ubicada en Madrigueras, en Albacete, donde trabajan una veintena de personas y que hizo el primer vinagre balsámico de España.
Esta empresa familiar, que tiene una capacidad de producción de 28 millones de litros de vinagre concentrado anual, comenzó su andadura en el año 1996, este año cumplen una treintena y piensan celebrarlo con un vinagre balsámico ecológico que ha estado diez años en barrica: “Vamos a sacar una edición limitada de entre 800 a mil botellas que va al mercado gourmet”.
Hacen todo tipo de vinagres y fueron “pioneros en España en vinagres balsámicos y ecológicos”, señala Ana Gómez que considera que una sus ventajas es “estar en la región vitivinícola más grande del mundo”, por lo que tienen a mano la mejor materia prima.
“Utilizamos todos los vinos de la zona, los seleccionamos para hacer nuestros vinagres. La materia prima para un buen vinagre es un buen vino y los vinos de la Mancha hacen buen vinagre”, asegura.
Ellos mismos seleccionan las materias primas. Tenemos todo aquí a mano porque estamos en la mayor zona vitivinícola del mundo y cuanto mejor es el vino mejor es el vinagre“, tan sólo para los vinagres de manzana compran la sidra del norte de España, Asturias y País Vasco, y los vinagres de alcohol de algunas de las muchas alcoholeras que hay en España.
Surten a la cadena Family Cash, a tiendas Gourmet y también a conserveras y empresas de encurtidos españolas, y un 40% va a la exportación: “Exportamos a más de 20 países, entre ellos Corea, Sudamérica, Sur de África y países nórdicos”, principalmente.
Entre la parte de embotellados, porque también tienen graneles, destacan los convencionales como el de manzana, vino blanco, el tinto, luego tienen los balsámicos y los infusionados. “Lo que hacemos es infusionarlo con hierbas, no lo hacemos como otras empresas que les ponen aromas, nosotros maceramos las hierbas del campo con el vinagre, como hacían nuestras abuelas cuando ponían hoja de laurel o ajos, y luego lo filtramos; también hacemos balsámicos de higo y frambuesa o vinagre de manzana con miel, y los ecológicos”.
Una innovación son los llamados glacé, entre ellos el de frambuesa que consiste en mosto concentrado y puré de frambuesa en el vinagre, “lo que hacemos es rebajarle la acidez sobre un 2% y se queda un vinagre más denso y más dulce”.
Según Ana Gómez, los glacé se usan para hacer marinados de carne o pescado, en ensaladas porque son bastante frescos incluso “en Asia los beben directamente, a modo chupito porque son agridulces o como salsas para fritura”.
También el vinagre de higo es muy versátil porque combina la densidad del vinagre balsámico con el dulzor del higo, va bien para reducciones, para tomarlo con carnes y muchos de los platos de la dieta mediterránea
Elaboran también una parte importante en graneles “porque somos proveedores de conserveras, una filial de la empresa la tenemos en Galicia y desde allí abastecemos a todas las conserveras para mejillón, boquerón, y luego también en la zona de Levante para encurtido de pepinillos y alcaparras y para empresas de salsas como Chovy o Ibarra, para mayonesas o kétchup”.
Evolución de los vinagres
“El vinagre de unos diez años hacia acá ha evolucionado a un producto gourmet, están los convencionales, pero los nuevos productos cada vez tienen más valor añadido porque maridan muy bien con ciertos alimentos, las cremas de vinagre para decorar postres o helados”, todo de la mano de una cocina creativa y considera que “el vinagre aún tiene bastante recorrido para seguir avanzando”.
Este año y coincidiendo con el 30 aniversario, tienen en marcha varios proyectos. “Este mismo mes queremos lanzar un vinagre de manzana ecológico turbio sin filtrar porque es un producto que aporta muchos beneficios para la salud y, aparte de usos tradicionales, se suele tomar por la mañana en ayunas pare regular los picos de glucosa”, asegura.
Dentro de la gama de vinagres de limpieza, tienen previsto sacar uno aromatizado en lima limón que matiza el olor del vinagre y los suaviza.
Pero el proyecto estrella que sacarán a finales de año es ese balsámico que ha pasado diez años en barricas y que tendrá una edición especial.
El contexto internacional
Este año, difícil para la industria en general por el contexto internacional, también está afectando al sector de los vinagres. “Los aranceles no nos están afectando porque EEUU no es nuestro gran mercado, nos dedicamos más a Europa sobre todo en el gourmet, pero lo que sí nos repercuten es el transporte, el encarecimiento del cartón, del vidrio, del pet y los tapones. Todo está subiendo de precio y ahora mismo estamos en un ciclo difícil porque las grandes cadenas de supermercado y grandes distribuidores trabajan mediante ‘tenders’ y ahí cotizas por un año completo y tienes que ir con pies de plomo para que los precios no te absorban”, asegura.
Premios
Muchas de sus especialidades han conseguido premios en concursos internacionales. Así este año se han traído a Madrigueras el Gran Oro en Vinavin, que se celebra en Córdoba, para su balsámico de higo y una de plata en el glacé de frambuesa.
También en Ecovinagre, que se celebra en la Rioja, alcanzaron el oro para el vinagre de vino ecológico y una de plata para el balsámico ecológico
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